Redacción Negocios Now
La organización Power the Future, especializada en políticas energéticas, publicó un informe que alerta sobre un factor crítico que podría frenar el liderazgo de EE. UU. en la carrera por la inteligencia artificial (IA): su frágil infraestructura energética.
Según Daniel Turner, fundador de la entidad, el auge de la IA en el país exige no solo talento e innovación, sino también una red eléctrica “poderosa y confiable, libre de posturas políticas”. En entrevista con Fox News Digital, Turner explicó que, a diferencia del “moonshot” de los años 60, donde todo el país se alineó para vencer a la URSS, ahora “hay elementos que se están eliminando de la mesa, como la energía confiable”.
Turner sostiene que los centros de datos dedicados a IA consumen de tres a cuatro veces más electricidad que una empresa u hogar promedio. “Nuestra red eléctrica actual no puede sostener el consumo actual, y encima de eso, estamos agregando una capa de demanda energética con la IA”, advirtió.
El informe subraya que estados como Virginia están impulsando la expansión de centros de datos, aunque dependen de energía proveniente de estados vecinos como Virginia Occidental. “Hemos construido casi 250 centros de datos, lo que equivale a sumar el consumo de 25 millones de personas sin generar ni un kilovatio adicional”, afirmó Turner. También advirtió sobre el impacto ambiental, especialmente en el uso intensivo de agua por parte de la infraestructura de IA.
Mientras tanto, gobernadores como Glenn Youngkin (VA), Josh Shapiro (PA), Patrick Morrisey (WV) y Mike Dunleavy (AK) lideran iniciativas para atraer inversiones en IA, al tiempo que enfrentan críticas y preocupaciones locales por el impacto ambiental y urbanístico. Youngkin, por ejemplo, ha vetado propuestas regulatorias que, según él, “añaden burocracia innecesaria”.
Turner elogió proyectos como el de Microsoft en la isla Three Mile, Pensilvania, que aprovecharía el río Susquehanna y la historia nuclear del sitio para alimentar un centro de datos. En contraste, lamentó decisiones como el cierre de la planta nuclear Indian Point en Nueva York, que —según él— limitan el potencial del estado para convertirse en un epicentro de la IA.
“El mundo corporativo está listo para construir centros de datos aquí, pero si no les garantizamos energía, lo harán donde se la den”, dijo. Y concluyó con una advertencia: “América no está ni cerca de ofrecer la energía confiable que la IA necesita. Pero tenemos la capacidad de ganar, si nos lo tomamos en serio”.
El informe finaliza con una advertencia: si EE. UU. no invierte en recursos energéticos adecuados para sostener su desarrollo en IA avanzada, podría volverse dependiente de las economías de China y el Medio Oriente, tal como ocurrió en la crisis del petróleo de los años 70.