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Un episodio más de la crisis de Boeing

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La empresa Boeing inició el año con nuevos episodios de la crisis que experimenta desde el 2019 como resultado de su avión 737 MAX, el cual permanece en tierra debido a los dos accidentes mortales en los que estuvo involucrado ese modelo de nave en menos de cinco meses.

La semana pasada reportes periodísticos informaron sobre el contenido de más de 100 páginas de documentos que Boeing envío al Congreso, las que incluyen comunicaciones internas entre empleados de la compañía discutiendo la inquietud que persiste sobre el 737 MAX, mientras ridiculizaban a directivos y reguladores.

“Este avión está diseñado por payasos, que a su vez son supervisados ??por monos”, dijo un piloto de la compañía a un colega en 2016, de acuerdo con el lote de mensajes internos que Boeing dio a conocer, donde los empleados se burlan de la Administración Federal de Aviación y de su aprobación lograr al 737 MAX con poca capacitación nueva requerida para los pilotos.

Hay conversaciones referentes a que Boeing ocultó a la FAA los problemas del simulador 737 MAX, durante la certificación que el regulador realizó. “Todavía no he sido perdonado por Dios por el encubrimiento que hice el año pasado”, dice un mensaje de 2018. “¿Pondrías a tu familia en un avión entrenado en el simulador Max?. No lo haría”, pregunta otro a un colega. “No”, le responde.

En un comunicado Boeing lamentó el contenido de estas comunicaciones, “nos disculpamos con la FAA, el Congreso, los clientes de nuestras aerolíneas y con el público que vuela nuestras aeronaves”, dijo. “El lenguaje utilizado y algunos de los sentimientos que expresan, son inconsistentes con los valores de la compañía, y ya se están tomando las medidas apropiadas”.

Boeing aclaró que notificó a la FAA sobre los documentos en diciembre y que “no había encontrado ningún caso de tergiversación del regulador de aviación con sus actividades de calificación del simulador”, a pesar del comentario del empleado sobre los problemas de “encubrimiento”.

En tanto la FAA expresó, también a través de un comunicado, que revisó los mensajes de Boeing y descubrió que “nada en la presentación señalaba ningún riesgo de seguridad que no se haya identificado como parte de la revisión en curso de las modificaciones propuestas a la aeronave”.

Lynn Lunsford, portavoz de la FAA, aseguró que los mensajes no revelaban nuevos riesgos de seguridad con el 737 MAX o los simuladores de vuelo. “Al revisar los registros del simulador específico mencionado en los documentos, la agencia determinó que el equipo ha sido evaluado y calificado tres veces en los últimos seis meses, y se abordó cualquier posible deficiencia de seguridad identificada en los documentos”.

Sin embargo, los miembros del Congreso reaccionaron con ira ante la publicación de los mensajes. Peter DeFazio, presidente demócrata del comité de transporte de la Cámara de Representantes dijo: “Estos correos electrónicos muestran que los problemas en Boeing van más allá de un empleado deshonesto, y que había una cultura de encubrimiento en la empresa”.

Además, Spirit AeroSystems, uno de los mayores proveedores del 737 MAX,  anunció que despediría a 2 mil 800 trabajadores estadunidenses como resultado de la difusión de los mensajes de los empleados de Boeing, que levantaron sospechas respecto a la seguridad del avión, el cual lleva en tierra ya 10 meses.

De manera previa a la difusión de los mensajes, Boeing recomendó a los pilotos del 737 MAX someterse a un simulador de entrenamiento antes de que los jets puedan regresar al servicio, un paso que podría generar más demoras para los clientes de las aerolíneas. La decisión es un cambio brusco de la empresa, que anteriormente promovía la capacitación de los pilotos por computadora.