Trump ordena a fiscal general perseguir a sus rivales políticos

El presidente ordenó en su red social que se persiga “ya” a sus enemigos, lo que configura un escenario peligroso para la libertad de expresión en el país.

Redacción Negocios Now

El presidente Donald Trump publicó este sábado en su red social, Truth, que “DEBE HACERSE JUSTICIA, ¡¡¡YA!!!”, tras lo cual ordenó a  la fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, que persiga a varios de sus rivales políticos.

Este episodio se suma a una serie de incidentes recientes que han encendido las alarmas sobre el uso del poder político y regulador para intimidar o silenciar voces críticas.

Expertos en derecho constitucional advierten que este tipo de conductas representan una amenaza directa a los principios de separación de poderes y a la Primera Enmienda, que protege la libertad de expresión y de prensa.

El caso de Jimmy Kimmel 

La preocupación no se limita al ámbito político. Días antes, la suspensión del programa “Jimmy Kimmel Live!” por ABC, tras comentarios del presentador contra figuras conservadoras, puso en evidencia la presión sobre los medios.

Brendan Carr, presidente de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC), designado durante la Administración Trump, amenazó con multas y hasta con revocar licencias de emisoras que mantuvieran contenido que calificó como “basura”.

El senador republicano Ted Cruz reaccionó al respecto, advirtiendo que “el uso del poder del Estado para intimidar a medios críticos es algo propio de regímenes autoritarios, no de una democracia como la nuestra”.

Denuncias de lawfare y uso político de la justicia

La fiscal general Pam Bondi, mencionada directamente por Trump en sus publicaciones, se ha visto en el centro de lo que opositores califican como lawfare: el uso del sistema judicial para castigar adversarios políticos.

Según reportó Associated Press, entre los objetivos de estas órdenes figuran el exdirector del FBI, James Comey, y la fiscal general de Nueva York, Letitia James, conocida por sus investigaciones contra el presidente.

“Cuando un presidente ordena de manera pública a su fiscal general que persiga a enemigos políticos, lo que está en juego no es un caso aislado, sino la salud misma de nuestra democracia”, señaló la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés) en un comunicado reciente.

Escenario peligroso para la libertad de expresión

Organizaciones como la ACLU y editoriales de grandes medios advierten que la combinación de presión sobre el sistema judicial y amenazas regulatorias contra medios configura un escenario peligroso para la libertad de expresión en Estados Unidos.

El Washington Post calificó las acciones de la FCC como un “abuso irónico del poder gubernamental que erosiona los estándares democráticos”.

Con este nuevo episodio, crecen las dudas sobre si las instituciones estadounidenses podrán resistir la presión política sin sacrificar los derechos fundamentales que históricamente han definido al país.