Redacción negocios Now
El presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva que instruye al Pentágono a ampliar la participación de las Fuerzas Armadas en labores de seguridad interna, con especial protagonismo de la Guardia Nacional. Según el documento, titulado “Medidas adicionales para atajar la delincuencia en el Distrito de Columbia”, cada estado deberá entrenar a sus unidades para responder a disturbios civiles y garantizar el orden público.
La medida establece que la Guardia Nacional deberá contar en todo momento con un “número razonable” de efectivos listos para movilizarse rápidamente dentro del propio estado y, de ser necesario, apoyar en otras jurisdicciones. Además, cada unidad deberá crear grupos de intervención rápida con capacidad de desplazarse en cuestión de horas.
En el caso de Washington D.C., la orden contempla la formación de unidades especiales destinadas exclusivamente a preservar la seguridad y el orden en la capital. La Guardia Nacional, integrada por civiles que realizan funciones militares de forma parcial, ya dispone de un dispositivo de respuesta rápida capaz de desplegar entre 75 y 125 soldados en ocho horas y hasta 375 en 24 horas, principalmente en casos de catástrofes naturales o emergencias mayores.
Aunque la ley Posse Comitatus de 1878 prohíbe que las tropas regulares del Ejército actúen como policía en territorio estadounidense, otras disposiciones legales permiten al presidente activar a la Guardia Nacional en situaciones excepcionales, como rebeliones o emergencias en las que las autoridades locales no puedan responder. Trump ya recurrió a esa potestad en junio, cuando envió tropas a Los Ángeles pese a la oposición del gobernador Gavin Newsom durante las protestas contra su política migratoria.
Planes para Chicago y otras ciudades
Medios estadounidenses informaron que el Pentágono prepara planes de contingencia para un eventual despliegue en Chicago, ciudad a la que Trump ha señalado en reiteradas ocasiones como ejemplo de violencia descontrolada. Desde el Despacho Oval, el mandatario aseguró que las tropas podrían llegar a cualquier urbe del país “en menos de 24 horas” y sostuvo que, de intervenir, “Chicago quedaría resuelta en una semana”.
No obstante, el presidente también matizó que solo actuará si los gobernadores o alcaldes lo solicitan. A lo largo de las últimas semanas, Trump ha amenazado con extender estas medidas a otras ciudades bajo control demócrata, incluyendo Nueva York y Baltimore, con el argumento de que atraviesan una “emergencia nacional” por la delincuencia.