A National Award-Winning Publication

Todo lo que debe saber sobre el ‘Obamacare’ y su nuevo periodo de inscripción

Preguntas sobre el Obamacare

Para quienes han estado sin seguro médico durante la pandemia, el alivio ya está a la vista.

En enero, el presidente Joe Biden firmó una orden ejecutiva para abrir el mercado federal de seguros de salud durante tres meses, desde el lunes 15, para que las personas sin seguro puedan comprar un plan y o cambiar de cobertura si ya tienen uno.

La medida contrasta con el enfoque de la administración Trump. Mientras covid-19 se afianzaba la primavera pasada y la economía implosionaba, expertos en salud le rogaban a la administración Trump que abriera el mercado federal para que las personas pudieran comprar un seguro durante la peor emergencia de salud pública en un siglo.

La administración se negó, señalando que quienes se encontraban, repentinamente, sin cobertura porque perdieron sus empleos, podían inscribirse en el mercado bajo las reglas ordinarias. También citaron la preocupación de que los enfermos que se habían resistido a comprar un seguro antes lo hicieran ahora y aumentaran las primas.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: El Programa de Desarrollo Empresarial 8(a) y cómo puede beneficiar a su empresa

El gobierno de Biden se ha comprometido a gastar $50 millones en actividades de divulgación y educación para dar a conocer el nuevo periodo de inscripción.

Esto es fundamental, según expertos. Aunque el número de personas que se inscriben en los planes de la Ley de Cuidado de Salud a Bajo Precio (ACA) se ha mantenido a buen nivel, el número de nuevos consumidores que se inscriben en el mercado federal ha disminuido cada año desde 2016, según la Kaiser Family Foundation, coincidiendo con los recortes de financiación para mercadeo y divulgación.

“Hay muchas personas sin seguro que, incluso antes de covid, eran elegibles para los altos subsidios del mercado o para Medicaid y no lo sabían”, dijo Sabrina Corlette, profesora de investigación en el Centro de Reformas de Seguros de Salud de la Universidad de Georgetown.

Una campaña de marketing puede llegar a una enorme cantidad de personas y, con suerte, atraerlas, independientemente de que, a causa de covid, hayan perdido su seguro o no, añadió Corlette.

A continuación, las respuestas a las preguntas sobre la nueva opción para inscribirse.

¿Cuándo pueden inscribirse los consumidores y en qué estados?

La ventana de inscripción estará abierta durante tres meses, del 15 de febrero al 15 de mayo. Los residentes sin seguro de cualquiera de los 36 estados que utilizan la plataforma federal cuidadodesalud.gov pueden buscar planes durante ese tiempo e inscribirse.

Los estados que operan sus propios mercados, y el Distrito de Columbia, están estableciendo períodos de inscripción especiales similares al nuevo federal, aunque pueden tener plazos o reglas de elegibilidad algo diferentes.

En Massachusetts, por ejemplo, la ventana de inscripción permanece abierta hasta el 23 de mayo, mientras que en Connecticut se cierra el 15 de marzo. Por su parte, Colorado ha reabierto la inscripción en su mercado para los residentes que carecen de seguro, pero cualquiera que ya esté inscrito en uno de los planes del mercado estatal no podrá cambiar de plan hasta el período regular de inscripción abierta en otoño.

¿Pueden inscribirse durante el nuevo período de inscripción las personas que perdieron su empleo y su seguro médico hace muchos meses?

Sí, la ventana de inscripción está abierta a cualquier persona que no tenga seguro y que normalmente sería elegible para comprar cobertura (las personas que están cumpliendo penas de prisión o cárcel y los que están en el país sin papeles no pueden inscribirse).

Las personas con ingresos de hasta el 400% del nivel federal de pobreza (unos $51,500 para una persona o $106,000 para una familia de cuatro miembros) pueden calificar para créditos fiscales para pagar las primas que pueden reducir sustancialmente sus costos, incluso hasta $0.

