Senado avanza hacia un acuerdo para reabrir el Gobierno

El Congreso busca poner fin a una parálisis gubernamental que ha durado más de 40 días y afectado a cientos de miles de empleados públicos.

Redacción Negocios Now

Este domingo, el Senado de Estados Unidos logró un avance clave hacia la reapertura del Gobierno federal, gracias al apoyo de un grupo de ocho senadores demócratas centristas que impulsaron un acuerdo de financiamiento temporal.

El pacto busca poner fin al cierre gubernamental más prolongado en la historia del país, a cambio de una futura votación sobre la extensión de los subsidios mejorados del Affordable Care Act (Obamacare).

El acuerdo prevé una medida provisional para mantener operativo el Gobierno hasta enero, junto con un paquete más amplio que financiaría plenamente varias agencias federales. Sin embargo, no incluye un compromiso inmediato de los republicanos para renovar los subsidios de salud, punto que ha sido el eje del enfrentamiento político.

Lo que los demócratas obtuvieron fue la promesa de una votación posterior sobre el tema. El líder de la mayoría en el Senado, John Thune, anunció que someterá a votación una propuesta para extender los créditos fiscales de la ley sanitaria a mediados del próximo mes.

Los demócratas consideran que ese plazo permitirá negociar un compromiso real con los líderes republicanos de ambas cámaras, aunque reconocen que será difícil en un Congreso bajo control conservador.

A pesar de la oposición de gran parte del bloque demócrata, los líderes republicanos buscan aprobar rápidamente el proyecto para enviarlo al presidente Donald Trump, quien podría promulgarlo en los próximos días.

No obstante, sigue siendo incierto cuánto tardarán las agencias en restablecer los servicios para millones de estadounidenses afectados por el cierre, que ha provocado suspensión de salarios, cierre de guarderías y retrasos en programas de asistencia alimentaria.

Cerca de las 23:00 horas locales, el Senado alcanzó los 60 votos necesarios para avanzar con el compromiso, gracias al apoyo de siete demócratas y del independiente Angus King.

El plan extendería el presupuesto federal hasta el 30 de enero. Después de su aprobación en el Senado, deberá ser votado por la Cámara de Representantes, donde la mayoría republicana es estrecha, antes de llegar al escritorio de Trump.

El proyecto contempla restablecer la financiación del Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP), que beneficia a más de 42 millones de personas de bajos ingresos, revertir los despidos de miles de trabajadores federales y garantizar una futura votación sobre los subsidios sanitarios que expiran este año.

Sin embargo, el líder de la minoría demócrata, Chuck Schumer, expresó su rechazo al acuerdo, criticando que, mientras se busca resolver el cierre, el presidente Trump ha “tomado como rehenes” a las familias y trabajadores afectados.

“Pedimos negociar un plan para mantener el acceso a la atención médica asequible, pero en su lugar, cortó la asistencia alimentaria, afectó a veteranos y familias y paralizó el país”, declaró Schumer antes de la votación.

Desde California, el gobernador demócrata Gavin Newsom también arremetió contra el pacto, calificándolo de “patético” y asegurando que “no es un acuerdo, sino una rendición”.

Según lo pactado, los republicanos se comprometieron a permitir una votación en diciembre para extender los subsidios del Obamacare, uno de los puntos más exigidos por los demócratas.