El petróleo supera los $100 y aumenta la presión sobre la economía de EE.UU.
El repunte del crudo golpeó a Wall Street y elevó nuevamente las preocupaciones sobre la inflación y las tasas de interés.

Redacción Negocios Now
El precio del petróleo volvió a superar con fuerza los $100 por barril este lunes, en una nueva señal de presión para la economía estadounidense.
El repunte del crudo coincidió con un aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro y una caída de los principales índices de Wall Street, mientras los inversionistas evalúan las consecuencias que los mayores costos energéticos podrían tener sobre la inflación y las decisiones de la Reserva Federal.
El Brent llegó a subir alrededor de 4%, hasta unos $108.50 por barril, mientras las cotizaciones del petróleo estadounidense también avanzaron. El incremento se produjo en medio de la incertidumbre sobre las negociaciones entre Estados Unidos e Irán y el futuro de los suministros de petróleo provenientes de Medio Oriente.
Wall Street resiente el aumento del crudo
El encarecimiento del petróleo tuvo un efecto inmediato sobre las bolsas estadounidenses. Durante la jornada, el S&P 500 llegó a caer alrededor de 0.9%, mientras el Dow Jones retrocedía cerca de 0.8% y el Nasdaq Composite bajaba aproximadamente 1.2%, según datos reportados por The Associated Press.
Reuters señaló que el mercado también estaba reaccionando al aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro, que refleja en parte las expectativas de los inversionistas de que las tasas de interés podrían mantenerse elevadas durante más tiempo.
El petróleo representa un problema particular para los mercados porque afecta directamente los costos de transporte, producción y energía. Cuando el crudo sube de manera significativa, las empresas pueden enfrentar mayores costos y trasladar parte de ellos a los consumidores.
Esto puede dificultar el trabajo de la Reserva Federal, especialmente si el incremento de la energía termina alimentando nuevamente la inflación.
Cook advierte sobre nuevas presiones inflacionarias
La preocupación también apareció este lunes en las declaraciones de Lisa Cook, gobernadora de la Reserva Federal.
Cook dijo que espera que las presiones inflacionarias continúen durante los próximos meses debido, entre otros factores, al aumento de los precios del petróleo y al crecimiento de la demanda asociada con las inversiones en inteligencia artificial.
La funcionaria, sin embargo, no indicó que necesariamente sean necesarias nuevas subidas de las tasas de interés. Señaló que las futuras decisiones de la Fed dependerán de la evolución de los datos económicos.
Según Cook, la expansión de la infraestructura relacionada con la inteligencia artificial también puede generar presiones sobre sectores como la construcción y la energía. La fuerte inversión en centros de datos está aumentando la demanda de electricidad y otros recursos, lo que podría trasladarse a diferentes áreas de la economía.
La inflación vuelve al centro de atención
El problema para la economía estadounidense es que el aumento del petróleo llega en un momento en que la inflación continúa siendo una preocupación para la Reserva Federal.
El encarecimiento de la energía puede tener efectos directos e indirectos. El primero aparece en productos como la gasolina y el combustible utilizado por empresas de transporte. El segundo se produce cuando mayores costos energéticos terminan afectando la fabricación, distribución y comercialización de otros productos y servicios.
Por esa razón, un aumento prolongado del petróleo podría dificultar que la inflación continúe acercándose al objetivo de 2% de la Reserva Federal.
Los mercados también están incorporando la posibilidad de que las tasas permanezcan elevadas durante más tiempo. Reuters informó que los mercados financieros estaban asignando una probabilidad elevada a otra subida de tasas en octubre, mientras el rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 30 años alcanzó previamente su nivel más alto desde mayo de 2004.
El conflicto en Medio Oriente vuelve a ser determinante
El principal factor detrás del repunte actual del petróleo es la incertidumbre sobre los suministros de Medio Oriente.
Reuters informó que los precios aumentaron después de que el presidente Donald Trump rechazara una propuesta iraní relacionada con la reapertura del estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el transporte mundial de petróleo. Posteriormente surgieron expectativas de nuevas conversaciones con la participación de mediadores de Qatar, lo que permitió moderar parte del avance del crudo.
La evolución del conflicto será, por tanto, un elemento importante para los mercados energéticos durante los próximos días.
El impacto sobre consumidores y empresas
Si los precios elevados del petróleo se mantienen, los efectos pueden llegar rápidamente a los hogares estadounidenses.
El primer impacto visible suele producirse en las estaciones de gasolina, pero el aumento de los costos energéticos también puede afectar los precios del transporte, los alimentos y numerosos bienes que requieren combustible para su producción o distribución.
Para las empresas, especialmente aquellas con elevados costos de transporte o consumo energético, el encarecimiento del petróleo puede reducir los márgenes de ganancia o generar presión para aumentar precios.
Por ahora, los inversionistas deberán seguir dos variables: la evolución de los precios del petróleo y los próximos indicadores de inflación y empleo en Estados Unidos.
La combinación de un petróleo más caro, mayores rendimientos de los bonos y nuevas presiones inflacionarias coloca nuevamente a la Reserva Federal ante un escenario complejo, en el que reducir la inflación puede entrar en tensión con la necesidad de mantener condiciones financieras que permitan sostener el crecimiento económico.



