El efectivo pierde terreno y las tarjetas dominan los pagos
El uso de efectivo cayó de un 33 a un 14 % en los pagos, mientras las tarjetas de crédito y débito se consolidaron como la principal forma de pagar entre los consumidores estadounidenses.

Redacción Negocios Now
El efectivo está perdiendo protagonismo en la vida cotidiana de los estadounidenses. Durante la última década, el país ha experimentado un cambio importante en la manera en que sus consumidores pagan por bienes y servicios, con un descenso sostenido del uso de billetes y monedas y un crecimiento de las tarjetas y otros métodos electrónicos.
Un análisis reciente del Pew Research Center, basado en datos de la Reserva Federal de Atlanta y en una encuesta realizada en 2026, muestra hasta qué punto han cambiado los hábitos de pago de los estadounidenses durante los últimos diez años.
El efectivo deja de ser el método principal
En 2015, el efectivo representaba aproximadamente un tercio de todos los pagos realizados por los consumidores estadounidenses, con una participación del 33%.
Una década después, esa proporción se redujo al 14%. En otras palabras, el peso del efectivo dentro del conjunto de pagos se redujo en más de la mitad.
Mientras tanto, las tarjetas de crédito y de cargo aumentaron considerablemente su participación. Pasaron de representar el 18% de los pagos en 2015 al 34% en 2025, convirtiéndose en el método de pago más utilizado.
Las tarjetas de débito también mantienen una presencia importante. Su participación pasó del 29% al 31% durante el mismo período.
En conjunto, las tarjetas de crédito y débito representaron alrededor de dos tercios de todos los pagos registrados en 2025.
Cada vez más estadounidenses viven sin efectivo
La transformación también se observa cuando los consumidores describen sus propios hábitos.
En 2015, aproximadamente una cuarta parte de los adultos estadounidenses, el 24%, afirmaba utilizar efectivo para todas o casi todas sus compras durante una semana normal.
Para 2026, esa proporción había caído al 12%. Al mismo tiempo, el porcentaje de adultos que dijo no utilizar efectivo en ninguna de sus compras durante una semana típica aumentó del 24% en 2015 al 42% en 2026.
Esto significa que actualmente más estadounidenses pueden pasar una semana completa sin utilizar billetes o monedas.
Las tarjetas son la opción preferida
Las preferencias de los consumidores coinciden con la evolución de los pagos.
Para las compras realizadas en establecimientos físicos, el 78% de los estadounidenses dijo que prefiere utilizar una tarjeta de crédito o débito. Solo el 16% señaló que prefiere pagar en efectivo.
La diferencia es todavía mayor cuando se trata de compras por internet. El 92% de los adultos prefiere utilizar una tarjeta de crédito o débito para esas transacciones.
El efectivo, por su propia naturaleza, tiene una presencia mucho menor en las compras digitales, mientras que las tarjetas se han convertido en una herramienta habitual tanto para las compras presenciales como para las realizadas en línea.
El tamaño de la compra también influye
El efectivo continúa utilizándose principalmente para operaciones de menor valor.
Según los datos analizados por Pew, el pago promedio realizado en efectivo durante 2025 fue de aproximadamente $58.
Las compras realizadas con tarjetas de débito tuvieron un valor promedio de $74, mientras que las efectuadas con tarjetas de crédito alcanzaron unos $80.
Otros mecanismos de pago suelen utilizarse para transacciones de mayor valor. Los pagos mediante cheques, transferencias bancarias y otros sistemas vinculados a cuentas tuvieron valores promedio considerablemente superiores.
Los jóvenes son quienes más prescinden del efectivo
La tendencia hacia una menor utilización de efectivo es especialmente marcada entre los adultos jóvenes.
En 2026, el 51% de los estadounidenses de entre 18 y 29 años afirmó que no utiliza efectivo para ninguna de sus compras durante una semana habitual.
Entre los adultos de 30 a 49 años, el porcentaje fue del 46%. La proporción disminuye entre los grupos de mayor edad: 37% entre quienes tienen entre 50 y 64 años y 33% entre los adultos de 65 años o más.
La diferencia generacional, sin embargo, no significa que los consumidores mayores estén ajenos al cambio. En todos los grupos de edad se ha producido una reducción en el uso habitual del efectivo durante la última década.
El cambio transforma la manera de consumir
La disminución del efectivo forma parte de una transformación más amplia del sistema de pagos estadounidense. Las compras por internet, las aplicaciones móviles, las transferencias electrónicas y las tarjetas han reducido la necesidad de llevar dinero en efectivo.
Las tarjetas de crédito y débito, en particular, se han convertido en el principal instrumento utilizado por los consumidores para sus compras cotidianas.
Los datos también muestran que muchas personas utilizan efectivo aunque preferirían otro método. En 2025, aproximadamente siete de cada diez pagos realizados en efectivo fueron efectuados por consumidores que indicaron que habrían preferido utilizar una tarjeta de crédito o débito.
El cambio registrado durante los últimos diez años apunta así hacia una economía estadounidense cada vez menos dependiente del efectivo. Aunque los billetes y monedas continúan formando parte de la vida cotidiana, su papel dentro del sistema de pagos es considerablemente menor que hace una década.



