Redacción Negocios Now
La Federación Nacional de Empresas Independientes (NFIB, por sus siglas en inglés), la principal organización de defensa de las pequeñas empresas en Estados Unidos, emitió la siguiente declaración en respuesta al anuncio de la Agencia de Protección Ambiental (EPA) y el Departamento del Ejército sobre una nueva propuesta de norma que regula las “aguas de los Estados Unidos” (WOTUS, por sus siglas en inglés).
“La regulación previa de WOTUS fue una pesadilla para los pequeños propietarios de tierras y para todos los dueños de propiedades”, afirmó el presidente de la NFIB, Brad Close. “En la NFIB, valoramos que la norma propuesta busque aplicar de manera plena y respetar la decisión de la Corte Suprema en el caso Sackett v. EPA, fomente la prosperidad económica de las pequeñas empresas al aportar claridad y previsibilidad sobre WOTUS, y logre un equilibrio adecuado entre las competencias de los gobiernos estatales y el Gobierno federal, poniendo fin a la antigua práctica de abuso de autoridad federal en relación con WOTUS”.
La NFIB se opuso a la norma sobre WOTUS de la administración anterior, que buscaba ampliar de forma considerable la jurisdicción federal sobre propiedades privadas.
Posteriormente, presentó un escrito amicus curiae en el caso Sackett v. EPA de 2022 ante la Corte Suprema de Estados Unidos, instando al tribunal a resolver los confusos criterios sobre WOTUS que afectaban a los propietarios de pequeñas empresas en todo el país.
A principios de este año, la NFIB también envió una carta de comentarios con propuestas para garantizar mayor claridad y coherencia para las pequeñas empresas mientras las agencias elaboraban las nuevas regulaciones sobre WOTUS.
El concepto de “waters of the United States” (WOTUS) define qué cuerpos de agua quedan bajo la jurisdicción de la ley federal de Agua Limpia. De esa definición dependen permisos, restricciones y responsabilidades legales sobre humedales, arroyos, canales y otras fuentes de agua.
Durante años, distintas administraciones han cambiado y reinterpretado esos criterios, generando incertidumbre para agricultores, constructores y pequeños propietarios, que temen que charcas temporales o zanjas en sus terrenos queden sometidas a una regulación compleja y costosa.
En 2022, la Corte Suprema resolvió el caso Sackett v. EPA, limitando el alcance de WOTUS y estableciendo estándares más estrictos para que la EPA pueda considerar ciertos humedales como aguas protegidas a nivel federal.
Ese fallo obligó al Gobierno a revisar nuevamente la normativa. Grupos empresariales, como la NFIB, han criticado normas anteriores por considerarlas demasiado amplias y confusas, mientras que organizaciones ambientalistas han defendido regulaciones más fuertes para proteger ríos, acuíferos y ecosistemas sensibles.
La nueva propuesta de regla anunciada por la EPA y el Departamento del Ejército intenta, en teoría, alinearse con el fallo de la Corte Suprema y dar mayor seguridad jurídica a los propietarios.
Sin embargo, el debate está lejos de cerrarse: en los próximos meses se esperan comentarios de gobiernos estatales, asociaciones empresariales, grupos ecologistas y otros actores, que intentarán influir en la versión final de la regulación que definirá, una vez más, hasta dónde llega la autoridad federal sobre el agua y la tierra en Estados Unidos.