Redacción Negocios Now
En el primer mes de 2025 la inflación experimentó un aumento, debido al incremento de los precios al consumidor en 3%, con respecto al año pasado, en alimentos, gasolina y vivienda, de acuerdo al informe del Departamento de Trabajo.
Ese aumento anual, mayor que el del mes anterior, está por encima de las estimaciones de los analistas y marca el cuarto mes consecutivo de alzas de la inflación. Los precios de los alimentos aumentaron un 0.5% solo entre diciembre y enero.
Los datos de la agencia federal establecen que la inflación se aceleró en Estados Unidos en enero hasta el 3% por el alza del precio de los huevos, principalmente. Una crisis en el suministro de este alimento, a causa de una gripe aviar, ocasionó que el precio del producto se elevara hasta 53% en términos anuales.
En enero, los precios de los huevos aumentaron 15.2%, el mayor aumento en casi una década, después de que los granjeros tuvieron que sacrificar millones de gallinas ponedoras debido a la gripe aviar. En general, el aumento en los precios de los alimentos mantuvo alta la inflación.
Además de los alimentos, se encareció la energía un 1.1% mensual por la subida de los precios de la gasolina, principalmente. La inflación subyacente, que no incluye los alimentos ni la energía, fue del 0.4% mensual y del 3.3% interanual en enero, mas alta de lo esperado por los analistas.
El precio del seguro de automóviles subió un 2% mensual, reflejando los mayores costos asociados a reparaciones y reposición de vehículos, los autos usados y los boletos de avión aumentaron también el mes pasado, según el informe del Departamento del Trabajo, publicado el 12 de febrero.
El aumento de los precios en enero es el dato más alto desde junio de 2024, y complica el panorama de las tasas de interés al hacer presión sobre la Reserva Federal (Fed) que no ha logrado mantener su objetivo de inflación del 2% anual.
La inflación estaba justo en el 3% el año pasado. Desde entonces, se fue reduciendo hasta tocar un mínimo del 2.4% en junio, sin embargo, retrocedió todo el camino avanzado hacia el objetivo de estabilidad de precios del 2%.
Al conocer la noticia del aumento inesperado de la inflación, el presidente Trump culpó a su antecesor Joe Biden y reiteró su reclamó al presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, de bajar las tasas de interés. Nada dijo sobre la incertidumbre que también añade su política comercial al panorama inflacionario.
Trump anunció días antes del informe la imposición de aranceles del 25% a las importaciones de acero y aluminio a todos los países sin excepción, una medida que podría elevar los costos de bienes como automóviles, electrodomésticos y maquinaria industrial, hasta sopa enlatada, refrescos y cerveza.
Los nuevos aranceles de Trump podrían ejercer aún más presión al alza sobre los precios, según los analistas. Además, el mandatario también ha prometido implementar “aranceles recíprocos” a países que mantienen altas tarifas a los productos estadounidenses.
Economistas de Goldman Sachs opinaron en diretes foros que sin la aplicación de los aranceles la inflación subyacente anual podría desacelerarse al 2.3% a finales de este año, pero con las nuevas medidas arancelarias el dato podría moverse hasta el 2.8%
El presidente de la Fed, Jerome Powell, también reconoció que los aranceles más altos podrían disparar la inflación y limitar la capacidad del banco central para recortar las tasas. Según los analistas, el aumento de precios registrado en enero llevará a prolongar la pausa en la rebaja de los tipos de interés.