Redacción Negocios Now
El turismo en Estados Unidos cae en 2025 y enciende alertas en la economía, además de atravesar su peor desempeño desde la pandemia. De acuerdo con datos recientes del World Travel & Tourism Council (WTTC) y del National Travel & Tourism Office (NTTO), las llegadas de visitantes internacionales se redujeron alrededor de 7 % entre enero y septiembre de 2025, mientras que el gasto de los turistas extranjeros cayó cerca de 12 500 millones de dólares frente al año anterior.
El enfriamiento afecta uno de los pilares del consumo y de las exportaciones de servicios del país. Los ingresos generados por los visitantes internacionales representan más del 30 % de las exportaciones de servicios de Estados Unidos, por lo que cada punto porcentual de caída implica una pérdida millonaria para la economía.
Caída del turismo en Estados Unidos afecta a los destinos más visitados
Las cifras más recientes muestran que ciudades como Nueva York, Las Vegas, Orlando y Los Ángeles reportan disminuciones en ocupación hotelera y gasto promedio por visitante. En mayo de 2025, el número de llegadas internacionales ascendió a 5.6 millones, 7 % menos que en el mismo mes de 2024, según el Departamento de Comercio. El tráfico aéreo internacional muestra variaciones positivas, pero gran parte corresponde a viajes de negocios o traslados de corta estancia, no necesariamente a turismo vacacional.
El debilitamiento se explica por una combinación de factores: un dólar fuerte que encarece los destinos estadounidenses, mayores costos de alojamiento y transporte, y la persistencia de trámites complejos para la obtención de visas. A ello se suman percepciones negativas sobre seguridad y altos precios en servicios turísticos.
Los principales mercados emisores —Canadá, Reino Unido, Alemania y México— redujeron su flujo de visitantes, y los viajes procedentes de Asia se mantienen por debajo de los niveles prepandemia. En contraste, Europa recupera terreno con crecimientos de hasta 11 % en el gasto turístico, impulsado por Francia y España, lo que evidencia la pérdida de competitividad estadounidense.
Turismo en Estados Unidos y su impacto económico
El sector turístico genera más de 9 millones de empleos directos e indirectos en el país, por lo que el retroceso amenaza con presionar los indicadores de empleo regional. Ciudades y estados con alta dependencia del turismo internacional, como Florida, Nevada, California y Nueva York, enfrentan menores ingresos fiscales y menor actividad en hoteles, restaurantes y transporte.
El WTTC advierte que si la tendencia continúa, Estados Unidos podría cerrar 2025 con un gasto internacional 7 % inferior al año previo y con un total de 67.9 millones de llegadas, frente a 72.4 millones en 2024. En términos de competitividad global, el país queda rezagado respecto a Canadá, Japón y varias naciones europeas que ya superaron sus cifras de visitantes prepandemia.
El impacto no se limita al turismo tradicional. Sectores complementarios como el comercio minorista, los espectáculos y los servicios financieros para viajeros también muestran desaceleración. Los hoteles de lujo en ciudades costeras informan menores reservas para el último trimestre del año, y las aerolíneas anticipan una reducción en la ocupación de vuelos internacionales hacia Estados Unidos.
Factores estructurales detrás del declive
Los especialistas apuntan a tres causas principales detrás del retroceso. Primero, el encarecimiento del dólar, que reduce el poder adquisitivo de los visitantes extranjeros. Segundo, la lentitud en la emisión de visas y los tiempos de espera, que en algunos consulados superan los 200 días. Y tercero, el aumento del turismo doméstico, que concentra la oferta en el mercado interno y reduce los incentivos para atraer viajeros internacionales.
Aunque la Reserva Federal y el gobierno federal confían en una estabilización gradual del sector en 2026, los analistas advierten que la falta de estrategias coordinadas entre estados y agencias limita la capacidad de respuesta. La prioridad, dicen, debe centrarse en simplificar procesos migratorios, promover destinos menos saturados y reforzar la percepción de seguridad y hospitalidad.
Por ahora, el turismo estadounidense se mantiene lejos de los niveles de 2019 y enfrenta una competencia cada vez más agresiva de Europa y Asia. Lo que hasta hace poco era una de las principales fuentes de divisas del país se ha convertido en un termómetro de vulnerabilidad económica y reputacional.