Normalmente, se puede comprar un plan del mercado sólo durante el período anual de inscripción abierta en otoño o si se vive un acontecimiento vital, como un nacimiento o una mudanza, o la pérdida del seguro por despido, en lo que se denomina período especial de inscripción.

Pero, por lo general, las personas deben inscribirse en el mercado dentro de los 60 días siguientes al acontecimiento.

Con el nuevo período de inscripción, el tiempo que una persona ha estado sin seguro no es relevante, ni tampoco tiene que proporcionar documentación de que ha perdido la cobertura basada en el trabajo.

“El mensaje es muy sencillo: vengan y apliquen”, explicó Sarah Lueck, analista política del Center on Budget and Policy Priorities.

¿Qué pasa con las personas que ya están inscritas en un plan del mercado? ¿Pueden cambiar su cobertura durante este nuevo período?

Sí, siempre que tu cobertura sea a través del mercado federal. Si, por ejemplo, alguien está inscrito en un plan de oro, pero quiere cambiar a un plan de bronce más barato con un deducible más alto, puede hacerlo. Sin embargo, como se ha mencionado anteriormente, algunos mercados estatales no ofrecen esta opción.

Muchas personas han perdido ingresos importantes durante la pandemia. ¿Cómo pueden decidir si un plan del mercado con subsidios es mejor para ellos que Medicaid?

No tienen que decidirlo. Durante el proceso de solicitud, el mercado les pide información sobre sus ingresos. Si los ingresos anuales están por debajo del umbral de Medicaid (para muchos adultos en la mayoría de los estados, el 138% del nivel federal de pobreza, o alrededor de $18,000 para un individuo), se les dirigirá a ese programa para obtener cobertura.

Si las personas son elegibles para Medicaid, no pueden obtener cobertura subvencionada.

Las personas pueden inscribirse en Medicaid en cualquier momento del año; no es necesario esperar a un período de inscripción anual o especial.

Las personas ya inscritas en un plan del mercado cuyos ingresos cambien deben volver al mercado y actualizar su información de ingresos lo antes posible. Tal vez puedan optar a mayores subsidios para las primas o, si los ingresos han disminuido considerablemente, a Medicaid.

Del mismo modo, si los ingresos han aumentado y no se ajustan a las estimaciones del mercado, se podría tener que hacer frente a los pagos excesivos de subsidios cuando hagan la declaración de impuestos.

¿Qué pasa con las personas que se inscribieron en la ley federal COBRA para continuar con la cobertura de su empleador después de perder su trabajo? ¿Pueden renunciar a ella e inscribirse en un plan del mercado?

Expertos en salud afirman que pueden dar ese paso quienes viven en los estados del mercado federal. En virtud de la ley COBRA, se puede exigir a las personas que paguen el importe total de la prima más una tasa administrativa del 2%. La cobertura del mercado es casi con toda seguridad más barata.

Normalmente, si las personas tienen cobertura de COBRA y la abandonan a mitad de año, no pueden inscribirse en un plan del mercado hasta el período anual de inscripción abierta de otoño. Pero este nuevo período otorgará esa opción.

Illinois, primer estado en ofrecer cobertura médica a adultos mayores indocumentados

cobertura médica

Giles Bruce/KHN

Como jefa de enfermería en uno de los hospitales más concurridos de la red de seguridad de atención médica de Chicago, Raquel Prendkowski ha sido testigo del devastador número de víctimas que COVID-19 ha causado entre los residentes más vulnerables de la ciudad, incluyendo a personas que no tienen seguro médico por su estatus migratorio.

Algunos llegan tan enfermos que van directo a cuidados intensivos. Muchos no sobreviven.

“Vivimos una pesadilla constante”, dijo Prendkowski mientras trataba a pacientes con coronavirus en el Hospital Mount Sinai, fundado a principios del siglo XX para atender a los inmigrantes más pobres. “Ojalá salgamos pronto de esto”.

