Por Migdalis Pérez
Nelly Gamino nació en un pequeño poblado de Guerrero, México, y llegó a Estados Unidos a los ocho años. Gracias al esfuerzo de su familia, becas universitarias y su disciplina académica logró formarse en contabilidad y desarrollar una carrera en finanzas corporativas. Más tarde, enfrentó un diagnóstico de cáncer de colon, un aneurisma cerebral y el reto de criar a un hijo con discapacidad visual.
Lejos de detenerla, esas experiencias fortalecieron su convicción de fundar una empresa donde las personas fueran escuchadas y entendieran el porqué de cada decisión financiera. Así nació NV Accounting Solutions.
Negocios Now (NN): ¿Qué la motivó a fundar su empresa y cuál considera que es el principal diferenciador de su compañía frente a otras firmas contables?
NG: Creo que mi motivación viene, en parte, de mi historia familiar. Mis padres siempre fueron emprendedores y para mí han sido un gran ejemplo de superación. En nuestro pueblo tenían un puesto de telas y ropa, y cuando llegamos a Estados Unido, vendían de todo: ollas, vitaminas, productos de Tupperware y otros artículos. Cuando la fábrica donde mi papá trabajó durante tantos años cerró, él no se quedó de brazos cruzados: decidió salir adelante instalando ventanas por su cuenta. Sin embargo, aunque tenía la capacidad, la disciplina y el deseo de emprender, nunca logró formalizar una compañía, porque no contaba con la orientación adecuada. Esa experiencia me marcó mucho, porque entendí lo importante que es contar con alguien que te explique, te guíe y te ayude a tomar los pasos correctos. Años después, durante la pandemia, esa misma necesidad se hizo aún más evidente cuando surgieron los programas de apoyo por COVID-19 y vi que muchos dueños de pequeños negocios, especialmente en la comunidad latina, no sabían que podían calificar o recibían información incorrecta. En ese momento, también estaba definiendo mi siguiente paso profesional, y entendí que podía usar mi experiencia para servir, orientar y abrir puertas. Así nació mi empresa con el propósito de acompañar a los empresarios, educarlos y ayudarles a comprender no solo qué deben hacer, sino por qué cada proceso es importante. Nuestro principal diferenciador es precisamente ese enfoque educativo y humano. No nos limitamos a preparar números o documentos; nos tomamos el tiempo de explicar, guiar y empoderar a nuestros clientes para que puedan tomar mejores decisiones financieras y sentirse seguros en cada etapa de su crecimiento.
NN: O sea, en medio de una situación tan difícil, como la pandemia, usted supo encontrar una salida para ayudar a personas que lo estaban pasando mal debido a esas circunstancias.
NG: Sí, definitivamente. Fue una etapa muy difícil para muchos negocios, pero también fue un momento en el que entendí con más claridad la importancia de compartir información de manera accesible. Como dije anteriormente, muchos dueños de negocios no estaban aplicando, porque pensaban que no calificaban o simplemente no sabían por dónde empezar. Ahí confirmé que había una necesidad enorme de orientación. Más que llenar formularios, se trataba de escuchar, explicar y acompañar a personas que estaban tratando de sostener sus negocios en medio de la incertidumbre. Esa experiencia reafirmó mi propósito: usar mi conocimiento para ayudar a que más empresarios tuvieran acceso a oportunidades que podían marcar una diferencia real para ellos y sus familias.
NN: ¿Cómo ha logrado construir una cultura de confianza y cercanía en un sector donde muchas veces predominan los números sobre las personas?
NG: En este sector, muchas veces se habla solo de números, formularios o resultados, pero detrás de cada caso hay una persona, una familia o un negocio que necesita orientación para tomar buenas decisiones. Por eso, desde la primera visita procuro conocer bien la situación de cada cliente, entender sus dudas y explicarles cuáles son los siguientes pasos. Muchos se sorprenden del tiempo que dedicamos a esa primera conversación, pero para mí es fundamental que se sientan acompañados y no simplemente atendidos. Incluso, después de terminar un proyecto o una declaración de impuestos, seguimos orientándolos sobre qué pueden hacer ante ciertas situaciones. Esa cercanía y ese compromiso educativo han sido clave para crear relaciones de confianza a largo plazo.
