En la pandemia, hambre y deudas en hogares con niños

Durante la pandemia de coronavirus, alrededor de 8.8 millones de adultos en todo el país registraron presiones financieras y escasez de alimentos, particularmente en los hogares con niños,  de acuerdo con una encuesta realizada por la Oficina del Censo de Estados Unidos.

Los encuestados dijeron que comieron lo suficiente en marzo, pero a principios de junio tanto ellos y como aquellos con quienes vivían no tenían suficiente para comer “a veces o con frecuencia”. En promedio, los hogares gastaron $ 211.74 por semana en comprar en supermercados, en línea y otros lugares, alimentos para preparar en casa, afirma la Encuesta Pulso de los Hogares.

Los datos del muestreo exponen que aproximadamente 11.8 millones de niños vivían en hogares que perdieron una hipoteca o pago del alquiler o buscaron un aplazamiento, mientras que 3.9 millones de menores sufrían escasez de alimentos inducida por la pandemia de coronavirus, y casi 1.3 millones de niños residían en hogares con ambos tipos de inseguridades.

Los hogares con niños reportaron una mayor tasa de pagos atrasados o diferidos, debido a que cerca de 24.7 millones de adultos en viviendas hipotecadas (uno de cada seis) o alquiladas (uno de cada cuatro) tuvieron mayores problemas para cumplir. El 25.9% no cumplió en mayo y tenía poca o ninguna confianza en realizar el próximo pago a tiempo relacionado a su vivienda.

El censo estadounidense valoró que si bien la Ley CARES, junto con la legislación estatal y local, ofrecieron cierta protección a los hogares con pagos atrasados ??y diferidos contra la ejecución hipotecaria inmediata o el desalojo, el nivel de demora registrado en esos pagos indica que muchos hogares se mantuvieron en circunstancias financieras precarias.

Los niños especialmente afectados por los impactos económicos negativos de la pandemia son los que enfrentaron ambos riesgos: vivir en hogares donde el pago de la renta o la hipoteca se retrasó y donde no había suficiente comida, precisa el reporte.

La encuesta reveló también que durante la pandemia cerca de la mitad de los adultos estadounidenses pertenecía a hogares que experimentaron una pérdida en el ingreso laboral, y más de tres de cada 10 esperaban perder su trabajo,

El 10.4% de los estadounidenses vivía en hogares donde a veces o con frecuencia no había suficiente para comer en los 7 días anteriores, el 41.5% retrasó la atención médica en las 4 semanas anteriores, y entre 2 a 3 estadounidenses de cada diez sufrían de apatía, depresión, ansiedad o nerviosismo casi todos los días.