Redacción Negocios Now
JPMorgan Chase mantiene un pronóstico sombrío sobre el rumbo económico de Estados Unidos y del mundo, pese a la reciente decisión del presidente Donald Trump de suspender por 90 días la mayoría de los aranceles recíprocos. Según el banco, la probabilidad de una recesión se mantiene en un 60 %, tanto a nivel nacional como global.
En un informe publicado este miércoles, los economistas de JPMorgan sostienen que, aunque la reversión parcial de las medidas comerciales es un paso positivo, el panorama general continúa siendo preocupante. El banco menciona que la combinación de inestabilidad política en temas fiscales y comerciales, junto con las fuertes pérdidas en los mercados bursátiles y el deterioro en la confianza del consumidor y las empresas, hace difícil imaginar una salida sin recesión.
El informe señala que los aranceles universales del 10 %, que aún se mantienen, representan un golpe económico considerable. JPMorgan calcula que su impacto es 7,5 veces mayor que el generado durante la guerra comercial entre 2018 y 2019. Más alarmante aún es el aumento de los aranceles a China, que pasaron del 104 al 125 %. Según sus estimaciones, esta medida equivale a un incremento impositivo de aproximadamente 860.000 millones de dólares, sin contar los efectos de sustitución o el impacto en las cadenas de suministro.
Los analistas del banco consideran que el llamado “Día de la Liberación” —como se ha apodado a la jornada en la que Trump anunció la suspensión parcial de los aranceles— no marca el fin de las tensiones comerciales, sino apenas el inicio de una nueva etapa. Para JPMorgan, la guerra comercial “está lejos de haber terminado”.
Una pausa entre tensiones persistentes
El presidente Trump anunció una suspensión temporal de 90 días a la mayoría de los aranceles recíprocos, medida que provocó un repunte inmediato en los mercados financieros. Wall Street celebró con fuertes subidas en los principales índices, mientras que los mercados asiáticos también reaccionaron positivamente. No obstante, la decisión excluyó a China, cuyos productos enfrentarán aranceles elevados del 125 %, lo que generó una dura respuesta del gobierno de Beijing.
Pese al alivio momentáneo, expertos y legisladores advierten que la incertidumbre económica persiste. Analistas como Ed Mills, de Raymond James, alertan que los cambios abruptos en la política comercial aumentan la inseguridad para las empresas. En tanto, algunos aliados como Japón han recibido con cautela la pausa, pero insisten en que EE.UU. revise los aranceles aún vigentes sobre productos clave como acero, aluminio y automóviles.
En este escenario, el análisis de JPMorgan subraya que la pausa arancelaria no es suficiente para revertir los riesgos acumulados. La presión económica y las tensiones comerciales siguen alimentando temores de recesión, incluso cuando los mercados financieros intentan recuperar terreno.