Estadounidenses temen alza en precios de alimentos debido a deportaciones

El 55 % de los hispanos cree que las deportaciones subirán el costo de la comida, frente al 48 % de los asiáticos, el 42 % de los afros y el 37 % de los blancos.

Redacción Negocios Now

El 42 % de los estadounidenses encuestados por el Pew Research Center considera que las deportaciones podrían provocar un aumento en los precios de los alimentos en su localidad, una preocupación significativa sobre los posibles efectos económicos de estas medidas.

El estudio, realizado entre el 24 de febrero y el 2 de marzo con una muestra representativa de 5,123 adultos, también mostró que un 23 % de los participantes no espera que las deportaciones tengan ningún impacto sobre el costo de los alimentos, mientras que solo un 12 % cree que los precios bajarán. Este dato cobra relevancia en un contexto donde el costo de la vida sigue siendo una de las principales preocupaciones de las familias estadounidenses.

Impacto en otros bienes y servicios

Más allá de los alimentos, los resultados reflejan una división de opiniones sobre cómo las deportaciones podrían afectar los precios de otros productos y servicios esenciales. En cuanto a los bienes de consumo –como ropa, electrodomésticos, electrónicos y automóviles– el 26 % de los adultos anticipa un aumento de precios, frente a un 33 % que no espera cambios y un 12 % que prevé una reducción.

En el ámbito de la vivienda, el 19 % cree que los precios subirán como consecuencia de las deportaciones, el 31 % no anticipa efectos y el 22 % espera una disminución. En lo que respecta a los costos de la atención médica, el 13 % estima que aumentarán, el 32 % no ve impacto y el 25 % opina que podrían bajar.

Un dato destacable es que, en los cuatro rubros analizados, al menos una quinta parte de los encuestados dijo no estar segura del efecto que tendrían las deportaciones en los precios, lo que evidencia un alto grado de incertidumbre entre la población.

Diferencias políticas marcadas

El estudio también reveló profundas diferencias en la percepción de estos impactos según la afiliación política. Mientras que el 64 % de los demócratas y personas afines cree que las deportaciones provocarán un alza en los precios de los alimentos, solo el 19 % de los republicanos comparte esta opinión.

La tendencia se repite en otros sectores: los demócratas son mucho más propensos a pensar que las deportaciones incrementarán los costos de bienes de consumo, vivienda y salud. Por el contrario, muchos republicanos consideran que las deportaciones podrían generar una reducción en los precios. Por ejemplo, el 43 % de los republicanos cree que los costos de atención médica disminuirán y el 35 % piensa lo mismo en relación con los precios de la vivienda.

Factores demográficos 

Más allá de la afiliación política, las opiniones sobre el impacto de las deportaciones varían según la raza, el origen étnico, el lugar de nacimiento y el nivel educativo.

El 55 % de los adultos hispanos considera que las deportaciones aumentarán el precio de los alimentos, frente al 48 % de los asiáticos, el 42 % de los afroamericanos y el 37 % de los blancos. Además, los inmigrantes tienen una percepción más crítica que los nacidos en Estados Unidos: el 56 % de los primeros cree que los precios subirán, frente al 39 % de los segundos.

También se observaron diferencias según el nivel de educación. Las personas con estudios universitarios son más propensas a anticipar efectos negativos de las deportaciones en los precios que aquellos con menor nivel educativo.

El informe del Pew Research Center muestra que, aunque hay apoyo para ciertas políticas de deportación, muchos estadounidenses están preocupados por los efectos colaterales de estas medidas, especialmente en el costo de vida. Las opiniones, profundamente divididas por líneas políticas, culturales y educativas, reflejan un país que sigue debatiéndose entre el control migratorio y las consecuencias económicas de sus políticas.