Redacción Negocios Now
El fabricante estadounidense prevé una disminución de hasta 2 mil millones de dólares en sus ganancias de 2025, derivada del incendio en una planta clave de suministro de aluminio. A pesar de resultados trimestrales favorables, el impacto operativo se reflejará en su línea de camionetas y SUV.
Ford Motor Company ha anunciado un ajuste a la baja en su proyección de beneficios para 2025, luego del incendio que afectó la producción de aluminio en una planta de Novelis Inc., ubicada en Oswego, Nueva York. El incidente ha interrumpido el suministro de materiales esenciales para las populares camionetas F-150 y los SUV de gran tamaño, como el Expedition y el Lincoln Navigator.
De acuerdo con las nuevas previsiones, la empresa espera registrar utilidades antes de intereses e impuestos por entre 6 mil y 6 mil 500 millones de dólares, una reducción respecto a los 7 mil 500 millones proyectados anteriormente. Este ajuste representa un retroceso de hasta 41% en comparación con las cifras del año pasado. A pesar de ello, la compañía logró superar las expectativas del mercado en su reporte del tercer trimestre, con ingresos récord y una utilidad por acción por encima del consenso de analistas.
El incendio en la planta de Novelis —proveedor estratégico de aluminio— provocó una disminución inmediata en la producción de los modelos más rentables de Ford. Para reducir las pérdidas, la automotriz planea incrementar en 50 mil unidades la fabricación de camionetas F-150 y Super Duty durante 2026, una vez restablecida la cadena de suministro. Además, contratará a mil nuevos trabajadores en sus plantas de Michigan y Kentucky con el objetivo de fortalecer la producción y evitar nuevos cuellos de botella.
Antes del siniestro, la compañía estimaba generar más de 8 mil millones de dólares en utilidades operativas para el año fiscal, pero el ajuste refleja el impacto de la dependencia de un único proveedor en un insumo clave. El episodio ha puesto de relieve la vulnerabilidad de las cadenas industriales ante incidentes imprevistos, especialmente en sectores donde la especialización y la capacidad de respuesta son limitadas.
Las ventas trimestrales de Ford alcanzaron los 50 mil 500 millones de dólares, superando los 43 mil 700 millones proyectados por los analistas. Sin embargo, el anuncio del recorte de ganancias provocó una caída del 3.7% en el valor de sus acciones tras el cierre de los mercados en Nueva York.
La compañía mantiene una perspectiva prudente para el próximo año, centrada en la recuperación productiva y en estrategias de diversificación de proveedores. El incidente también ha reactivado el debate sobre la necesidad de fortalecer la resiliencia industrial de Estados Unidos frente a interrupciones de la cadena global, en un momento de creciente competencia en el sector automotriz, especialmente con fabricantes eléctricos y nuevas alianzas tecnológicas.
A pesar de las dificultades, Ford confía en que el impacto será temporal y que los esfuerzos por aumentar la eficiencia operativa y garantizar el abasto permitirán recuperar el terreno perdido hacia 2026.