La mitad de los dueños de pequeñas empresas tiene 55 años o más

Por esta razón, la jubilación masiva de los "baby boomers" podría dejar un vacío significativo en el tejido empresarial de Estados Unidos.

Redacción Negocios Now

Casi la mitad de los propietarios de pequeñas empresas en Estados Unidos tiene 55 años o más, pero apenas el 54 % cuenta con un plan de sucesión, según datos citados por la revista Forbes.

Esta combinación podría desencadenar un “choque de retiro” en la próxima década, dejando a muchas compañías vulnerables si sus dueños se retiran sin haber preparado a quien los reemplace.

La importancia de las pequeñas empresas para la economía estadounidense es enorme. Según la U.S. Small Business Administration, estos negocios emplean a más de 62 millones de personas y generan aproximadamente el 43 % del Producto Interno Bruto (PIB) del país.

Si una parte significativa de estas empresas cierra en lugar de pasar a nuevas manos, las consecuencias podrían sentirse en comunidades de todo el país.

“Son enormes creadoras de riqueza y, en mi opinión, representan la versión más pura del sueño americano: llegar a este país y construir una vida mejor para uno mismo”, dijo William Fry, fundador de la firma American Operator, en declaraciones a FOX Business.

Sin embargo, para muchos propietarios la decisión de vender o ceder su empresa no es únicamente financiera. Después de décadas al frente de sus negocios, las decisiones sobre sucesión suelen estar cargadas de emociones.

Muchos empresarios han construido sus compañías sobre relaciones personales y reputación dentro de sus comunidades, lo que convierte el momento del retiro en un proceso especialmente delicado.

Ese fue el caso de Erik Hansen y Kassie Hansen, un matrimonio que durante 12 años desarrolló su empresa Greenway Painting en Jackson, Wyoming. Con el tiempo comenzaron a preguntarse cuál sería el siguiente capítulo para la compañía: vender el negocio o simplemente retirarse.

Para 2024, el 90 % de los ingresos de la empresa provenía de clientes comerciales, y el 85 % de esos ingresos correspondía a clientes recurrentes, una señal de la fuerte lealtad que habían construido a lo largo de los años.

“Todos nuestros clientes son muy importantes”, explicó Erik Hansen. “Especialmente en un pueblo pequeño, cuando trabajas con ellos durante años, se convierten casi en amigos o familia. Uno quiere asegurarse de que estén bien atendidos”.

Historias como esta reflejan uno de los grandes retos de la transición empresarial: cómo garantizar que la cultura, la reputación y las relaciones que sostienen un negocio se mantengan después del retiro del fundador.

Para ayudar a resolver ese problema han surgido empresas como American Operator, que buscan conectar a propietarios que desean retirarse con nuevos operadores dispuestos a asumir el liderazgo.

Casos como este muestran una posible salida para enfrentar el llamado “tsunami plateado”. Si las transiciones se gestionan con tiempo y planificación, muchas pequeñas empresas podrían continuar prosperando bajo nuevos líderes.