Redacción Negocios Now
Las empresas privadas generaron apenas 22.000 nuevos empleos en enero, una cifra muy por debajo de lo que anticipaban los analistas, que proyectaban alrededor de 48.000. Además, el dato de diciembre fue corregido a la baja: pasó de 41.000 a 37.000 puestos creados.
Según explicó Nela Richardson, economista jefe de ADP, el desempeño confirma una tendencia que viene consolidándose en los últimos años. En todo 2025, el sector privado sumó 398.000 empleos, una caída significativa frente a los 771.000 incorporados en 2024.
“La generación de empleo se ha ido enfriando de manera sostenida durante los últimos tres años, aunque el crecimiento de los salarios se mantiene relativamente estable”, señaló.
Por sectores, educación y servicios de salud lideraron la creación de empleo, con 74.000 nuevas posiciones, impulsando el balance general del mes. También hubo avances en actividades financieras, que sumaron 14.000 puestos, y en construcción, con un aumento de 9.000 empleos.
Otros rubros mostraron incrementos más modestos. Ocio y hospitalidad, comercio, transporte y servicios públicos añadieron cerca de 4.000 puestos cada uno, mientras que el empleo en recursos naturales y minería se mantuvo sin cambios.
No obstante, varios sectores registraron pérdidas significativas. Servicios profesionales y empresariales encabezaron los recortes, con una eliminación de 57.000 empleos. También se redujo la contratación en otros servicios (13.000 menos), manufactura (8.000) y tecnología e información, donde se perdieron alrededor de 5.000 puestos.
En cuanto a los salarios, el informe muestra estabilidad. Los trabajadores que permanecieron en sus empleos recibieron un aumento promedio anual del 4,5 %, prácticamente sin variaciones respecto al mes anterior. En tanto, quienes cambiaron de trabajo vieron moderarse sus incrementos salariales, que bajaron levemente al 6,4 %, frente al 6,6 % registrado en diciembre.
El panorama sugiere un mercado laboral que sigue activo, pero con señales claras de enfriamiento, en un contexto de menor dinamismo en la contratación y mayor cautela por parte de las empresas.