Sindicatos presionan para regular el uso de IA en el trabajo

La presión sindical se basa en que la inteligencia artificial no debe sustituir la supervisión humana en cuestiones críticas para los derechos de los trabajadores.

Redacción Negocios Now

Sindicatos laborales encabezados por organizaciones de alcance nacional, como la AFL-CIO, están movilizando esfuerzos para garantizar que la automatización y las herramientas de inteligencia artificial (IA) no socaven los derechos laborales, ni pongan en riesgo la seguridad de los empleados.

Con una representación de 12 millones de trabajadores, la AFL-CIO creó un grupo de trabajo especializado en IA y automatización con dos objetivos: identificar riesgos concretos que estas tecnologías puedan representar para los trabajadores y proponer políticas públicas que aseguren que las decisiones clave en el ámbito laboral no sean tomadas exclusivamente por algoritmos.

Entre las iniciativas legislativas que ya han visto la luz se encuentran la nueva ley de Oregón, que prohíbe el uso de IA para asignar títulos profesionales como “enfermero” o “ingeniero” sin la validación de un humano, y la normativa de Massachusetts que exige que todo vehículo autónomo destinado a tareas de seguridad cuente con un operador humano supervisando en tiempo real.

“Estamos ante una revolución tecnológica que avanza más rápido que nuestra capacidad de regularla”, dijo Liz Shuler, presidenta de la AFL-CIO, en declaraciones recogidas por The Washington Post. “Si no establecemos reglas claras, los trabajadores corren el riesgo de perder no solo sus empleos, sino también el control sobre sus condiciones de trabajo”.

Los defensores de estas regulaciones argumentan que la IA, cuando se aplica sin supervisión humana, puede amplificar sesgos, cometer errores graves y tomar decisiones que afectan de forma directa la vida de las personas sin posibilidad de apelación. Ejemplos incluyen sistemas de IA que evalúan solicitudes de empleo de manera automática, asignan turnos o, incluso, determinan aumentos salariales y despidos.

Por su parte, algunas empresas tecnológicas sostienen que las leyes demasiado restrictivas podrían frenar la innovación y limitar la competitividad de Estados Unidos en el sector global de la IA. Sin embargo, los sindicatos replican que la innovación no debe darse a costa de la seguridad, la equidad y la dignidad laboral.

De acuerdo con la propia fuente, el movimiento sindical también ha encontrado eco en otros sectores, como el transporte, la salud y la educación, donde el uso de IA plantea preguntas sobre la responsabilidad legal y ética de las decisiones automatizadas.

Expertos en derecho laboral sostienen que el panorama regulatorio se encuentra en una fase inicial, con diferentes estados experimentando enfoques propios, lo que podría desembocar en un mosaico de leyes que compliquen la implementación nacional.