Redacción Negocios Now
Los inmigrantes de todos los estatus legales cometen delitos a tasas más bajas que los nacidos en Estados Unidos, a pesar de las narrativas en sentido contrario que surgen a veces y que actualmente promueve el candidato presidencial Donald Trump, asegura un análisis del Instituto de Política Migratoria (MPI).
“La inmigración no está correlacionada con mayores tasas de delincuencia, un hallazgo que se mantiene en todos los grupos de inmigrantes, incluidos los inmigrantes no autorizados”, expone el informe “Inmigrantes y delincuencia en los Estados Unidos”.
Los inmigrantes son procesados y encarcelados a tasas más bajas que los ciudadanos nacidos en el país desde al menos 1870, fecha de los primeros registros. En 2020, tenían 60% menos de probabilidades de ser encarcelados que los nativos, según datos de la Oficina Nacional de Investigación Económica.
Y aunque un estudio del Departamento de Justicia de 2021 señala que los procesamientos de inmigrantes aumentaron entre 1990 y 2018, casi el 90% fueron por violaciones de las leyes relacionadas con la inmigración, aclara el reporte.
Los ciudadanos nacidos estadunidenses tienen 10 veces más probabilidades que los inmigrantes de ser encarcelados por cometer delitos relacionados con armas, 5 veces más por delitos violentos, más del doble por delitos contra la propiedad y casi el doble por delitos relacionados con drogas, dice.
Mientras que los inmigrantes no autorizados registran menos probabilidades de cometer delitos porque son conscientes de una “amenaza constante de deportación” y tienen más que perder que otros grupos si violan la ley, lo que resulta en tasas de criminalidad más bajas en comunidades con indocumentados.
Si bien estar presente en Estados Unidos sin autorización representa una infracción administrativa, que se castiga con la expulsión, los inmigrantes no autorizados tienen menos probabilidades de cometer delitos menores y graves que la población nativa y otros grupos de inmigrantes.
A medida que aumenta la inmigración no autorizada, los delitos violentos disminuyen. Lo mismo ocurre en algunas jurisdicciones a nivel metropolitano, que experimentan tasas de criminalidad más bajas conforme aumenta el número de residentes inmigrantes indocumentados, asegura el estudio.
Además, no hay diferencia en las tasas de delitos violentos, violaciones o delitos contra la propiedad entre las ciudades “santuario” y las que no lo son. Cada vez más investigaciones demuestran que los inmigrantes tampoco aumentan las tasas de delincuencia en las comunidades donde se establecen.
De hecho, algunos estudios indican que una mayor concentración de inmigrantes puede estar asociada con una menor actividad delictiva, especialmente los delitos violentos, en lugares con políticas inclusivas y entornos sociales donde las poblaciones inmigrantes están bien establecidas.
La investigación del MPI destaca datos de Texas, el único estado de la unión americana que rastrea los arrestos y condenas penales según el estatus migratorio. En 2020 encontró que los indocumentados tuvieron las tasas más bajas de delincuencia en comparación con los inmigrantes nacidos en el país y presentes legalmente.
Datos del Departamento de Seguridad Pública de Texas indican que en ese año los inmigrantes que se arrestaron de todos los estatus legales fueron menos de la mitad que los nativos arrestados por delitos violentos y de drogas, así como una cuarta parte de ellos arrestados por delitos contra la propiedad.
A nivel estatal, varios estudios también han encontrado que no existe una relación clara entre los delitos violentos y la inmigración. Otros sugieren que el aumento de inmigrantes puede asociarse con la disminución de tasas de homicidios, reducciones en los delitos contra la propiedad y los robos.