La enfermera cree que algunas muertes, y mucho sufrimiento, podrían haberse evitado si estas personas hubieran tenido un tratamiento regular para todo tipo de condiciones crónicas —asma, diabetes, enfermedades del corazón— que pueden empeorar COVID-19.

Y ahora se siente esperanzada.

En medio del brote del mortal virus que ha afectado de manera desproporcionada a las comunidades hispanas, Illinois se convirtió recientemente en el primer estado de la nación en extender el seguro médico público a todos los adultos mayores no ciudadanos de bajos ingresos, incluso si son indocumentados.

Defensores de los inmigrantes esperan que inspire a otros estados a hacer lo mismo. De hecho, legisladores demócratas de California están presionando para expandir su Medicaid a todos los inmigrantes indocumentados del estado.

“Hacer esto durante la pandemia muestra nuestro compromiso con la expansión y ampliación del acceso a la atención de salud. Es un gran primer paso”, señaló Graciela Guzmán, directora de campaña de Healthy Illinois, que promueve la cobertura universal en el estado.

Muchos inmigrantes indocumentados sin cobertura de salud no van al médico. Ese fue el caso de Victoria Hernández, una limpiadora de casas de 68 años que vive en West Chicago, Illinois. La mujer, nativa de la Ciudad de México dijo que, cuando no tenía seguro, simplemente no iba al médico.

Soportaba cualquier dolencia hasta que encontró un programa de caridad que la ayudó a tratar su prediabetes. Dijo que tiene la intención de inscribirse en el nuevo plan estatal una vez que tenga más información.

“Estoy muy agradecida por el nuevo programa”, explicó a través de un traductor que trabaja para DuPage Health Coalition, una organización sin fines de lucro que coordina la atención de caridad para personas sin seguro médico como Hernández en el condado de DuPage, el segundo más poblado del estado. “Sé que ayudará a mucha gente como yo. Sé que tendrá buenos resultados, muy, muy buenos resultados”.

Primero, Healthy Illinois intentó ampliar los beneficios de Medicaid a todos los inmigrantes de bajos ingresos, pero los legisladores decidieron empezar con un programa más pequeño, que cubre a adultos mayores de 65 años o más que son indocumentados, o que han sido residentes permanentes, tienen tarjeta verde, por menos de cinco años (este grupo no califica para seguro de salud auspiciado por el gobierno).

Los participantes deben tener ingresos que estén en o por debajo del nivel de pobreza federal, que es de $12,670 para un individuo o $17,240 para una pareja. Cubre servicios como visitas al hospital y al médico, medicamentos recetados, y atención dental y oftalmológica (aunque no estancias en centros de enfermería), sin costo para el paciente.

La nueva norma continúa la tendencia de expandir la cobertura de salud del gobierno a los inmigrantes sin papeles.

Illinois fue el primer estado que cubrió la salud de niños indocumentados y también los transplantes de órganos. Otros estados y el Distrito de Columbia lo hicieron después.

El año pasado, California fue el primero en ofrecer cobertura pública a los adultos indocumentados, cuando amplió la elegibilidad para su programa Medi-Cal a todos los residentes de bajos ingresos menores de 26 años.

Según la ley federal, las personas indocumentadas generalmente no son elegibles para Medicare, Medicaid que no es de emergencia y el mercado de seguros de salud de la Ley de Cuidado de Salud a Bajo Precio (ACA). Los estados que ofrecen cobertura a esta población lo hacen usando sólo fondos estatales.

Se estima que en Illinois viven 3,986 adultos mayores indocumentados, según un estudio del Centro Médico de la Universidad de Rush y el grupo de demógrafos de Chicago Rob Paral & Associates; y se espera que el número aumente a 55,144 para 2030. El informe también encontró que el 16% de los inmigrantes de Illinois de 55 años o más viven en la situación de pobreza, en comparación con el 11% de la población nacida en el país.

