Redacción Negocios Now
La Federación Nacional de Empresas Independientes (NFIB, por sus siglas en inglés) reveló que el índice general de optimismo por sectores, centrado en construcción, manufactura, comercio minorista y servicios, se situó en 98,2 puntos en octubre, ligeramente por debajo del trimestre anterior, pero aún apenas por encima del promedio histórico de 52 años.
Construcción: el sector más optimista
La construcción es el único sector cuyo índice de optimismo sube: alcanza 105,5 puntos, 7,3 por encima del promedio general y por encima de su media histórica. El repunte se explica por mejores expectativas de ventas y fuertes planes de contratación.
Algunos datos clave:
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La proporción neta de dueños que esperan más ventas reales sube 21 puntos, hasta un +18 %, la cifra más alta entre todos los sectores.
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El 50 % de las empresas de construcción reporta vacantes sin cubrir, muy por encima de su promedio histórico (31 %) y 18 puntos arriba del promedio de todas las firmas.
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Un neto 35 % planea contratar en los próximos tres meses, 20 puntos más que el promedio general.
El gran desafío es la mano de obra: el 60 % de las empresas de construcción dicen recibir pocos o ningún candidato calificado, y casi la mitad (49 %) señala la calidad del personal como su principal problema, mucho más que impuestos o inflación.
Manufactura: relativamente optimista
La manufactura es el segundo sector con mejor ánimo, con un índice de optimismo de 100,1, apenas por debajo de su promedio histórico. Aun así, cae 5,8 puntos frente al trimestre anterior por un deterioro en las expectativas de ventas y en la percepción de las condiciones de negocio a seis meses.
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La proporción neta de empresarios que espera subidas en ventas reales baja 15 puntos, hasta +5 %.
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Un neto 26 % espera mejores condiciones de negocio en los próximos seis meses, 22 puntos menos que en julio, aunque sigue siendo la expectativa más alta entre los sectores analizados.
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A pesar del enfriamiento, un neto 24 % planea contratar, también por encima del promedio de todas las empresas (15 %).
Retail: el eslabón más débil
El comercio minorista es el sector con menor confianza: su índice de optimismo baja a 94,9, el nivel más bajo de los cuatro sectores y 3,3 puntos por debajo del promedio general.
Tres elementos explican el ánimo sombrío en retail:
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Contratación débil: solo un neto 5 % planea contratar en los próximos tres meses, 10 puntos por debajo del promedio general, el nivel más bajo de todos los sectores.
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Peores expectativas de negocio: la proporción neta que espera mejores condiciones baja 13 puntos, hasta +15 %, por debajo de todas las demás industrias.
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Inventarios y ganancias bajo presión:
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Un neto -11 % percibe sus inventarios como “demasiado bajos”, lo que en la práctica significa que la mayoría siente que tiene existencias de sobra, un indicador de ventas flojas.
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Las tendencias de ganancias caen a un neto -29 %, el peor dato de todos los sectores y por debajo de su propio promedio histórico.
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El cuadro sugiere que muchos minoristas enfrentan un entorno de demanda más débil, márgenes estrechos y exceso de inventario, lo cual limita nuevas contrataciones e inversiones.
Servicios: peores expectativas de ventas
El sector de servicios también muestra deterioro. Su índice de optimismo cae 3,6 puntos hasta 95,6, por debajo de su promedio histórico y 2,6 puntos por debajo del promedio de todas las empresas.
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La proporción neta que espera más ventas reales cae 13 puntos, a -3 %, la peor lectura de todos los sectores.
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La satisfacción con inventarios también empeora: un neto -6 % reporta existencias “demasiado bajas”, el único sector donde esta percepción retrocede respecto al trimestre anterior.
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Solo un 17 % planea realizar inversiones de capital en los próximos seis meses, 10 puntos por debajo de su promedio histórico y seis por debajo del promedio general.
La combinación de menores expectativas de ventas y menor inversión apunta a un enfoque defensivo por parte de muchas empresas de servicios.
Clima mixto para la pequeña empresa
El informe de la NFIB dibuja un panorama mixto:
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La construcción sigue siendo motor de optimismo y empleo, pero choca con un serio problema de escasez de mano de obra calificada.
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La manufactura mantiene buenas perspectivas relativas, aunque con creciente cautela.
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Retail y servicios enfrentan la parte más difícil del ciclo: ventas más débiles, ganancias bajo presión y menor apetito por contratar o invertir.
En conjunto, la pequeña empresa estadounidense sigue operando con un nivel de confianza cercano a su promedio histórico, pero con señales claras de desaceleración en sectores sensibles al consumo y a los costos, justo cuando la inflación cede, pero los retos de mano de obra y márgenes siguen muy presentes.