Redacción Negocios Now
Chicago, agosto 22 – Después de más de cinco décadas de crecimiento sostenido, la población inmigrante en Estados Unidos está experimentando su primer retroceso desde los años sesenta. Según un análisis del Pew Research Center basado en datos del Censo, el país pasó de tener 53,3 millones de inmigrantes en enero a 51,9 millones en junio, lo que equivale a una caída de más de un millón de personas en apenas seis meses.
Factores tras el descenso
El estudio vincula esta disminución a dos elementos centrales:
-
Restricciones en el asilo. Desde junio de 2024, la Administración de Joe Biden implementó nuevas limitaciones para solicitar asilo, lo que redujo de manera drástica los cruces fronterizos.
-
Política de deportaciones. En su regreso a la Casa Blanca, Donald Trump firmó 181 órdenes ejecutivas en sus primeros 100 días, la mayoría orientadas a frenar la llegada de inmigrantes y aumentar las expulsiones.
Estas medidas han afectado particularmente a la población inmigrante en situación irregular, cuya cifra comenzó a reducirse en los primeros meses de 2025.
Una nación con menos peso migrante
Aunque Estados Unidos sigue siendo el país con más inmigrantes en el mundo, la proporción de población extranjera descendió a 15,4 % en junio, tras alcanzar un máximo histórico de 15,8 % en enero.
En el mercado laboral, la participación de inmigrantes también se redujo: de representar el 20 % de la fuerza laboral en enero, cayeron a 19 % a mitad de año, lo que significa unos 750.000 trabajadores menos.
De dónde vienen los inmigrantes
Según la fuente, los datos más detallados corresponden a 2023:
-
México sigue siendo el principal país de origen con 11 millones de residentes, equivalente al 22 % de todos los inmigrantes.
-
India y China aportan cerca del 6 % cada uno, seguidos por Filipinas y Cuba.
-
En conjunto, América Latina concentra más de la mitad de la población inmigrante en EE. UU. (52 %).
La composición también está cambiando. Entre 2021 y 2023 creció la llegada de migrantes desde Sudamérica y Europa, mientras que disminuyó la proporción de Asia y África subsahariana.
Un fenómeno de largo plazo
Desde 1965, más de 76 millones de inmigrantes llegaron a Estados Unidos tras la reforma de la Ley de Inmigración y Nacionalidad, que abrió la puerta a flujos desde Asia y América Latina.
México, aunque sigue siendo el principal origen, ha perdido peso: pasó de representar el 29 % de la población inmigrante en 2010 al 22 % en 2023.
Retos y perspectivas
Hoy, casi la mitad de los inmigrantes (46 %) son ciudadanos naturalizados, mientras que un 27 % permanece sin autorización legal, una cifra que alcanzó un récord de 14 millones en 2023. Dentro de este grupo, millones tienen protecciones temporales contra la deportación, pero su situación es frágil y puede cambiar con cada giro político.
Según el estudio del Pew Research Center, la caída de 2025 abre interrogantes sobre el futuro de la inmigración en EE. UU., un fenómeno históricamente asociado al dinamismo demográfico y económico del país. La incertidumbre sobre las políticas en curso y el endurecimiento de los controles hacen prever que el debate migratorio seguirá marcando la agenda nacional en los próximos años.