Redacción Negocios Now
El uso de herramientas de inteligencia artificial (IA) podría convertirse en un factor cada vez más relevante para la estabilidad laboral. Así lo indica una reciente investigación de Gallup, que encontró que los trabajadores con menor familiaridad con esta tecnología registran una mayor incidencia de despidos en comparación con quienes la utilizan de manera habitual.
Según el estudio, el 62% de las personas que fueron despedidas prácticamente no utilizaban inteligencia artificial o la empleaban como máximo una vez al año. En contraste, entre los trabajadores que conservan su empleo, la proporción de no usuarios desciende al 50%.
La diferencia también se observa entre quienes incorporan la IA con mayor frecuencia en sus tareas. El 28% de los empleados actualmente activos afirmó utilizar estas herramientas todos los días o varias veces por semana, frente al 22% de quienes fueron despedidos y habían mantenido ese nivel de uso en su empleo anterior.
Gallup señala que esta relación se mantiene incluso después de considerar variables como la edad, el nivel educativo, el sector de actividad y el tiempo transcurrido desde el despido. Esto sugiere que los trabajadores que no adoptan la inteligencia artificial presentan una mayor vulnerabilidad en el mercado laboral.
El fenómeno resulta especialmente marcado en la industria tecnológica. Allí, los empleados que utilizaban IA una vez al mes o con menor frecuencia tuvieron una probabilidad de despido del 18%, tres veces superior al 6% registrado entre quienes empleaban estas herramientas al menos una vez al mes. El informe recuerda que el sector tecnológico ya venía atravesando una etapa de fuertes recortes, lo que profundiza la relación entre el uso de IA y la estabilidad laboral.
Sin embargo, la investigación también muestra que los trabajadores no perciben a la inteligencia artificial como la causa directa de las reducciones de personal. Durante el primer trimestre de 2026, alrededor del 21% de los empleados estadounidenses afirmó que su empresa había realizado despidos, una cifra que se mantiene estable tras el fuerte incremento registrado entre 2022 y 2025.
Cuando Gallup consultó a quienes habían perdido su empleo sobre el motivo de la desvinculación, apenas el 1% mencionó la inteligencia artificial o la automatización. La mayoría atribuyó la decisión a procesos de reestructuración organizacional, reducción de costos o eliminación de puestos de trabajo.
No obstante, los investigadores advierten que la baja proporción de respuestas vinculadas a la IA no implica que esta tecnología no haya influido en las decisiones empresariales. Es posible que la adopción de nuevas herramientas haya modificado la planificación de las plantillas laborales y las necesidades de contratación, aunque las compañías no hayan comunicado esa transformación como la causa explícita de los despidos.
El estudio refuerza la idea de que la inteligencia artificial no solo está cambiando la forma de trabajar, sino también los perfiles más valorados por las empresas. En ese escenario, desarrollar competencias para utilizar estas herramientas podría convertirse en un elemento cada vez más importante para mejorar la empleabilidad y reducir el riesgo de quedar fuera del mercado laboral.