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Cuba investiga causas del accidente aéreo mientras llora a las 110 víctimas

 La Habana, 20 may (EFE).- La investigación del accidente aéreo ocurrido el viernes en La Habana, que dejó 110 muertos al estrellarse un vuelo de Cubana de Aviación, avanzó con la aparición de una de las cajas negras, en un día marcado por el dolor de las familiares y el inicio de la identificación de los cadáveres.

El gobierno dio  a conocer las cifras definitivas del siniestro del Boeing 737 que llevaba a bordo a 113 personas: 110 fallecidos, entre ellos cinco niños, y tres supervivientes que luchan por su vida en el hospital Calixto García de La Habana, en estado muy grave.

Entre los muertos hay 99 cubanos y once extranjeros: los seis miembros mexicanos de la tripulación (tres hombres y tres mujeres), un matrimonio de argentinos, dos hombres saharauis y una mujer mexicana.

El avión accidentado, que se precipitó a tierra minutos después de despegar del aeropuerto José Martí de La Habana con destino a la provincia de Holguín (este), pertenecía a la aerolínea mexicana Global Air.
Cubana lo operaba en régimen de alquiler, aunque el mantenimiento técnico del aparato estaba a cargo de la empresa propietaria, aclaró este sábado el ministro de Transporte de la isla, Adel Yzquierdo.

Según el ministro, el aparato -fabricado en 1979- fue arrendado hace menos de un mes y tenía toda su documentación en regla.

Las revisiones técnicas anuales de los aparatos de Global Air dependen de la Dirección General de Aeronáutica Civil de México y el avión accidentado superó la última en noviembre de 2017, aunque un expiloto de la compañía aseguró hoy desde México que denunció a la aerolínea porque en varias ocasiones voló en aparatos con problemas técnicos.

El ministro cubano aclaró también que el alquiler de aviones a diferentes compañías es una práctica habitual por parte del país caribeño, que tiene dificultades para adquirir aviones en propiedad debido al embargo financiero que Estados Unidos mantiene desde hace casi seis décadas sobre la isla.

Mientras, la investigación continúa su curso con la recuperación en buen estado de la caja negra que graba las voces en cabina y la búsqueda del segundo de estos dispositivos, en el que se registran los datos de los aparatos de vuelo y que los expertos esperan localizar en las próximas horas.

Este sábado arrancó también el proceso de identificación de las 110 víctimas, que se prevé largo debido a que el violento choque desperdigó mucho los restos del avión, lo que impide a los expertos guiarse por los números de asiento que tenían asignados los pasajeros.

El viceministro de Salud, Alfredo González, advirtió de que la tarea llevará “días y hasta semanas” pese a que ya trabajan en ello numerosos profesionales cubanos entre forenses, tanatólogos, antropólogos, expertos en anatomía patológica y criminalistas del Ministerio del Interior.

En el proceso serán vitales las muestras de ADN tomadas a los familiares de las víctimas, así como los datos que estos puedan facilitar sobre las fracturas óseas, tatuajes o cicatrices de los allegados que perdieron en el accidente

Las familias de todas las víctimas ya han sido informadas y muchas de ellas se encuentran en La Habana, atendidas “en este doloroso momento” por médicos, psiquiatras y psicólogos especializados en este tipo de situaciones, refirió el viceministro.

El Gobierno cubano se ha hecho cargo de los gastos de traslado, alojamiento y estancia de los 151 familiares de víctimas que han llegado a la capital, de los que 128 proceden de la provincia de Holguín -a casi 700 kilómetros de La Habana-, a donde se dirigía el vuelo accidentado.

Durante la jornada empezaron a aflorar también detalles de las personas que viajaban a bordo de la aeronave, como diez parejas de una iglesia evangélica que regresaban a Holguín tras un retiro espiritual en la capital, una madre con su bebé de un año y medio o un joven residente en EE.UU que venía a ver a su novia a Cuba.

El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, que hoy cumple un mes en el cargo, visitó a los familiares en el hotel en el que se alojan y también acudió al Instituto de Medicina Legal de la capital, donde se concentran las tareas de reconocimiento de las víctimas.

El gobierno decreto dos días de luto, con banderas a media asta y las redes sociales inundadas por la etiqueta #FuerzaCuba y la imagen de un avión despegando sobre fondo negro.

¿El mejor avión privado? Bombardier desea superar a Gulfstream

(Bloomberg) —Se prepara un choque de titanes en el mundo de los aviones de lujo: Bombardier Inc. quiere usar su nuevo Global 7000 para robarle la corona del avión privado más codiciado al Gulfstream G650.

