Seis de cada 10 estadounidenses desaprueban el trabajo del ICE, según un sondeo nacional

Un estudio de Marist Poll revela un aumento sostenido del descontento ciudadano con las políticas migratorias de la Administración Trump.

Redacción Negocios Now

La percepción de los estadounidenses sobre la labor del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) se ha deteriorado de manera significativa.

De acuerdo con un nuevo estudio de Marist Poll, cerca de dos tercios de la población considera que la agencia ha ido demasiado lejos en la aplicación de las leyes migratorias, y una mayoría cree que sus acciones están reduciendo, en lugar de aumentar, la seguridad del país.

El sondeo muestra que el 65 % de los estadounidenses opina que ICE ha excedido sus atribuciones al hacer cumplir las normas migratorias, un aumento notable frente al 54 % registrado en junio de 2025.

En contraste, solo el 12 % considera que la agencia no ha sido lo suficientemente estricta, mientras que un 22 % estima que su actuación es adecuada. Esta evolución refleja un cambio claro en el clima de opinión pública, especialmente entre demócratas e independientes.

La oposición al ICE es particularmente marcada entre los demócratas, donde el 93 % afirma que la agencia ha ido demasiado lejos, frente al 83 % de hace seis meses. Entre los votantes independientes, el rechazo también creció con fuerza, pasando del 59 % al 71 %.

Aunque los republicanos siguen siendo mayoritariamente favorables al ICE, incluso dentro de este grupo se observa un giro: el porcentaje que considera excesivas las acciones de la agencia subió del 20 % al 27 %.

La percepción de inseguridad asociada a las políticas del ICE es otro dato relevante del estudio. El 62 % de los encuestados afirma que las acciones del organismo hacen que el país sea menos seguro, mientras que el 37 % cree que contribuyen a una mayor seguridad.

Entre los demócratas, esta visión es casi unánime, y entre los independientes supera ampliamente la mayoría. En cambio, tres de cada cuatro republicanos consideran que el ICE mejora la seguridad nacional.

El desempeño general de la agencia también recibe evaluaciones negativas. Seis de cada 10 estadounidenses desaprueban el trabajo que está realizando el ICE, frente a un 33 % que lo aprueba. La desaprobación alcanza niveles muy altos entre demócratas e independientes, mientras que casi tres cuartas partes de los republicanos respaldan la labor del organismo.

En este contexto, las protestas contra el ICE que se han multiplicado en distintas ciudades del país también dividen a la opinión pública. El 59 % de los estadounidenses considera que se trata mayormente de manifestaciones legítimas, no de actos ilegales.

Esta visión es ampliamente compartida por demócratas e independientes, mientras que el 75 % de los republicanos sostiene que las protestas son, en su mayoría, conductas fuera de la ley.

Más allá del debate migratorio, el estudio de Marist Poll expone cuáles son las principales preocupaciones de la ciudadanía. Para el 54 % de los encuestados, la prioridad número uno del Gobierno debería ser la reducción de precios y el costo de vida. El control de la inmigración aparece en segundo lugar, con un 22 %, seguido por la lucha contra el crimen.

Las diferencias partidarias vuelven a ser evidentes: demócratas e independientes priorizan el alivio económico, mientras que entre los republicanos predomina la inmigración como tema central.

El sondeo también refleja un amplio escepticismo sobre el impacto de los aranceles. Más de la mitad de los estadounidenses cree que las tarifas a productos importados perjudican a la economía nacional.

Esta opinión es dominante entre demócratas e independientes, mientras que dos tercios de los republicanos consideran que los aranceles benefician al país.

En política exterior, la mayoría de los estadounidenses mantiene una visión favorable de la OTAN y cree que Estados Unidos se beneficia de su membresía, aunque nuevamente surgen divisiones entre partidos.

En contraste, existe un rechazo mayoritario a la idea de que Estados Unidos intente tomar control de Groenlandia, una propuesta que solo encuentra respaldo significativo entre votantes republicanos.

El estudio también indica que más del 70 % de la población considera que el presidente debería consultar al Congreso antes de emprender acciones militares, una postura compartida incluso por una parte de los independientes.

Finalmente, la encuesta sitúa la aprobación del presidente Donald Trump en el 39 %, con una desaprobación del 56 %. La gestión económica es uno de los puntos más débiles de su administración: casi seis de cada 10 estadounidenses desaprueban cómo maneja la economía, el nivel más alto de rechazo registrado en sus mandatos.

En conjunto, los datos dibujan un país profundamente polarizado, con una creciente desconfianza hacia las políticas migratorias y una ciudadanía cada vez más preocupada por la economía y el costo de vida.