Redacción Negocios Now
El optimismo de las pequeñas empresas estadounidenses volvió a deteriorarse en mayo, reflejando una creciente preocupación por la inflación, los costos laborales y la incertidumbre económica. Según la Federación Nacional de Empresas Independientes (NFIB), el índice de confianza empresarial cayó 0,6 puntos hasta situarse en 95,3, permaneciendo por debajo de su promedio histórico de los últimos 52 años.
Al mismo tiempo, el índice de incertidumbre aumentó tres puntos respecto a abril y alcanzó los 91 puntos, un nivel significativamente superior a su promedio histórico de 68, lo que evidencia la cautela con la que los emprendedores afrontan el panorama económico actual.
Main Street pisa el freno en la creación de empleo
Uno de los datos más relevantes del informe es la desaceleración del mercado laboral entre las pequeñas empresas. Aunque el índice de empleo se mantuvo prácticamente sin cambios en mayo, la tendencia muestra un enfriamiento progresivo durante los últimos meses.
Las vacantes laborales sin cubrir descendieron de forma significativa. Solo el 29% de los propietarios reportó puestos de trabajo que no lograron llenar durante mayo, cinco puntos menos que en abril y el nivel más bajo registrado desde mayo de 2020, en plena pandemia.
Además, las expectativas de contratación también se deterioraron. Apenas un 9% neto de los empresarios prevé crear nuevos puestos de trabajo en los próximos tres meses, una caída de cuatro puntos respecto al mes anterior y la cifra más baja en seis años.
El entusiasmo por la IA no alcanza para los desafíos
El economista jefe de la NFIB, Bill Dunkelberg, señaló que las inversiones vinculadas a la inteligencia artificial han generado cierto entusiasmo en algunos sectores de la economía. Sin embargo, advirtió que la realidad de las pequeñas empresas es mucho más compleja.
Según Dunkelberg, muchas compañías enfrentan aumentos significativos e impredecibles en los precios de los combustibles, un costo que resulta más difícil trasladar a los consumidores para los pequeños negocios que para las grandes corporaciones. Esta situación está erosionando márgenes de rentabilidad y afectando las perspectivas de crecimiento.
El costo de la mano de obra alcanza niveles récord
Aunque las dificultades para encontrar trabajadores parecen haberse moderado, el costo de emplearlos continúa aumentando.
En mayo, el 14% de los empresarios identificó los costos laborales como su principal problema operativo, el porcentaje más alto desde que se realiza la encuesta. En contraste, solo el 13% consideró que la calidad de la mano de obra era su mayor desafío, el nivel más bajo desde finales de 2016.
Esta combinación sugiere que, si bien la escasez de trabajadores se ha reducido, las empresas siguen enfrentando presiones salariales que afectan su rentabilidad.
Menos inversiones y más preocupación por la cadena de suministro
La cautela también se refleja en los planes de inversión. Solamente el 16% de los propietarios planea realizar gastos de capital durante los próximos seis meses, el nivel más bajo desde marzo de 2009, cuando la economía aún sufría las consecuencias de la crisis financiera global.
Paralelamente, los problemas en las cadenas de suministro volvieron a ganar relevancia. Siete de cada diez pequeñas empresas indicaron que las interrupciones logísticas afectaron de alguna manera a sus operaciones durante mayo, un incremento de seis puntos respecto al mes anterior.
Aunque la mayoría describe estos problemas como leves o moderados, la tendencia apunta a un nuevo deterioro en la disponibilidad y distribución de insumos.
Regresa la presión inflacionaria
La inflación continúa siendo una de las mayores preocupaciones para el sector. El porcentaje neto de empresarios que aumentó sus precios de venta subió seis puntos en mayo hasta alcanzar el 36%, el nivel más alto desde marzo de 2023. Asimismo, un 34% neto prevé aplicar nuevos incrementos de precios en los próximos meses, la cifra más elevada desde julio de 2022.
Como consecuencia, el 18% de los propietarios identificó la inflación como su principal problema empresarial, dos puntos más que en abril. Actualmente, la inflación se ubica como la segunda preocupación más importante para las pequeñas empresas estadounidenses.
Un panorama marcado por la cautela
Los resultados de mayo muestran a un sector empresarial que continúa operando en un entorno complejo. Si bien el avance de la inteligencia artificial genera expectativas de productividad y crecimiento en determinados segmentos, las pequeñas empresas siguen enfrentando desafíos más inmediatos: mayores costos laborales, inflación persistente, problemas logísticos y una elevada incertidumbre económica.
La combinación de estos factores está llevando a muchos propietarios a reducir contrataciones, aplazar inversiones y adoptar una estrategia más conservadora, una señal de que la recuperación del optimismo empresarial en Main Street todavía enfrenta importantes obstáculos.