Redacción Negocios Now
La economía de Estados Unidos mantuvo un ritmo de expansión sólido el año pasado, pero el mercado laboral no acompañó ese desempeño. Esta divergencia entre crecimiento y empleo amenaza con ampliar aún más la brecha entre los sectores de mayores ingresos y el resto de la población.
Según datos recientes dados a conocer por Business Insider, el Producto Interno Bruto creció un 2,2 % en 2025. Se trata de una tasa respetable, aunque más moderada que la registrada en años anteriores.
La actividad económica estuvo condicionada por varios factores: el cierre gubernamental más prolongado de la historia en otoño, la incertidumbre empresarial frente a anuncios comerciales y arancelarios, y ajustes en los planes de inversión corporativa.
Sin embargo, mientras la producción avanzaba, la creación de empleo prácticamente se estancó. El país registró el menor aumento de puestos de trabajo desde 2003, si se excluyen los períodos de recesión.
Aunque la tasa de desempleo se mantuvo baja, las contrataciones y las vacantes disminuyeron, lo que dejó a muchas personas sin oportunidades reales de inserción laboral.
El impacto es especialmente duro para recién graduados que intentan dar su primer paso profesional, trabajadores que buscan cambiar de empleo y quienes necesitan reincorporarse rápidamente al mercado laboral. Fuera de sectores con alta demanda, como salud y asistencia social, conseguir trabajo se ha vuelto considerablemente más difícil.
Este desajuste —una economía que crece sin generar suficientes empleos— tiende a beneficiar de forma desproporcionada a quienes ya poseen capital o activos, mientras limita las oportunidades de movilidad para amplios segmentos de la población.