El derecho de alardear de esto no es lo único que está en juego. La mayor compañía aeroespacial de Canadá confía en el Global 7000 para impulsar las ventas en los próximos años después de ceder el control de su avión comercial más importante a Airbus SE.

Bombardier está tratando de ponerse al mismo nivel que Gulfstream, unidad de General Dynamics Corp., que estableció el estándar de velocidad y comodidad con la primera entrega de su G650 hace cinco años.

Se está perfilando una prueba crucial, ya que Bombardier pretende entregar su nuevo avión privado a los clientes como muy tarde a finales de 2018. El rediseño de un ala demoró su debut durante dos años. Unas ventas enérgicas del Global 7000, con un precio de lista de US$73 millones, impulsarían la recuperación de Bombardier, y además justificarían una inversión de varios miles de millones de dólares en un avión que puede llevar a los pasajeros de Hong Kong a Nueva York con la comodidad de un dormitorio y una ducha.

Bombardier “se lo juega todo” con el avión, dijo Chris Murray, analista de AltaCorp Capital Corp. en Toronto, en una entrevista telefónica. “Una de las piezas clave de todo el plan de recuperación es que el 7000 se ponga en circulación sin ningún problema”.

Vuelo suave

Las alas flexibles del Global 7000, que abarcan 104 pies (casi 32 metros), proporcionarán a los pasajeros un viaje más suave que los aviones de la competencia, según Bombardier. Una velocidad máxima justo debajo de la velocidad supersónica iguala la velocidad del avión más rápido de la industria. El punto de venta clave: una espaciosa cabina con cuatro áreas separadas para celebrar reuniones o echarse una siesta.

“Ya tenemos a gente preguntando por el 7000”, dijo Pat Gallagher, jefe de ventas de NetJets Inc., la compañía de aviones privados de Warren Buffett, que ha pedido un número no revelado de los aviones. “Es más grande que cualquier otra cosa que exista. Será el nuevo buque insignia de Bombardier, para NetJets y para la industria en general”.

El éxito de Global 7000 puede depender, en parte, de cómo Gulfstream reaccione ante su primer competidor en el mercado de ultra largo alcance que creó con el G650. Es improbable que el fabricante de aviones renuncie a su primer puesto sin luchar.

Mantener el puesto

“Ciertamente, no me gustaría renunciar a ningún control del mercado que creo que nosotros construimos”, dijo el presidente de Gulfstream Aerospace Corp., Mark Burns, en una entrevista durante la mayor reunión de fabricantes de aviones privados en Las Vegas en octubre. “Eso es algo de lo que debemos ser conscientes”.

Gulfstream apostó anticipadamente que los ricos estaban dispuestos a pagar por el tipo de características que ofrece el G650. La apuesta ha dado sus frutos, con más de 260 entregas del avión de US$69 millones desde su debut en diciembre de 2012. El G650 continúa estableciendo récords de velocidad, realizando un viaje de Tokio a Nueva York en menos de 11 horas.

La combinación de velocidad y distancia vende, dijo Burns, quien llama a su avión “inigualable”. La versión de alcance extendido del G650 puede volar 7.500 millas náuticas, superando al Global 7000 en 100 millas náuticas.

Gulfstream entrega aproximadamente 60 G650 al año, lo que representa aproximadamente la mitad de las ventas del segmento, de acuerdo con las estimaciones de JPMorgan Chase & Co. El modelo ha ayudado a que Gulfstream sea el fabricante de aviones privados más rentable, con márgenes de ganancias operativas del 21 por ciento.

Cumplir las promesas

La unidad de aviones comerciales de Bombardier, con márgenes de ganancias del 8,5 por ciento, tiene un largo camino por recorrer para alcanzar a Gulfstream. El máximo responsable, Alain Bellemare, confiará en Global 7000 para ayudar a mantener su promesa de aumentar los ingresos anuales a más de US$20.000 millones para 2020. El fabricante de aviones dijo que ha invertido US$1.000 millones solo este año en desarrollar y producir el avión, siendo el costo total del proyecto “unos miles de millones de dólares”, dijo Bellemare en una entrevista el jueves en Nueva York.

Del aumento esperado de 3.500 millones de dólares en ingresos anuales en la unidad de Aviones Comerciales de Bombardier para 2020, el Global 7000 por sí solo contribuirá probablemente con alrededor de US$3.000 millones, dijo el jueves el director financiero, John Di Bert, en la misma entrevista.

“Este va a ser un programa de rendimiento muy sólido”, dijo Di Bert sobre Global 7000. “Va a crear un valor significativo para los accionistas. Va a estar funcionando por mucho tiempo”.