Redacción Negocios Now
La secretaria del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés), Kristi Noem, aseguró que su agencia redoblará los esfuerzos contra la inmigración ilegal gracias a un aumento significativo de fondos otorgados por la nueva ley de política interna firmada por el presidente Donald Trump la semana pasada.
“Ahora que el proyecto de reconciliación del presidente, la ‘gran y hermosa ley’, ha sido aprobado, tenemos más recursos”, declaró Noem en una conferencia de prensa en Tampa. “Vamos con más fuerza y rapidez, y vamos a derribar a estos criminales con más poder del que hemos tenido nunca”.
La legislación otorga un importante incremento presupuestario a agencias clave como el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), ambas dependientes del DHS. ICE recibirá casi 75.000 millones de dólares hasta 2029, con 45.000 millones destinados a ampliar la capacidad de los centros de detención. Por su parte, CBP obtendrá más de 46.000 millones para continuar la construcción del muro fronterizo.
Durante su intervención, Noem defendió las medidas antiinmigración adoptadas por la Administración Trump, que incluyen intentos por eliminar el derecho a la ciudadanía por nacimiento, deportaciones a terceros países, y redadas masivas en espacios públicos y lugares de trabajo, especialmente en el sur de California.
“El presidente tiene un mandato del pueblo estadounidense para limpiar nuestras calles y hacer nuestras comunidades más seguras”, afirmó la funcionaria.
Choque con el poder judicial
Las declaraciones de Noem se produjeron luego de que una jueza federal propinara un revés al DHS al dictaminar que agentes estaban realizando detenciones y controles migratorios sin causa probable en redadas en Los Ángeles. La jueza Maame Ewusi-Mensah Frimpong, nominada por el expresidente Joe Biden, también emitió una orden de restricción temporal que prohíbe detener a personas únicamente por su raza, idioma, acento o presencia en lugares específicos, como paradas de autobús o sitios de trabajo.
Al ser cuestionada sobre el fallo judicial, Noem arremetió contra la jueza, calificándola de “idiota”, y aseguró que las operaciones del DHS continuarían sin cambios. “Tenemos todo el derecho del mundo a salir a las calles, hacer cumplir la ley y seguir con nuestras acciones. Las conclusiones de esa jueza son absolutamente falsas”, sentenció.
La Casa Blanca respaldó a Noem y criticó duramente la decisión judicial. En declaraciones a CNN, la vocera Abigail Jackson afirmó que el fallo representa “un abuso grotesco de la autoridad judicial”. “Ningún juez federal tiene la facultad de dictar la política migratoria del país —esa responsabilidad recae en el Congreso y en el presidente”, dijo Jackson.