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Pierden auge en hipotecas compradores de bajos ingresos

El año pasado, cerca de una de cada cinco nuevas hipotecas emitidas, 20.6 %, fueron para estadounidenses de bajos ingresos.
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Redacción Negocios Now

El año pasado, cerca de una de cada cinco nuevas hipotecas emitidas, 20.6 %, fueron para estadounidenses de bajos ingresos, en comparación con el 23.2 % durante la pandemia, lo que indica que ese sector poblacional perdió el progreso en la compra de viviendas que alcanzó en épocas del COVID-19.

Un informe de Redfin, la corredora inmobiliaria impulsada por la tecnología, indica que el nivel de compra de vivienda de la población de escasos recursos regresó a donde estaba en 2018, mientras que los compradores de altos ingresos ganaron participación, el 44,8 %, frente al 41.2 %, en 2020.

En 2023, el número de viviendas estadounidenses compradas por personas con ingresos altos cayó un 19 % año tras año; un 18 %, para las personas con ingresos moderados; un 22 %, para las personas con ingresos bajos, y un 31 %, para las personas con ingresos muy bajos, precisa.

La razón, según el reporte, se debe a los altos precios de las viviendas y a las elevadas tasas hipotecarias que han erosionado la asequibilidad; en tanto, los compradores con solvencia económica están más preparados para eludir el impacto de ambas situaciones.

Del porcentaje alcanzado, menos del 6 % de las nuevas hipotecas emitidas en el 2023 fueron para estadounidenses de muy bajos ingresos, frente al 7.7 % en 2020. Estos compradores representan ahora un porcentaje menor de prestatarios hipotecarios, 7.1 %, que en 2018.

La mayor parte de compras de viviendas de personas de bajos ingresos fueron en las áreas metropolitanas relativamente asequibles del Medio Oeste y la Costa Este, donde los precios de las viviendas son más bajos. Casi un tercio, 32.1 %, en Minneapolis; 30.8 %, en Detroit; 29.9 %, en Filadelfia; 29.7 %, en Virginia Beach y 28.3 %, en Baltimore.

Entre 2020 y 2023, las personas de bajos ingresos ganaron participación hipotecaria en Chicago de 26.5 % a 27.7 %; en Cleveland, de 26.4 % a 27.8 %, y en Washington, D.C. de 26.8 % a 27.1 %. La proporción más baja que registraron fue de 1.9 % en Anaheim; 3.6 %, en Los Ángeles; 4.4 %, en Miami; 5.5 %, en San Diego, y 6.1 %, en San Francisco.

“La compra de vivienda cada vez está más fuera del alcance de personas de bajos ingresos, porque la asequibilidad cayó a un mínimo histórico en 2023”, dice el análisis. Hoy, el precio medio de venta de una vivienda es de $420,000, un aumento interanual del 5 %, casi 40 % más desde marzo de 2020 y un 50 % desde 2019.

Mientras que la tasa hipotecaria promedio a 30 años es de 7.2 %, frente al 6.43 % de hace un año y más del doble del mínimo histórico del 2.65 %, en 2021. También es más alta que los niveles del 4 % al 5 % en 2018 y 2019.

El pago mensual típico de un comprador de vivienda es ahora de $2,886, un aumento del 13 % año tras año, en comparación a casi $1,500 en marzo de 2020 y marzo de 2019. El pago inicial típico para alguien que deposita el 20 % es de $84,000, frente a $80,200 de hace un año; $60,800, en 2020, y $56,800, en 2019.