Redacción Negocios Now
El Índice de Precios al Consumidor (IPC) aumentó 0,2 % en enero, mientras la tasa anual se desaceleró a 2,4 %, según el Buró de Estadísticas Laborales. La caída en energía compensó parcialmente los incrementos en vivienda, alimentos y servicios.
La inflación en Estados Unidos mostró señales de moderación al inicio de 2026. El Índice de Precios al Consumidor para Todos los Consumidores Urbanos (CPI-U) subió 0,2 % en enero en términos ajustados por estacionalidad, informó el Buró de Estadísticas Laborales (BLS). En comparación interanual, el aumento fue de 2,4 %, por debajo del 2,7 % registrado en diciembre.
El principal factor detrás del incremento mensual fue el costo de la vivienda, que avanzó 0,2 % y volvió a ser el componente con mayor incidencia en el índice general. Los alimentos también subieron 0,2 % en el mes, mientras que el índice de energía cayó 1,5 %, lo que ayudó a contener la presión inflacionaria.
En el segmento de alimentos, el rubro de comida en el hogar aumentó 0,2 %. Cinco de los seis principales grupos de productos de supermercado registraron alzas. Los cereales y productos de panadería encabezaron los incrementos con un avance de 1,2 %, seguidos por los lácteos, que subieron 0,8 %. Las carnes, aves, pescados y huevos aumentaron 0,2 %, mientras que frutas, verduras y bebidas no alcohólicas avanzaron 0,1 %. En contraste, la categoría de “otros alimentos en el hogar” retrocedió 0,3 %.
Comer fuera de casa resultó ligeramente más costoso. El índice de alimentos fuera del hogar subió 0,1 % en enero. Las comidas en establecimientos de servicio limitado aumentaron 0,3 %, mientras que los restaurantes de servicio completo no registraron variación mensual. En términos interanuales, comer fuera es 4,0 % más caro que hace un año, con alzas de 4,7 % en restaurantes de servicio completo y de 3,2 % en locales de servicio limitado.
El componente energético fue el principal alivio del mes. La gasolina descendió 3,2 % en enero, mientras que la electricidad bajó 0,1 %. El gas natural, en cambio, subió 1,0 %. En comparación con enero de 2025, la energía en conjunto cayó 0,1 %, debido principalmente a un descenso de 7,5 % en la gasolina. Sin embargo, la electricidad aumentó 6,3 % en el último año y el gas natural 9,8 %, reflejando presiones persistentes en servicios básicos.
Si se excluyen alimentos y energía —la llamada inflación subyacente— el índice aumentó 0,3 % en enero y 2,5 % en los últimos 12 meses. Dentro de esta categoría, los pasajes aéreos registraron un fuerte incremento mensual de 6,5 %. También subieron los servicios médicos (0,3 %), el cuidado personal (1,2 %), la recreación (0,5 %) y las comunicaciones (0,5 %). El índice de atención hospitalaria avanzó 0,9 %.
En contraste, los autos usados y camionetas bajaron 1,8 % en enero, mientras que el seguro de vehículos cayó 0,4 %. El mobiliario y operaciones del hogar retrocedieron 0,1 %.
En términos anuales, la vivienda acumula un aumento de 3,0 %, la atención médica 3,2 %, el mobiliario del hogar 3,9 % y el cuidado personal 5,4 %. Estos datos sugieren que, aunque la inflación general se modera, ciertos servicios continúan encareciéndose por encima del promedio.
Sin ajuste estacional, el CPI-U aumentó 0,4 % en enero y alcanzó un nivel de 325,252 (base 1982-84=100). El índice para trabajadores asalariados urbanos (CPI-W) subió 2,2 % interanual, mientras que el índice encadenado (C-CPI-U) avanzó 2,2 % en los últimos 12 meses.
En conjunto, el informe muestra una inflación que pierde impulso respecto a meses anteriores, pero con presiones persistentes en vivienda, servicios y alimentos fuera del hogar. El comportamiento de estos componentes será clave para las decisiones de política monetaria en los próximos meses.