Dado que la administración saliente de Trump ha promovido duras medidas migratorias, sectores del activismo pro inmigrante temen que haya miedo a inscribirse en el nuevo programa porque podría afectar la capacidad de obtener la residencia o la ciudadanía en el fututo, y trabajan para asegurarles que no lo hará.

“Illinois cuenta con un legado de ser un estado que acepta al recién llegado y de proteger la privacidad de los inmigrantes”, señaló Andrea Kovach, abogada que trabaja en equidad en la salud en el Shriver Center for Poverty Law en Chicago.

Se espera que la normativa cubra inicialmente de 4,200 a 4,600 inmigrantes mayores, a un costo aproximado de entre $46 millones a $50 millones al año, según John Hoffman, vocero del Departamento de Salud y Servicios Familiares de Illinois.

Algunos representantes estatales republicanos criticaron la expansión de la cobertura, diciendo que era imprudente hacerlo en un momento en que las finanzas de Illinois sufren por la pandemia. En una declaración condenando el presupuesto estatal de este año, el Partido Republicano de Illinois lo denominó “atención de la salud gratuito para los inmigrantes ilegales”.

Pero los defensores de la nueva política sostienen que muchos inmigrantes sin papeles pagan impuestos sin ser elegibles para programas como Medicare y Medicaid, y que gastar por adelantado en cuidados preventivos ahorra dinero, a largo plazo, al reducir el número de personas que esperan para buscar tratamiento hasta que es una emergencia.

Para Delia Ramírez, representante estatal de Illinois, ampliar la cobertura de salud a todos los adultos mayores de bajos ingresos es personal. A la demócrata de Chicago la inspira su tío, un inmigrante de 64 años que no tiene seguro.

Dijo que intentó que la legislación cubriera a las personas de 55 años o más, ya que la gran mayoría de los indocumentados no son personas mayores (señaló que muchos de los inmigrantes mayores —2,7 millones, según estimaciones del gobierno— obtuvieron el estatus legal con la ley de amnistía federal de 1986).

Un mayor número de inmigrantes más jóvenes también pueden estar sin seguro. En los Centros de Salud Esperanza, uno de los mayores proveedores de atención médica para inmigrantes de Chicago, el 31% de los pacientes de 65 años o más carece de cobertura, en comparación con el 47% de los de 60 a 64 años, según Jeffey McInnes, que supervisa el acceso de los pacientes a las clínicas.

Ramírez dijo que su tío la llamó después de ver las noticias sobre la nueva legislación en la televisión en español. Contó que su tío ha vivido en el país por cuatro décadas y ha trabajado para que sus cuatro hijos fueran a la universidad. También padece asma, diabetes e hipertensión, lo que lo hace de alto riesgo para COVID-19.

“Yo le dije: ‘Tío, todavía no. Pero cuando cumplas 65 años, finalmente tendrás atención médica, si es que aún no hemos conseguido legalizarte”, recordó Ramírez, emocionada, durante una reciente entrevista telefónica.

“Así que es un recordatorio para mí de que, en primer lugar, fue una gran victoria para nosotros y ha significado la vida o una segunda oportunidad de vida para muchas personas”, dijo. “Pero también significa que todavía tenemos un largo camino por recorrer para hacer de la atención de salud un verdadero derecho humano en el estado, y en la nación”.

KHN (Kaiser Health News) es un servicio de noticias sin fines de lucro que cubre temas de salud. Es un programa editorialmente independiente de KFF (Kaiser Family Foundation) que no tiene relación con Kaiser Permanente.

Illinois, sexto lugar de muertes por Covid-19 en 2020

Illinois cerró el 2020 con cerca de l6,500 muertos por coronavirus, la sexta mayor cantidad de fallecimientos relacionada con COVID-19 en Estados Unidos, detrás de Texas, Nueva York, California, Florida y Nueva Jersey, de acuerdo con datos oficiales.

