Trump amplía veto de viajes a 39 países

La medida se inscribe en un contexto político marcado por una agenda de seguridad y control migratorio más estricta, impulsada por su Administración.

Redacción Negocios Now

Este 16 de diciembre, la Administración del presidente Donald Trump anunció una expansión significativa de las restricciones de viaje a Estados Unidos, ampliando la lista de países con prohibiciones totales o parciales de entrada. La medida entrará en vigor el primero de enero de 2026 y forma parte de una estrategia más amplia de endurecimiento migratorio.

Según informó la Casa Blanca, siete nuevos países fueron incorporados a la lista de prohibición total, entre ellos Siria, Burkina Faso, Mali, Níger, Sudán del Sur, Laos y Sierra Leona.

Asimismo, se establecieron restricciones completas para personas que porten documentos de viaje emitidos por la Autoridad Palestina. Con esta decisión, el número total de países afectados por vetos o limitaciones asciende a 39, la mayoría ubicados en África y Medio Oriente.

La Administración Trump justificó la medida señalando que muchos de estos países presentan deficiencias persistentes en el intercambio de información, la verificación de antecedentes penales y la emisión de documentos de viaje confiables.

De acuerdo con el Gobierno, estas fallas representan riesgos potenciales para la seguridad nacional y dificultan la adecuada evaluación de quienes solicitan ingresar al país.

Las restricciones se dividen en dos categorías principales. La primera contempla la prohibición total de entrada, que impide el ingreso de ciudadanos de los países incluidos, salvo excepciones muy limitadas.

La segunda corresponde a restricciones parciales, que afectan a ciudadanos de otras naciones mediante la suspensión o limitación de visas de turismo, estudios y ciertos programas migratorios. Entre los países sujetos a restricciones parciales se encuentran Nigeria, Senegal, Angola, Tanzania, Zambia y Zimbabue, entre otros.

El presidente Trump ha reiterado que su prioridad es proteger a la población estadounidense y reforzar los controles fronterizos. “Estas decisiones buscan cerrar brechas en el sistema migratorio y garantizar que solo ingresen personas debidamente evaluadas”, señaló la Administración en su explicación oficial.

No obstante, la expansión del veto ha generado fuertes críticas por parte de organizaciones de derechos civiles, defensores de inmigrantes y algunos líderes internacionales.

Estos sectores advierten que la política discrimina a personas en función de su nacionalidad y no de evaluaciones individuales de riesgo, evocando controversias similares a las surgidas durante el primer mandato de Trump con la llamada “prohibición musulmana”.

También se anticipan impactos en ámbitos como la reunificación familiar, el turismo, la educación internacional y los negocios, especialmente para comunidades con fuertes vínculos con los países afectados.

Aunque la normativa contempla excepciones para residentes permanentes legales, diplomáticos y casos considerados de interés nacional, miles de solicitantes podrían ver suspendidos o cancelados sus procesos migratorios.