Redacción Negocios Now
Un nuevo análisis del Pew Research Center muestra que el acceso a la vivienda por parte de los estadounidenses menores de 40 se deterioró significativamente entre 2019 y 2024, impulsado por el fuerte aumento de los precios inmobiliarios, las altas tasas hipotecarias y el incremento de los costos asociados a la compra.
La percepción de los propios norteamericanos refleja esta realidad: el 87 % de los adultos considera que hoy es más difícil para los jóvenes comprar una vivienda que lo fue para la generación de sus padres. Entre los menores de 40 años, esa cifra asciende al 89 %.
Los precios suben mucho más rápido que los ingresos
El estudio señala que el valor medio de las viviendas en Estados Unidos aumentó un 30 % en términos reales durante los últimos cinco años, pasando de 269.600 dólares en 2019 a 350.000 dólares en 2024.
En contraste, el ingreso medio de los hogares encabezados por personas menores de 40 años creció apenas un 9 %, pasando de 92.700 a 100.900 dólares anuales.
Como consecuencia, la relación entre el precio de la vivienda y el ingreso —uno de los principales indicadores de accesibilidad— pasó de 2,9 en 2019 a 3,5 en 2024. El único antecedente similar fue durante la burbuja inmobiliaria de mediados de la década del 2000, cuando el indicador alcanzó un pico de 3,6 en 2006. Antes del año 2000, el ratio se mantenía cerca de 2,5.
El impacto de las tasas hipotecarias
La pérdida de accesibilidad no responde únicamente al aumento de los precios de las viviendas. El estudio destaca que las tasas hipotecarias a 30 años subieron de un promedio de 3,9 % en 2019 a 6,7 % en 2024, según datos de Freddie Mac.
Ese cambio disparó el costo mensual de ser propietario:
- En 2019, comprar una vivienda de 269.600 dólares con un anticipo del 3,5 % implicaba un gasto mensual de aproximadamente 1.689 dólares.
- En 2024, adquirir una vivienda de 350.000 dólares bajo las mismas condiciones exige desembolsar cerca de 2.776 dólares por mes.
La consecuencia directa es que cada vez menos jóvenes pueden afrontar esos costos. En 2019, el 56 % de los hogares inquilinos menores de 40 años tenía ingresos suficientes para comprar una vivienda. Cinco años después, ese porcentaje cayó al 37 %.
El problema del anticipo inicial
El estudio también subraya otra barrera creciente: reunir el dinero necesario para la entrada inicial. Según una encuesta de la Reserva Federal de 2024, el 70 % de los inquilinos menores de 40 años afirmó que continúa alquilando porque no puede afrontar el pago inicial necesario para comprar una vivienda, un factor incluso más determinante que la capacidad de pagar la cuota hipotecaria mensual.
El dinero requerido para ingresar al mercado inmobiliario también se encareció:
- En 2019, la combinación de un anticipo del 3,5 % y los gastos de cierre requería disponer de unos 17.500 dólares en efectivo.
- En 2024, esa cifra aumentó a aproximadamente 22.800 dólares.
La situación en las áreas metropolitanas
El deterioro de la accesibilidad es un fenómeno prácticamente generalizado en el país. De las 160 áreas metropolitanas analizadas por el Pew Research Center, en 142 los precios de las viviendas crecieron más rápido que los ingresos de los hogares jóvenes entre 2019 y 2024.
La clasificación de las ciudades muestra un fuerte deterioro:
En 2019:
- 14 % de las áreas metropolitanas eran muy accesibles.
- 46 % eran algo accesibles.
- 27 % eran algo inaccesibles.
- 14 % eran muy inaccesibles.
En 2024:
- Solo el 2 % puede considerarse muy accesible.
- 38 % son algo accesibles.
- 41 % son algo inaccesibles.
- 19 % son muy inaccesibles.
En términos generales, en 2019 el 59 % de las áreas metropolitanas eran accesibles para los menores de 40 años, mientras que el 41 % resultaban inaccesibles. Cinco años después, la situación se invirtió: el 61 % de las áreas urbanas ya son consideradas inaccesibles y apenas el 39 % mantienen algún grado de accesibilidad.
El informe señala además que las zonas costeras de Estados Unidos concentran las mayores dificultades para acceder a la vivienda, con algunas ciudades presentando relaciones entre precio e ingreso extremadamente elevadas.
La vivienda sigue siendo una inversión atractiva
Aun con estas dificultades, la mayoría de los estadounidenses continúa considerando la compra de una vivienda como una buena inversión. El 67 % de los adultos afirma que adquirir una casa es una buena decisión financiera, mientras que solo el 14 % cree que es una mala inversión y el 18 % sostiene que no es ni buena ni mala.
Sin embargo, el entusiasmo es menor entre los jóvenes. Apenas uno de cada cuatro estadounidenses de entre 18 y 39 años (24 %) considera que comprar una vivienda es una “muy buena” inversión, frente al 38 % de las personas de 60 años o más.
El Pew Research Center elaboró el informe a partir de datos del Censo de Estados Unidos, la Encuesta sobre la Comunidad Estadounidense y la Encuesta de Población Actual. Además, realizó una encuesta nacional entre 10.091 adultos estadounidenses entre el 4 y el 17 de mayo de 2026 para conocer las percepciones sobre el acceso a la vivienda y la propiedad inmobiliaria.