Hasta diciembre de 2020 el virus enfermó en el estado a más de 960,000 personas, con un número de muertos ocho veces mayor a la cifra de la influenza y la neumonía del año anterior. Los muertos por Covid-19 fueron en su mayoría ancianos, minorías y pobres con menos acceso a la atención médica para tratar condiciones de salud existentes, que los hizo más vulnerables.

Diciembre fue el mes más mortífero de la pandemia en Illinois, con un número superior a las 4,200 muertes. Aún cuando la mayor cifra de muertos fueron blancos, los afro-estadounidenses registraron la tasa más alta de muertes, 19%, en relación a su proporción dentro de la población estatal, del 14%, según los datos.

La mayoría de las muertes ocurrieron en el área de Chicago,  con una más pronunciada disparidad entre minorías. El 39% de  los decesos fueron de afro-estadounidenses, que integran el 30% de la población de la ciudad, y el 34% de latinos, que constituyen el 29% de habitantes.

En las comunidades más afectadas por el coronavirus, en el sur y oeste de Chicago, sus habitantes arrastraban una larga batalla contra el desempleo y el acceso a la atención médica, por lo que tenían tasas más altas de condiciones de salud preexistentes, como diabetes, presión arterial alta, enfermedades cardíacas y pulmonares.

Además, destacan en esos sitios otros factores socioeconómicos, como la dependencia de sus habitantes del transporte público y viviendas con numerosos moradores, sin acceso local a alimentos frescos y farmacias, lo que también contribuyó al desarrollo de la enfermedad, según los datos de salud pública.

La ciudad, suburbios de Cook y condados aledaños  representaron más de dos tercios del total de muertes del estado. De los 102 condados solo Putnam, al noreste de Peoria, no registró muerte alguna por Covid-19. Al inicio de la pandemia vecindarios del Sur de Chicago fueron los más afectados, y al final del año había casos positivos en todos los códigos postales.

Una información más detallada indica que la mayoría de las muertes relacionadas con el virus en el condado de Cook se produjeron en el código postal 60623 de South Lawndale, que incluye el vecindario de La Villita, con cerca de 215 muertes a fines de diciembre.

Los datos publicados precisan la muerte de al menos 150 trabajadores de la salud y casi 34,000 infectados de marzo a diciembre, así como 19 muertes y 2,600 infecciones adicionales en todo el estado entre personal de primera respuesta y agentes del orden. Además, cerca de 7,900 residentes y personal de centros de atención a largo plazo murieron.

En estos sitios de atención a ancianos se registraron 63,000 infecciones en 2020, y casi la mitad de todas las muertes por coronavirus en el estado. Cerca del 90% de los que murieron por enfermedades relacionadas con el virus tenían más de 60 años, otra cifra desproporcionada, ya que esa edad demográfica representa solo el 23% de la población de Illinois.

Las personas de entre 40 y 50 años, el 26% de la población, fueron el 10% de las muertes, y entre los jóvenes de Illinois se registraron 10 muertes de menores de 20, así como 52 de entre 20 y 30 años. Los datos incluyen a un bebé de 9 meses de edad como la víctima más joven que murió de neumonía viral debido a la infección por coronavirus.

Nicado Publishing launches ‘Chicago Salud’, a healthcare publication in Spanish

Chicago. (HINA)- In another effort to increase its COVID-19 coverage for the Hispanic community, Nicado Publishing launched today Chicago Salud, a digital publication to inform and educate our community about the pandemic and other healthcare issues.

  The new website chicagosalud.com was built in collaboration with Cision Ltd., a public relations and earned media software company and services provider, headquartered in Chicago, with clients worldwide.

  “Chicago Salud is now joining El Chicago Hispano and Negocios Now in the efforts of Nicado Publishing to cover the topics that the Hispanic community is most interested in, and the health of the Latino community, the hardest hit by COVID-19 is undoubtedly our top editorial priority,” the company said.

