Frenan deportaciones a países que no son de origen

Además, una corte federal de apelaciones ratificó un bloqueo temporal a la facultad de Trump de usar la Ley de Enemigos Extranjeros para deportar personas.

Redacción Negocios Now

El juez federal Brian Murphy, del Tribunal de Distrito de  Massachusetts, suspendió temporalmente a la administración Trump la deportación de migrantes a lugares que no son su país de origen sin proporcionar aviso previo y la oportunidad para buscar protección.

El fallo judicial, emitido el 28 de marzo, responde a una práctica de la administración Trump que ha dependido de acuerdos con socios regionales que aceptan migrantes deportados desde Estados Unidos, incluso cuando no son ciudadanos de esas naciones, como el caso de Panamá.

En tanto, una corte federal de apelaciones ratificó, dos días antes, un bloqueo temporal a la facultad del presidente Donald Trump de usar la Ley de Enemigos Extranjeros para deportar personas en calidad de urgencia. Se espera que el gobierno federal apele el fallo durante el mes de abril.

La decisión del juez Murphy establece que los migrantes señalados para la deportación deben recibir notificación por escrito y la oportunidad de solicitar protección contra la persecución o la tortura, por lo que impide que el gobierno de Trump expulse a individuos sin cumplir con el debido proceso.

En enero de este año, cientos de migrantes deportados de Estados Unidos, principalmente originarios de Asia, fueron enviados a Panamá, quien acordó recibirlos y eventualmente repatriarlos. El juez programó una audiencia para el 10 de abril, donde se evaluará el futuro de esta política migratoria.

Mientras que el Tribunal de Apelaciones del Circuito de Washington reiteró la suspensión temporal del uso de la Ley de Enemigos Extranjeros para deportaciones, establecida el 15 de marzo a partir de la deportación inmediata de presuntos miembros de una violenta pandilla venezolana.

La corte de apelaciones falló, por 2 votos a 1, mantener dos órdenes de tribunales inferiores que bloquean el uso de la amplia autoridad en tiempos de guerra por parte del presidente Trump, mientras se resuelve una impugnación legal a la invocación de la ley referida.

El panel del Tribunal de Apelaciones del Distrito de Columbia consideró incluso probable que los migrantes venezolanos tuvieran éxito en sus alegaciones de que el gobierno no puede utilizar la ley de guerra para trasladarlos a una prisión en El Salvador sin una audiencia.

El juez federal James Boasberg decidió a mediados de marzo bloquear la utilización inusual de la Ley de Enemigos Extranjeros para las deportaciones. Desde entonces la orden judicial ha estado en el centro de una creciente controversia política y legal.

Según registros periodísticos, dos vuelos con personas que estaban siendo deportadas despegaron durante una audiencia de emergencia y no regresaron, lo que generó dudas sobre si la orden judicial fue ignorada intencionalmente.

Desde entonces, el juez Boasberg ha mantenido discusiones sobre la negativa del Departamento de Justicia a proporcionar más información de los vuelos. El presidente Trump sugirió destituir a Boasberg, lo que a su vez generó una inusual reprimenda del presidente del Tribunal Supremo, John Roberts.

La Ley de Enemigos Extranjeros, de 1798, fue diseñada para ser invocada si Estados Unidos está en guerra con otro país, o si una nación extranjera invade, o amenaza con hacerlo, la unión americana.

Trump invocó dicha ley, que otorga al presidente una enorme autoridad, para identificar y expulsar a extranjeros peligrosos, en este caso, inmigrantes indocumentados pertenecientes a una pandilla venezolana, a fin de acelerar sus deportaciones.