NN: Además de dirigir su empresa, usted dedica parte de su tiempo a apoyar a familias de niños con discapacidad visual a través de Vision Parents Empowered of Chicagoland. ¿Cómo influye esa vocación de servicio en su manera de liderar y tomar decisiones como empresaria?
NG: Esa vocación de servicio influye muchísimo en mi manera de liderar, porque me recuerda todos los días que detrás de cada decisión hay personas que pueden necesitar orientación, empatía y apoyo. Vision Parents Empowered of Chicagoland nació de una experiencia muy personal: tengo un hijo con discapacidad visual y sé de primera mano lo difícil que puede ser recibir un diagnóstico, buscar recursos y no saber por dónde empezar. Como empresaria, esa misma sensibilidad guía mi liderazgo: trato de tomar decisiones pensando no solo en el resultado, sino en el impacto que tendrán en las personas. Esto me ha enseñado a escuchar mejor, a ser más paciente, a comunicar con claridad, y a construir espacios donde la gente se sienta apoyada y capaz de avanzar.
NN: Usted ha enfrentado desafíos personales muy importantes, como el hecho de que su hijo es invidente. Y esa experiencia, seguramente, ha cambiado su forma de entender la vida, el éxito, el liderazgo en los negocios. ¿Cómo maneja las dos cosas?
NG: En mi caso, la vida personal y la vida profesional no han estado separadas: lo que aprendí como madre también ha moldeado la forma en que conduzco mi empresa. Esa experiencia me enseñó a priorizar, a ser más paciente y a entender que liderar no es solo tomar decisiones, sino también escuchar, adaptarse y crear condiciones para que otros puedan avanzar. Y en los dos casos el apoyo de la familia ha sido absolutamente fundamental. Sin esa red, habría sido muy difícil asumir este camino con la entrega que requiere.
NN: Tenemos entendido que su hijo invidente juega al béisbol. ¿Cómo ha sido esa experiencia?
NG: Ha sido una experiencia profundamente conmovedora y transformadora, tanto para él como para nosotros como familia. Mi hijo juega en un equipo llamado Chicago Comets, integrado por personas invidentes, y verlos practicar durante cuatro horas cada fin de semana es realmente inspirador. No solo se trata de jugar béisbol, sino de disciplina, compañerismo, confianza y superación. Participan en torneos con equipos de otros estados e incluso tienen sus propias World Series. Lo más impresionante es que nunca se rinden: juegan guiándose por el sonido de la pelota y de las bases. Todo depende del oído, la concentración y el trabajo en equipo. Para nosotros, ha sido una lección de vida ver cómo, a pesar de los retos, encuentran en el deporte una manera de crecer, competir y disfrutar plenamente la vida.
NN: Como madre y empresaria, ¿qué le ha enseñado su hijo ciego sobre la resiliencia, la esperanza y la importancia de seguir adelante?
NG: Me ha enseñado, sobre todo, que sí se puede. Y no lo digo como una frase bonita, sino como una verdad que he visto en mi propia casa, día tras día. Siempre le digo que yo he aprendido más de él que él de mí, porque desde muy chico me demostró que la resiliencia no es no tener dificultades, sino levantarse y buscar soluciones. Su independencia, su disciplina y su manera de enfrentar la vida me han recordado que la esperanza también se construye; se construye con esfuerzo, fe, amor y la decisión de no quedarse detenido ante los obstáculos.
NN: En el orden personal, usted también ha enfrentado una situación seria de salud. ¿Qué mensaje le gustaría transmitir a otros empresarios o padres que hoy atraviesan una situación similar?
NG: Sí, fueron años muy difíciles, pero también fueron años que me enseñaron a valorar la vida, la familia y el propósito con más profundidad. A otros padres y emprendedores que hoy atraviesan una situación similar, les diría que no se rindan. En medio de la adversidad, aunque uno no siempre entienda el porqué de lo que está viviendo, siempre puede encontrar fuerza, aprendizaje y propósito.