Redacción Negocios Now
Aunque las compañías grandes sumaron personal y las medianas también registraron aumentos, los negocios pequeños recortaron más de 100.000 puestos durante el mes, según el informe de nóminas privadas de ADP.
El reporte de noviembre mostró que, en conjunto, el sector privado eliminó 32.000 empleos. El retroceso provino principalmente de las pequeñas empresas, que redujeron 120.000 puestos, mientras que las medianas (de 50 a 499 trabajadores) crearon 51.000 empleos y las grandes compañías añadieron 39.000, compensando parcialmente la caída general.
Nela Richardson, economista en jefe de ADP, explicó a FOX Business que la contratación “ha sido irregular últimamente, en medio de consumidores más cautelosos y un entorno macroeconómico incierto”. Añadió que, aunque la desaceleración de noviembre fue amplia, “el mayor freno provino de los pequeños negocios”.
Estas empresas enfrentan un panorama económico incierto: señales de enfriamiento en el mercado laboral, inflación persistente y una economía que, pese a apoyarse en el auge de la IA, refleja vulnerabilidad.
A diferencia de las grandes firmas, los pequeños negocios son más sensibles a cambios en las condiciones económicas y a medidas como los incrementos arancelarios.
Sean Higgins, investigador del Competitive Enterprise Institute, comentó a la misma fuente que esto “parece un caso típico del canario en la mina”. Según explicó, la volatilidad en las tarifas y otras presiones económicas golpean con más fuerza a los negocios pequeños, que tienen menos capacidad para resistir mientras esperan claridad.
“Creo que gran parte del problema está en los aranceles. Las tasas han cambiado varias veces durante el año, casi de un día para otro. Las empresas no solo rechazan los aranceles, sino sobre todo la incertidumbre, porque les dificulta anticipar los precios de aquí a seis o doce meses”.
El informe de ADP detalló retrocesos tanto en sectores productores de bienes como en los de servicios. En servicios, las áreas profesionales y empresariales perdieron 26.000 empleos, y el sector de información, 20.000; en contraste, educación y salud sumaron 33.000.
Entre los productores de bienes, la manufactura recortó 18.000 puestos y la construcción 9.000, mientras que las industrias de recursos naturales y minería agregaron 8.000.
Las manufacturas se ven especialmente afectadas por los aranceles, ya que encarecen los insumos necesarios para elaborar productos finales que luego se venden en el mercado nacional o se exportan.
Higgins recordó que muchos asumen que los aranceles recaen sobre productos terminados, lo que daría una ventaja a los fabricantes estadounidenses. Pero señaló que, en realidad, “con frecuencia se aplican a materias primas que usan los propios fabricantes”.
Mencionó como ejemplo los aranceles al acero durante el primer mandato de Trump: si bien aumentaron el empleo en la producción de acero, perjudicaron a otras industrias manufactureras que dependían del metal importado.