Redacción Negocios Now
La Federación Nacional de Negocios Independientes (NFIB, por sus siglas en inglés) otorgó los premios “Campeón de la Deducción para Pequeñas Empresas” a miembros de la Cámara de Representantes y del Senado que desempeñaron un papel decisivo en convertir en permanente la deducción fiscal del 20 % para pequeños negocios.
El reconocimiento distingue a los legisladores que, durante los últimos siete años, impulsaron, respaldaron y promovieron diversas iniciativas legislativas destinadas a evitar que expirara este beneficio tributario. Según la organización, la permanencia de la deducción impidió lo que habría sido un aumento significativo de impuestos para más de 33 millones de propietarios de pequeñas empresas en todo el país.
La NFIB entregó a los congresistas un estandarte conmemorativo que podrán exhibir en sus oficinas, como símbolo de su apoyo al sector. La organización, considerada la principal entidad de defensa de los pequeños negocios en Estados Unidos, subrayó que la medida representa una “victoria histórica” para el emprendimiento nacional.
“Hacer permanente la deducción del 20 % para pequeñas empresas fue una victoria histórica para los propietarios de pequeños negocios en Estados Unidos y el resultado de muchos años de trabajo arduo”, afirmó Brad Close, presidente de la NFIB. Añadió que la decisión permitirá a los empresarios conservar una mayor parte de sus ingresos, reinvertir en sus operaciones y continuar generando empleo en sus comunidades.
La deducción del 20 % aplica a los llamados ingresos comerciales calificados (Qualified Business Income, QBI), lo que beneficia principalmente a empresas estructuradas como “pass-through entities”, entre ellas sociedades, compañías de responsabilidad limitada (LLC) y propietarios únicos. En este tipo de negocios, las ganancias no tributan a nivel corporativo, sino que se transfieren directamente a los dueños y se gravan en sus declaraciones personales.
Para la NFIB, la estabilidad fiscal es un elemento esencial para que los pequeños negocios puedan planificar a largo plazo. La incertidumbre sobre la expiración de la deducción había generado preocupación entre empresarios que temían un incremento en su carga tributaria en un contexto ya marcado por inflación, altos costos laborales y volatilidad económica.
La deducción del 20 % para pequeñas empresas fue creada originalmente como parte de la reforma fiscal aprobada en 2017 bajo la Ley de Recortes de Impuestos y Empleos (Tax Cuts and Jobs Act). En ese momento, el beneficio fue concebido como una medida temporal, con fecha de expiración programada para finales de 2025.
Desde entonces, organizaciones empresariales han presionado al Congreso para extender o hacer permanente la disposición, argumentando que las pequeñas empresas —que representan cerca del 99 % de las compañías en Estados Unidos y generan una parte sustancial del empleo privado— necesitan reglas claras y previsibles.
Los críticos de la medida, por su parte, han sostenido que la deducción reduce los ingresos fiscales federales y beneficia de manera desproporcionada a contribuyentes de mayores ingresos dentro del sector empresarial. Sin embargo, sus defensores insisten en que el alivio tributario fortalece la competitividad de los pequeños negocios frente a grandes corporaciones y fomenta la inversión.
Con la permanencia ya asegurada, el debate ahora se centra en el impacto fiscal a largo plazo y en cómo equilibrar el apoyo a las pequeñas empresas con las necesidades presupuestarias del Gobierno federal.