Hogares de EE. UU. acumulan $18.8 billones en deuda

Aunque el aumento fue pequeño, los saldos de hipotecas, autos y líneas de crédito siguen creciendo, mientras algunos tipos de deuda muestran señales de presión.

Redacción Negocios Now

Los hogares estadounidenses cerraron el primer trimestre de 2026 con aproximadamente $18.8 billones en deuda, según el más reciente informe de la Reserva Federal de Nueva York.

El saldo total aumentó en $18,000 millones entre diciembre de 2025 y marzo de 2026, equivalente a un incremento de apenas 0.1%. Sin embargo, la cifra representa un aumento de unos $591,000 millones respecto al mismo trimestre del año anterior.

El dato muestra que el endeudamiento de los consumidores continúa creciendo, aunque a un ritmo mucho más moderado que el registrado en algunos trimestres anteriores.

Desde finales de 2019, antes de la pandemia, la deuda total de los hogares ha aumentado en aproximadamente $4.6 billones.

Las hipotecas representan la mayor parte de la deuda

La vivienda continúa siendo, con diferencia, la principal fuente de endeudamiento de los estadounidenses.

Los saldos hipotecarios alcanzaron $13.19 billones al cierre de marzo, después de aumentar $21,000 millones durante el primer trimestre. En otras palabras, las hipotecas representan aproximadamente siete de cada diez dólares de deuda de los hogares.

El incremento se produce en un mercado inmobiliario en el que las tasas hipotecarias todavía se mantienen elevadas y los precios de las viviendas continúan siendo inaccesibles para muchos compradores.

Para las familias que ya tienen una hipoteca, las tasas de interés pueden determinar cuánto dinero queda disponible cada mes después de pagar la vivienda. Para quienes intentan comprar, el costo del financiamiento puede convertirse en una barrera todavía mayor.

Los estadounidenses también deben $1.69 billones por sus autos

Los préstamos para vehículos también aumentaron durante el trimestre. La deuda relacionada con automóviles creció $18,000 millones y alcanzó $1.69 billones al cierre de marzo.

El dato refleja otro de los grandes gastos que enfrentan los hogares estadounidenses. A diferencia de una hipoteca, un automóvil pierde valor con el tiempo, pero los consumidores siguen asumiendo préstamos cada vez mayores para poder adquirir vehículos.

Durante el primer trimestre se registraron $182,000 millones en nuevos préstamos para automóviles en los historiales crediticios analizados por la Reserva Federal de Nueva York.

La deuda de tarjetas bajó, pero sigue por encima del billón

Una de las pocas categorías que registró una disminución durante el trimestre fue la deuda de tarjetas de crédito. Los saldos cayeron $25,000 millones y terminaron marzo en $1.25 billones. La Reserva Federal de Nueva York señala que se trata, al menos en parte, de un descenso estacional.

Pero el retroceso trimestral no significa que las tarjetas hayan dejado de ser una fuente importante de endeudamiento. De hecho, el saldo de las tarjetas de crédito era $70,000 millones mayor que un año antes. Además, los límites de crédito disponibles aumentaron otros $60,000 millones durante el primer trimestre.

Esto significa que los consumidores tienen acceso a más crédito, aunque no necesariamente estén utilizando todo ese dinero.

Los préstamos estudiantiles vuelven a generar preocupación

La deuda estudiantil se mantuvo prácticamente estable durante el primer trimestre, con una ligera reducción de $6,000 millones hasta alcanzar $1.66 billones.

Sin embargo, el volumen de deuda no cuenta toda la historia. El informe muestra un aumento en los préstamos estudiantiles que han entrado en morosidad grave. La proporción de saldos estudiantiles con 90 días o más de atraso alcanzó aproximadamente el 10.3% en el primer trimestre, frente al 9.6% del trimestre anterior.

La situación es especialmente relevante porque los préstamos estudiantiles federales comenzaron a regresar a niveles de morosidad más cercanos a los registrados antes de la pausa relacionada con la pandemia.

Casi el 5% de toda la deuda está en algún nivel de morosidad

El aumento de la deuda no significa automáticamente que los hogares estén en una situación financiera crítica. De hecho, la Reserva Federal de Nueva York encontró que el 4.8% de la deuda pendiente estaba en algún nivel de morosidad al finalizar marzo, prácticamente sin cambios respecto al trimestre anterior.

Pero algunas señales merecen atención. La proporción de hipotecas que pasó a una morosidad grave aumentó de 1.4% a 1.5%. En los préstamos estudiantiles, la situación fue más pronunciada. La tasa de transición hacia una morosidad grave llegó al 10.86% durante el primer trimestre.

Esto sugiere que, aunque el nivel general de morosidad permanece relativamente estable, algunos grupos de consumidores están enfrentando mayores dificultades para cumplir con sus obligaciones.

Las líneas de crédito sobre la vivienda siguen creciendo

Otra tendencia que llama la atención es el crecimiento de los préstamos respaldados por el valor de las viviendas. Los saldos de las líneas de crédito sobre el valor acumulado de la vivienda, conocidas como HELOC, aumentaron $12,000 millones durante el trimestre y alcanzaron $446,000 millones. Es el decimosexto trimestre consecutivo de crecimiento.

El saldo actual supera en $129,000 millones el mínimo registrado en el primer trimestre de 2022. Para algunos propietarios, estas líneas de crédito representan una forma de obtener dinero utilizando el valor acumulado de su vivienda. Pero también implican asumir más deuda respaldada por un activo que, en muchos casos, constituye la principal riqueza de una familia.

Una economía que sigue dependiendo del crédito

Los datos de la Reserva Federal de Nueva York muestran un panorama mixto. Por un lado, la deuda total aumentó solo ligeramente durante los primeros tres meses del año y la morosidad agregada prácticamente no cambió. Por otro, los hogares continúan acumulando grandes cantidades de deuda vinculada a viviendas, automóviles y otros tipos de crédito.

El reto para las familias es especialmente importante en un entorno en el que el costo de la vivienda, los seguros y otros gastos cotidianos continúa presionando los presupuestos.

La cifra de $18.8 billones, por sí sola, no significa que los consumidores estén al borde de una crisis financiera. Pero sí refleja hasta qué punto el crédito forma parte de las finanzas de los hogares estadounidenses.

Con las familias cargando $13.19 billones en hipotecas, $1.69 billones en préstamos para automóviles, $1.66 billones en préstamos estudiantiles y $1.25 billones en tarjetas de crédito, la evolución de las tasas de interés, el empleo y los ingresos será determinante para saber si este nivel de endeudamiento sigue siendo manejable o comienza a convertirse en una carga cada vez mayor para los consumidores.