La Dulcería: nostalgia mexicana en el corazón de Cicero

Erick Reséndiz y su esposa, Alejandra Hernández, trajeron a Illinois un pedacito de México con este negocio familiar lanzado en 2022.

"El principal objetivo siempre fue traer dulces mexicanos a la gente que aquí no podía tener acceso a ellos". Alejandra Hernández

Por Migdalis Pérez

En Cicero, Illinois, hay una tienda que despierta recuerdos con cada pulparindo, cada palanqueta, cada mazapán. No solo es un local: es un pedacito de México en medio del Midwest estadounidense. Se llama La Dulcería y nació del sueño de Erick Reséndiz y su esposa, Alejandra Hernández, quienes decidieron compartir con la comunidad latina los sabores que marcaron su infancia.

Originaria de la Ciudad de México, Alejandra cuenta a Negocios Now (NN) que la idea de su emprendimiento surgió mucho antes de abrir las puertas. “Este plan lo teníamos desde hace cinco años aproximadamente, justo antes de que empezara la pandemia”, rememora.

NN: ¿Qué los motivó a lanzar este tipo de negocio?

AH: La idea de La Dulcería nació como un sueño en México. El principal objetivo siempre fue traer dulces mexicanos a la gente que aquí no podía tener acceso a ellos. Queríamos que pudieran revivir esa nostalgia y conectar con los sabores de su tierra. Además, los dulces son mucho más que un producto: están relacionados con la alegría, las fiestas y las celebraciones. Representan momentos de unión y felicidad, y eso es justamente lo que nos identifica como comunidad.

NN: ¿Cuáles fueron los principales retos al inicio?

AH: Uno de los retos principales fue dar a conocer a La Dulcería en un mercado competitivo, además de manejar los procesos de importación y distribución. También entendimos que manejar un negocio requiere mucho esfuerzo y dedicación, y que los primeros años son clave para que un negocio pueda funcionar y consolidarse.

NN: ¿Cuáles han sido sus mayores logros hasta la fecha?

AH: Primero, ganarnos la confianza y preferencia de la comunidad en tan poco tiempo. Segundo, ampliar nuestro catálogo con una gran variedad de dulces mexicanos y productos tradicionales. Y tercero, ser reconocidos como un punto de referencia para quienes buscan sabores auténticos de México en Chicago.

NN: ¿Han recibido ayuda de alguna institución financiera?

AH: Wintrust nos ha apoyado en la difusión, conectándonos con otros emprendedores, clientes y personas que suman al crecimiento de La Dulcería. Siempre se han preocupado por saber cómo apoyar, ofreciendo asesoramiento y acompañamiento, lo que nos ha permitido sentirnos parte de una red que impulsa nuestro desarrollo.

NN: Actualmente, ¿qué objetivos tienen con el negocio?

AH: Queremos seguir creciendo La Dulcería, ampliar nuestra presencia en la comunidad y explorar nuevas oportunidades de expansión, como ventas en línea y colaboraciones con otros negocios locales.

NN: ¿De qué se sienten más orgullosos como pareja que lleva un proyecto en común?

AH: Nos enorgullece haber convertido un sueño en realidad y demostrar que, con esfuerzo y pasión, se puede sacar adelante un proyecto propio. También nos llena de orgullo ver cómo nuestros clientes disfrutan y reviven recuerdos con cada dulce tradicional; con cada botana, como sabritas, cacahuates, chicharrones, o con cada bebida, como Boing, Jumex, Pau Pau, Frutsi…

NN: ¿Las actuales políticas migratorias han afectado a su negocio y comunidad de algún modo?

AH: Sinceramente, sí creo que es un tema que está afectando a los pequeños negocios. En el caso de nosotros, somos un negocio enfocado en fiestas, reuniones, celebraciones… Y muchos de nuestros clientes han preferido no gastar y no exponerse.

Conscientes de esta situación, que “afecta tanto a pequeños como a grandes negocios”, Alejandra y su esposo están “intentando con el e-commerce para que la gente pueda tener acceso a los productos que desea comprar sin necesidad de salir de su casa”.

Así, no solo siguen creando un puente de nostalgia con su México natal a través de sus dulces, sino también abrazando la esperanza y los anhelos de quienes, como ellos, vinieron a Estados Unidos a prosperar.