Habrá un desfile militar por aniversario del Ejército y cumpleaños de Trump

El desfile, que costará hasta 45 millones de dólares, se celebrará el 14 de junio en Washington y coincide con ambas celebraciones.

Redacción Negocios Now

Washington se prepara para un imponente desfile militar este 14 de junio, fecha que marca el 250.º aniversario del Ejército de Estados Unidos y también el cumpleaños número 79 del presidente Donald Trump. La coincidencia no ha pasado desapercibida, y para muchos críticos es una muestra más de cómo el mandatario ha convertido a las fuerzas armadas en un instrumento político.

Aunque el Pentágono se opuso rotundamente a esta idea durante su primer mandato, ahora la Administración Trump ha dado luz verde a un evento sin precedentes.

El desfile contará con una impresionante muestra de fuerza: 28 tanques M1A1 Abrams, decenas de vehículos blindados, helicópteros, soldados, caballos, mulas y hasta un bombardero B-25 de la Segunda Guerra Mundial. Más de 6,700 efectivos participarán en el despliegue.

El costo estimado del evento oscila entre los 25 y los 45 millones de dólares, sin incluir aún los gastos de seguridad, limpieza y reparación de daños a las calles por el paso de vehículos pesados. Todo esto, en un contexto en el que el Gobierno ha propuesto profundos recortes al gasto en salud, educación y asistencia social.

“Es mucho dinero”, admitió el portavoz del Ejército Steve Warren, “pero esa cantidad queda chica frente a los 250 años de servicio y sacrificio del Ejército de Estados Unidos”.

Oficialmente, el evento ha sido presentado como una conmemoración del nacimiento del Ejército Continental, fundado el 14 de junio de 1775. Sin embargo, muchos observadores señalan que el protagonismo presidencial opaca el carácter institucional del acto.

Los soldados desfilarán frente a una plataforma ubicada cerca de la Casa Blanca, en la avenida de la Constitución, justo donde Trump podrá ver el evento desde una posición privilegiada.

La comparación con el desfile militar que Trump presenció en París en 2017 —el del Día de la Bastilla junto a Emmanuel Macron— es inevitable. A su regreso, el presidente expresó su deseo de replicar algo similar en Estados Unidos. Entonces, su propio secretario de Defensa, Jim Mattis, se opuso con vehemencia.

En contraste, esta vez el desfile va, y a lo grande. Los soldados serán alojados en edificios gubernamentales, dormirán en catres con sacos de dormir y se movilizarán a lo largo del centro de la capital como parte de una celebración pública en la Explanada Nacional.

El senador demócrata Jack Reed, líder del Comité de Servicios Armados, sugirió que un acto sobrio en Fort Myer, Virginia, hubiera sido más adecuado para conmemorar el aniversario del Ejército. Pero, como él mismo señaló: “Se trata de Trump. Esto encaja perfectamente con su estilo”.