Musk y Trump: de aliados a enemigos

Un tenso enfrentamiento político y empresarial ha estallado entre ambos tras un periodo de colaboración que ahora parece fracturado.

Redacción Negocios Now

La batalla entre Elon Musk y Donald Trump continúa desde que el dueño de Tesla calificó de “abominación repugnante” el recién aprobado proyecto de ley fiscal y gasto del presidente, “Big Beautiful Bill”. Según Musk, esta ley disparará la deuda federal hasta en 5 billones de dólares.

El asunto, sin embargo, no terminó ahí. Musk fue más allá y pidió la destitución del mandatario, recordándole su contribución clave en las elecciones gubernamentales.

La respuesta de Trump no se hizo esperar: calificó a Musk de “loco”, y lo amenazó con retirarle contratos federales, subvenciones y beneficios fiscales para Tesla, SpaceX y otras empresas relacionadas. Este enfrentamiento ha derivado en una caída del 14  % en las acciones de Tesla, borrando unos 150 000 millones de dólares por concepto de valoración de mercado.

Una relación en ruptura

Lo que antes fue una mezcla de diplomacia y elogios, hoy se ha convertido en una disputa Trump-Musk de alto voltaje. Musk, gran donante del partido republicano —con aportes cercanos a 280 millones en 2020—, ha abandonado su postura de “apolítico” y empezó a agitar en X a favor de un nuevo partido centrista. Incluso, sugirió impulsar el impeachment de Trump.

El presidente, por su parte, ha tratado de desmontar la narrativa, justificando su postura sobre los subsidios a vehículos eléctricos en el sentido de que, según él, benefician a competidores más que a Tesla. Trump también afirmó que Musk, pese a su ayuda, ahora está fuera de control.

Consecuencias fiscales y políticas

El pulso entre ambos tiene implicaciones muy amplias:

  • Finanzas de Tesla: La incertidumbre respecto a contratos y subsidios impacta directamente el valor de las acciones, como se vio esta semana.

  • Unidad republicana: Este conflicto amenaza con fragmentar a los conservadores. Musk era un aliado influyente y, ante su ruptura, existen señales de descontento dentro del partido.

  • Imagen pública: La pelea se está volviendo espectáculo mediático. Le Figaro reportó que figuras como Steve Bannon han sugerido que Musk debería ser “deportado”, mientras que partidarios de Trump lo acusan de querer “golpear al partido desde dentro”.

¿Y ahora qué?

La CNN advierte que el conflicto podría desgastar el liderazgo de Musk y debilitar la postura de Trump hacia el ala más “corporativa” del partido. Reuters, entretanto, apunta que este desencuentro representa una de las grietas internas más visibles en el segundo mandato de Trump.