Redacción Negocios Now
Los pequeños negocios estadounidenses cerraron 2025 enfrentando un escenario laboral complejo, marcado por mayores presiones salariales, dificultades persistentes para cubrir vacantes y una cautela creciente a la hora de contratar. Así lo reflejan los últimos datos publicados por la National Federation of Independent Business (NFIB), a partir de su encuesta de diciembre, basada en 429 empresas afiliadas encuestadas hasta el 31 de diciembre de 2025.
Uno de los principales hallazgos es que el nivel de vacantes sin cubrir sigue siendo elevado. En diciembre, el 33% de los propietarios de pequeños negocios reportó puestos de trabajo abiertos que no logró llenar durante el período, una cifra que se mantuvo sin cambios respecto a noviembre y que continúa claramente por encima del promedio histórico del 24%. Esto confirma que, pese a cierta desaceleración económica en otros frentes, la escasez de mano de obra sigue siendo un desafío estructural para muchas empresas.
La falta de trabajadores calificados destaca como el principal cuello de botella. El 28% de los empresarios señaló tener vacantes para empleados calificados, dos puntos porcentuales más que el mes anterior. En contraste, las vacantes para mano de obra no calificada bajaron a 10%, lo que sugiere que el problema no es tanto la cantidad de personas disponibles, sino la adecuación de sus habilidades a las necesidades del mercado. Este desajuste se refleja también en las respuestas cualitativas de los encuestados, muchos de los cuales describen enormes dificultades para encontrar perfiles técnicos o especializados.
En términos de contratación, el panorama es mixto. El 53% de los propietarios afirmó haber contratado o intentado contratar en diciembre, tres puntos menos que en noviembre. Además, los planes de expansión del empleo muestran señales de moderación: un 17% neto de los encuestados planea crear nuevos puestos de trabajo en los próximos tres meses, lo que representa una caída de dos puntos frente al mes previo. Este enfriamiento sugiere que, aunque la demanda sigue presente, las empresas son más cautas ante los costos laborales y la incertidumbre operativa.
La calidad de los candidatos continúa siendo un obstáculo clave. Entre quienes estaban contratando o intentando hacerlo, el 48% reportó haber recibido pocos o ningún solicitante calificado. Dentro de ese grupo, el 25% dijo contar con pocos candidatos adecuados y el 23% afirmó no haber recibido ninguno. Aunque estas cifras muestran ligeras variaciones respecto a noviembre, siguen indicando una brecha persistente entre la oferta y la demanda de talento.
En este contexto, las presiones sobre la compensación se intensificaron de manera clara. En diciembre, un 31% neto de los pequeños negocios reportó haber aumentado los salarios, cinco puntos porcentuales más que en noviembre. Al mismo tiempo, un 24% neto planea elevar la compensación en los próximos tres meses, una proporción que se mantiene estable. Estos datos confirman que muchos empresarios recurren a mejores salarios y beneficios como principal herramienta para atraer y retener personal, incluso cuando eso impacta directamente en sus márgenes.
Aun así, la percepción de los problemas laborales muestra matices. El 19% de los encuestados señaló la calidad de la mano de obra como su principal problema, dos puntos menos que el mes anterior. En cambio, los costos laborales como principal preocupación aumentaron a 9%. Esto indica que, si bien algunos negocios comienzan a adaptarse a la escasez de talento, el encarecimiento del empleo gana peso como factor limitante.
Las declaraciones de los propios empresarios ilustran con claridad la situación. Desde fabricantes que deben rechazar pedidos por falta de personal, hasta empresas de servicios altamente especializadas que no logran reemplazar a trabajadores calificados, el denominador común es la dificultad para encontrar y retener talento. Sectores como la construcción advierten que la escasez de trabajadores calificados no solo frena proyectos actuales, sino que también limita cualquier posibilidad de expansión futura.
En conjunto, el informe de diciembre de la NFIB describe un mercado laboral para pequeños negocios que sigue siendo resiliente, pero tensionado. De cara a 2026, el desafío para los pequeños empresarios será equilibrar la necesidad de pagar más y competir por talento con la sostenibilidad financiera de sus negocios, en un entorno donde la mano de obra calificada sigue siendo uno de los recursos más escasos.