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Trudeau pidió cerrar filas para defender TLCAN

Ottawa.-  (HINA) El primer ministro canadiense, Justin Trudeau, enfrenta a opositores que dice le hacen el juego al presidente estadounidense, Donald Trump, en torno a introducir cambios inaceptables en el TLCAN, y llamó a cerrar filas contra la línea dura de Washington contra el tratado.

  Precisamente este lunes, confirmaron diversas fuentes de prensa, funcionarios de EE.UU. , Canadá y México concluirán en Montreal la sexta de las siete rondas de conversaciones previstas sobre el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) , sin que se vislumbren coincidencias sustanciales como para alcanzar un arreglo en torno  a las propuestas estadounidenses para revisar el pacto de 1.2 billones de dólares.

  Trudeau está obligado a manejar este asunto con guantes de seda, ya que si bien las encuestas mantienen a  los liberales al frente ante las elecciones de octubre del 2019, los conservadores de derecha han recortado la desventaja.

  En Ottawa, el joven jefe de Gobierno  dijo que hace esfuerzos con su equipo para conseguir un mejor acuerdo con el TLCAN .

  “Si se salieran con la suya (los conservadores), cederíamos a las demandas estadounidenses sobre el TLCAN. “Tenemos una forma diferente de hacer las cosas. Siempre defenderemos a los canadienses”, apostilló Trudeau.

El TLCAN parece camino a un nuevo año con pocas alegrías

Estados Unidos, México y Canadá se dirigen hacia 2018 sin un plan claro para salvar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN, o NAFTA por sus siglas en inglés).

Los negociadores están listos para concluir su última ronda de conversaciones el viernes en Washington sin cerrar ningún capítulo nuevo de un acuerdo reestructurado. Si bien los funcionarios avanzaron en temas como las telecomunicaciones y el comercio electrónico esta semana, según fuentes al tanto, las partes no han llegado a acuerdos sobre asuntos ni siquiera menores desde octubre. La falta de progreso hace que el objetivo de llegar a un acuerdo en marzo parezca cada vez menos realista.

“La gente tiene que estar planeando qué hacer en el peor de los casos”, dijo Robert Holleyman, un socio de Crowell & Moring que se desempeñó como representante comercial adjunto de Estados Unidos bajo el gobierno de Barack Obama. “Al mismo tiempo, nunca he visto a la industria más involucrada en todos los sectores a la hora de argumentar que EE.UU. debe presentar un TLCAN que permita a los tres países declarar la victoria”.

Solo se han completado dos capítulos de un nuevo acuerdo que se espera que incluya casi 30. Las tres naciones ya han recomendado debates sobre temas difíciles, como los requisitos de contenido regional para autos que busquen los beneficios del TLCAN y los sistemas de disputas entre inversionistas y estados, donde las propuestas estadounidenses han sido descritas como inviables por Canadá y México.

Con una elección general en México y una legislativa en EE.UU. el próximo año, se está acabando el tiempo para salvar el acuerdo de 23 años, que rige más de US$1 billón (millones de millones) en comercio. El presidente Donald Trump ha amenazado con retirar a EE.UU. del acuerdo si un nuevo pacto no es favorable para su país. La próxima ronda de conversaciones en Montreal del 23 al 28 de enero se perfila como un momento clave.

Las expectativas de grandes avances en las últimas dos rondas de conversaciones se vieron atenuadas por la falta de participación política. Se espera que los ministros responsables del TLCAN participen directamente en las reuniones del próximo mes en Canadá.

La lentitud de las conversaciones que comenzaron en agosto y la política arriesgada de Trump han alimentado las especulaciones sobre lo que sucedería si EE.UU. da un preaviso de retiro del acuerdo de seis meses. Los abogados y economistas comerciales de Washington debaten si el Congreso tiene la autoridad para impedir que el presidente aumente los aranceles a México y Canadá.

“Trump puede tuitear que se retira, pero las preferencias arancelarias podrían permanecer en su lugar”, dijo Caroline Freund, miembro senior del Peterson Institute for International Economics. “Sería un retiro en papel pero no en sustancia”.

Advertencia

Legisladores republicanos, incluidos los senadores John Cornyn y Ted Cruz, han advertido a Trump que no se retire. Aún así, algunos expertos dudan que el Congreso pueda interponerse en el camino del mandatario. “La historia sugiere que sería muy difícil para el Congreso reunir la voluntad y la energía para contrarrestar eso enérgicamente”, dijo Holleyman.

Mientras tanto, los legisladores de izquierda como el senador de Vermont Bernie Sanders están presionando a Trump para que cumpla su promesa de entregar un mejor acuerdo para los trabajadores.

Un avance el próximo mes puede requerir un cambio en la dinámica entre las tres naciones. México y Canadá son reticentes a presentar contrapropuestas sobre lo que ven como propuestas provocativas de EE.UU. Mientras tanto, los negociadores estadounidenses están frustrados por la falta de intercambios sobre sus exigencias centrales. En la última ronda, en Ciudad de México, el representante comercial estadounidense, Robert Lighthizer, dejó en claro que EE.UU. quiere cambios que “reequilibren” el comercio en el continente, e instó a México y Canadá a participar de una “manera seria”.

“La ronda de negociaciones en enero será el momento de la verdad”, dijo Lori Wallach, directora del programa Global Trade Watch en Public Citizen, un grupo sin fines de lucro que dice que el TLCAN ha perjudicado a los trabajadores.

Nota Original: Nafta May Be On Track for an Unhappy

 

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