   The new health publication has long been on a wish list of projects that the Publisher, Clemente Nicado, has wanted to accomplish for our community. COVID-19 only accelerated its release, and we hope Chicago Health will contribute to the efforts of governments and community leaders to curb the impact.

   Unlike Negocios Now, which is focused on Hispanic businesses, and El Chicago Hispano, which addresses all kinds of topics of interest, Chicago Salud is exclusively focused on health in our community, which before the arrival of COVID-19 registered high rates of diabetes, heart problems and other conditions, said Nicado.

   Many in our community prefer to speak Spanish or understand Spanish better than English. And when it comes to health, there is nothing like reading in your own language. Chicago Salud is written by language professionals, with vast experience in journalism and always based on data from recognized experts or health institutions given the sensitivity of the content, “added Nicado.

    The company is looking for sponsors who, like Chicago Salud, are interested in educating and informing the Hispanic community hit hard by Covid-19.

For more information 

Migdalis Pérez | editor@chicagosalud.com | 773-942-7410

About Nicado Publishing

 Nicado Publishing Company (NPC) was founded in 2006 focused on the Hispanic niche market. In the summer of NPC launched Negocios Now, a national award-winning publication is the Midwest’s most dynamic news source for growing Hispanic businesses, focusing primarily on business owners, entrepreneurs, and economic development in the Latino community.  Negocios Now has received more than 15 awards from the National Association of Hispanic Publications (NAHP). In May 2012, The Chicago Headline Club, a leading association of local professional journalists, awarded Negocios Now the Peter Lisagor Award for General Excellence, a first for a Hispanic newspaper in Chicago. Publisher Clemente Nicado is a former international correspondent. He was hired by the Chicago Tribune in 2003 to launch HOY, Chicago’s first daily Hispanic newspaper. In October of 2018, he received the “Latino Publisher of the Year”, from the National Association of Hispanic Publications (NAHP).

Walmart quiere llevar sus ‘precios bajos todos los días’ a la atención de la salud

Walmart, que ya es una de las principales farmacias del país, podría ofrecer más servicios de salud a bajo costo, incluida atención médica básica a través de enfermeras practicantes, asistentes médicos o incluso médicos, según predicen los expertos.
 
El gigantesco minorista, líder en “precios bajos todos los días”, está reforzando su presencia en el sector de la atención médica. El mes pasado, firmó un acuerdo con Anthem, una de las aseguradoras más grandes del país, para atraer a más afiliados de Medicare a comprar medicamentos y suministros de salud de venta libre en sus tiendas.
 
Recientemente, eligió al antiguo ejecutivo de Humana, Sean Slovenski, para dirigir su división de salud y bienestar. Y, según los informes, estaba buscando comprar PillPack antes de que Amazon comprara la farmacia en línea en junio.
 
Walmart (WMT) es uno de los minoristas más recientes y más grandes expandiendo su alcance en el área de cuidado de la salud de rápido crecimiento y lucrativo, que representa el 18% de la economía del país.
 
Las medidas de la empresa le permiten obtener un mayor apoyo en este mercado y profundizarán su relación con sus 140 millones de clientes semanales, lo que ocurre en un momento en el que el Walmart busca defenderse de sus rivales, incluido Amazon.
 
La atención médica no es un área nueva para Walmart. La empresa de Bentonville, Arkansas, tiene años de experiencia brindando productos de salud y bienestar, que representaron el 11% de sus ventas de mercancías en los últimos años. Es conocido por vender varias docenas de medicamentos recetados genéricos por $ 4 cada uno, un programa que se lanzó en 2006. 
Los servicios médicos suelen tener mayores márgenes que los productos de la tienda, y como se ofrecen en persona hay más oportunidades para que los consumidores recojan otros artículos mientras visitan la tienda. La demanda de este servicio está creciendo, especialmente a medida que envejece la población de los Estados Unidos