Redacción Negocios Now
Agentes armados del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) realizaron redadas migratorias en Los Ángeles, California, en medio de protestas y resistencia de activistas y miembros de la comunidad, que trataron de evitar las detenciones.
Después de un sábado de protestas, el domingo el ICE informó que arrestó 44 personas administrativamente y una fue detenida por obstrucción de la ley, durante la acción migratoria del viernes, dijo Yasmeen Pitts O’Keefe, portavoz de Investigaciones de Seguridad Nacional de la agencia federal.
Con los arrestos, los agentes de ICE dieron cumplimiento a cuatro órdenes de allanamiento relacionadas con presuntamente albergar a personas sin permiso de residencia en el país en tres lugares del centro de Los Ángeles, dijo.
La mañana del viernes 6 de mayo, la comunidad hispana transmitió la alerta, a través de mensajes en redes sociales, sobre la presencia de agentes de ICE: “Alerta la migra está por todos lados en Los Ángeles este viernes”, advertían.
Hubo avisos de operativos en lugares específicos como estacionamientos, lugares cercanos a escuelas, tiendas Home Depot y hasta en una tienda de donas, según reportes noticiosos. Las alertas hicieron que padres de familia y activistas salieran a las calles a vigilar.
El operativo del ICE fue apoyado por agentes vestidos con uniformes camuflados y vehículos blindados, que utilizaron gases para dispersar a los manifestantes. El FBI confirmó en un comunicado la participación de su personal y la prensa identificó a elementos de la DEA e incluso de la policía de Los Ángeles.
Las detenciones se realizaron en el centro de la ciudad, el Valle de San Fernando y el Este de Los Ángeles, donde agentes de ICE buscaban a individuos que, de acuerdo con sus registros, contaban con órdenes de deportación pendientes, antecedentes criminales o que fueron deportados y reingresaron al país.
Dos de los operativos se realizaron en locales del Distrito de la Moda, otro en una tienda Home Depot y varios en escuelas locales. Las redadas comenzaron a las siete de la mañana con el arresto de varios jornaleros que buscaban trabajo en la conocida tienda de materiales de construcción, ubicada en Westlake.
En el Distrito de la Moda los agentes detuvieron a empleados dentro del almacén de Ambiance Apparely, usaron gas pimienta contra una multitud que trataba de impedir que se llevarán a los detenidos por la redada alrededor de la 13:30 horas.
Activistas y miembros de la comunidad colocados frente a la tienda gritaban consejos legales a los detenidos. “No están solos”, dijo uno por un megáfono que ahogaba el ruido de la multitud. “No firmen nada. No les digan de dónde son”.
Después de un par de horas, agentes federales con equipo antidisturbios llegaron al sitio sonando las sirenas mientras formaban una fila de vehículos blindados para enfrentarse a más de 100 personas que permanecían reunidas fuera del negocio.
Los agentes desembarcaron y rodearon las puertas que los manifestantes habían intentado bloquear. Algunos lanzaron objetos a los agentes armados, mientras estos gritaban y los filmaban. Para dispersar a la multitud, se utilizó gas pimienta.
Los agentes que ingresaron al interior del almacén, ubicado en la calle 15 y avenida Santa Fe, sacaron al menos a una docena de personas y las subieron a las camionetas, mientras otros más, con equipo antidisturbios, acordonaban el área.
Los manifestantes enfrentaron a los agentes de inmigración cuando se retiraban, tirando objetos a los vehículos oficiales, mientras que otros buscaban impedir el paso de las camionetas con migrantes que se fueron primero, seguidas por la fila de vehículos tácticos y camiones.
La multitud los siguió, filmando con celulares y rodeando los vehículos durante al menos una calle. Luego, los agentes utilizaron al menos una docena de granadas aturdidoras y gas pimienta antes de que los manifestantes se dispersaran.
A las 16:00 horas, cientos de personas se concentraron frente al edificio federal de Los Ángeles, condenando la represión y exigiendo la liberación del presidente del Sindicato Internacional de Empleados de Servicios de California, David Huerta, herido y detenido, según comunicado del SEIU
La tensión se mantuvo alta en el centro de la ciudad hasta la noche. Alrededor de las 19:00 horas, el Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD) declaró ilegal una manifestación de protesta, y ordenó a unos 200 manifestantes, que permanecían reunidos frente al edificio federal, que se dispersara.
Manda Trump 2,000 elementos de la Guardia Nacional
El sábado la comunidad hispana de Los Ángeles amaneció con miedo, pero también con indignación. Cientos de personas se manifestaron en el barrio Paramount frente a un edificio federal, y en respuesta el presidente Trump ordenó el despliegue de 2,000 efectivos de la Guardia Nacional.
“La administración Trump tiene una política de tolerancia cero con el comportamiento criminal y la violencia, en especial cuando la violencia se dirige contra oficiales de las fuerzas del orden que tratan de hacer su trabajo”, expresó en un comunicado la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt.
El presidente Trump escribió en su cuenta de Truth Social que el gobierno federal “intervendrá y resolverá el problema, disturbios y saqueos, de la forma en que debe resolverse” en California, un trabajo que “todos saben” no pueden hacer el gobernador Gavin Newsom y la alcaldesa de Los Ángeles, Karen Bass, aseguró.
Por su parte, el gobernador Newsom expresó su rechazo al despliegue de elementos de la Guardia Nacional, considerando dicha medida “incendiaria” y que solo “intensificará las tensiones”. “Ésta es una misión equivocada y erosionará la confianza pública”, escribió en su cuenta de X.
En las últimas semanas la administración Trump ha realizado varios cambios en ICE para presionar por más arrestos. El Ejecutivo estadounidense tiene como objetivo realizar al menos 3,000 arrestos al día, pero las detenciones de trabajadores que no suponen un riesgo a la comunidad han generado gran rechazo.
El viernes anterior, comensales de un restaurante en San Diego, CA, se enfrentaron con agentes armados de ICE que llegaron al lugar para arrestar a tres trabajadores, Tambien hubo una redada en un club nocturno clandestino de Los Ángeles donde se detuvo a ciudadanos chinos y taiwaneses.
En tanto, ciudadanos estadounidenses que están en contra de la política migratoria del presidente Trump se organizan para auxiliar a los sin papeles. Se mantienen alerta para avisar y documentar redadas; y se han reactivado las redes de santuarios, donde iglesias y organizaciones ofrecen albergue temporal.