Por Migdalis Pérez
Los Ángeles – Lizette Espinosa, abogada de formación y madre de dos, creó junto a su esposo, Giuseppe Veneziano, el primer monitor de bebé diseñado específicamente para automóviles. Bautizado como zooby, este recurso tecnológico vino a resolver un problema real y, fiel a su misión, ya ha salvado muchísimas vidas.

“Yo estaba muy nerviosa. Como no podía ver a mi hijo desde el asiento del conductor, y los espejos no eran suficientes, le dije a mi esposo: ‘¿No hay algo con tecnología que podamos usar? ¿Por qué no hay monitores para coches?’. Entonces él, con mente de ingeniero, creó el primer prototipo”, relata Lizette.
La solución a un problema compartido
Lo que empezó como una solución familiar pronto se convirtió en un negocio. Junto con Giuseppe, Lizette fundó infanttech, empresa que desarrolló el monitor integrado en un peluche con cámara, diseñado para vigilar a los infantes sin distraer al conductor.
Básicamente, zooby pasó a ser la solución para un problema compartido por miles de padres. “Cuando estás manejando, y [el bebé] no está haciendo ruido, te empiezas a preguntar: ‘¿Estará bien allá atrás?’, explica la empresaria, al tiempo que resalta el incuestionable beneficio de su producto.
“Hemos recibido testimonios de papás que aseguran que zooby salvó la vida de su niño, que se estaba ahogando. Lo pudieron ver en el monitor y, gracias a eso, pudieron ayudarlo”, ejemplifica con beneplácito.
El reto de emprender en territorio desconocido

Graduada de Leyes, Lizette enfrentó el desafío de adentrarse en un mundo desconocido: el desarrollo de productos tecnológicos. “Yo tenía mi propio despacho, y mi esposo estaba en bienes raíces. No sabíamos nada de manufactura. Pero cuando tuvimos el producto en las manos, dijimos: ‘Wow, no podemos creer que zooby ya está aquí’”.
El siguiente gran reto fue educar al mercado. Tal como relata la presidenta de la empresa, “muchos papás no entendían que el monitor era para el coche, porque todos los monitores [tradicionales] son para la casa. Entonces, tuvimos que explicarles”, subraya la graduada en Loyola Law School, de Los Ángeles.
Logros, expansión y una comunidad creciente
Certificada como empresa de mujer y minoría, infanttech distribuye miles de unidades en Estados Unidos, y después de probar suerte en tiendas físicas, como Bye Bye Baby y Babies “R” Us, apostó por la venta directa al cliente. “Eso nos dio más visibilidad ante nuestros consumidores”, reconoce Lizette.
Además, como muchos pequeños “se encariñan con el monitor”, la compañía también creó peluches mini “para que los niños puedan jugar con ellos y tenerlos donde quieran”, a diferencia de zooby, que no se puede tocar.
Pero más allá de estos productos, Lizette resalta su misión: “Queremos ayudar a todos los papás. No muchos hablan de la difícil jornada de ser padres, específicamente, por primera vez. Entonces, la tecnología debe ser simple. No queremos añadir más estrés a una etapa que ya es difícil”.
Un cambio de rumbo con propósito
Acerca de su reconversión de abogada a emprendedora tech, Lizette asegura que le encanta la combinación de leyes y negocio. “Doy gracias a Dios por tener este conocimiento, y lo uso todos los días en contratos, regulaciones y requisitos de seguridad. Realmente, mi experiencia con la ley me ayuda mucho”.
Y a la hora de inspirar a otras mujeres latinas que deseen emprender, igualmente, aconseja con fundamento: “Si tienes una idea, es por una razón. Y si estás soñando que es posible, hazle caso. Vas a encontrar a personas y recursos que te ayudarán a llegar a esa meta”, puntualiza.
En familia, con visión de futuro
Nacida en el Distrito Federal, México, y criada en California desde los cinco años, Lizette no olvida sus raíces. “Le doy gracias a mis padres por todo el esfuerzo que hicieron”, sostiene, al tiempo que resalta la importancia de equilibrar vida y empresa.
“Hay que saber cuándo se habla de trabajo y cuándo de familia. Nosotros queremos ser ejemplo de que es posible emprender en pareja y tener éxito”; un éxito sostenido, porque, como afirma, sus planes no se detienen.
“Queremos expandirnos a otros países, crear nuevos productos, quizás asociarnos con una gran corporación. Este proyecto tiene una energía propia, [así que] vamos a dejarlo crecer”, concluye.