Redacción Negocios Now
La admisión de refugiados en Estados Unidos se ha desplomado durante el segundo mandato del presidente Donald Trump y el país podría cerrar el año fiscal 2026 con una de las cifras más bajas de su historia.
Un análisis del Pew Research Center basado en datos del Departamento de Estado muestra que Estados Unidos había admitido apenas 10,258 refugiados hasta el 31 de julio, cuando faltaban dos meses para concluir el año fiscal, que termina el 30 de septiembre.
La cifra representa una caída considerable frente a los 38,102 refugiados admitidos durante el año fiscal 2025 y contrasta todavía más con los 100,034 que llegaron al país en el año fiscal 2024.
El descenso comenzó con el regreso de Trump a la Casa Blanca
La reducción forma parte de un cambio más amplio en la política estadounidense de admisión de refugiados desde el regreso de Trump a la presidencia en enero de 2025.
Durante su primer mandato, Trump ya había reducido el número de refugiados admitidos. Sin embargo, la administración Biden posteriormente elevó los límites y las admisiones volvieron a aumentar.
Para el año fiscal 2025, el gobierno de Biden había establecido un límite de hasta 125,000 refugiados. Con el regreso de Trump, el panorama cambió radicalmente.
Un límite de 17,500 refugiados para 2026
La administración Trump estableció inicialmente un límite de apenas 7,500 refugiados para el año fiscal 2026, una cifra que habría sido la más baja en décadas.
En mayo de 2026, el gobierno elevó ese límite a 17,500 mediante una determinación presidencial de emergencia. El aumento estuvo destinado específicamente a facilitar la admisión de personas procedentes de Sudáfrica.
Aun con ese incremento, el límite permanece muy por debajo de los niveles establecidos durante la administración Biden. Si Estados Unidos terminara el año fiscal con 10,258 refugiados admitidos, quedaría considerablemente por debajo del máximo autorizado.
Los sudafricanos dominan las nuevas admisiones
Uno de los cambios más llamativos se encuentra en el origen de las personas que están llegando. Los refugiados procedentes de Sudáfrica representan actualmente casi todas las admisiones realizadas durante el año fiscal 2026. Según Pew, antes de este año los sudafricanos ni siquiera figuraban entre los principales grupos de refugiados admitidos en Estados Unidos.
El cambio está relacionado con una política de la administración Trump que priorizó la admisión de afrikaners sudafricanos, a quienes el gobierno considera víctimas de discriminación racial injusta.
La determinación presidencial de mayo estableció que las admisiones adicionales autorizadas por la emergencia serían asignadas a afrikaners de Sudáfrica.
El contraste con los años anteriores es enorme
La diferencia resulta especialmente evidente al comparar las cifras recientes. En el año fiscal 2024, Estados Unidos recibió más de 100,000 refugiados. Un año después, la cifra se redujo a poco más de 38,000. Y durante los primeros diez meses del año fiscal 2026 apenas se habían registrado poco más de 10,000 admisiones.
Esto significa que las admisiones actuales representan aproximadamente una cuarta parte de las registradas en 2025 y cerca de una décima parte de las de 2024.
La reducción es especialmente significativa porque el programa de refugiados estadounidense tradicionalmente ha permitido recibir personas procedentes de numerosas regiones afectadas por guerras, persecución política, violencia y otras crisis humanitarias.
El programa de refugiados funciona de manera diferente al asilo
La caída en las admisiones de refugiados no significa necesariamente que todas las formas de inmigración humanitaria hayan disminuido en la misma proporción.
Los refugiados son personas que solicitan protección desde fuera de Estados Unidos y pasan por un proceso de selección y verificación antes de ser autorizados para ingresar al país.
El asilo, en cambio, generalmente se solicita por personas que ya se encuentran en Estados Unidos o que llegan a un puerto de entrada y solicitan protección.
Por eso, las cifras analizadas por Pew se refieren específicamente al programa estadounidense de admisión de refugiados y no representan por sí solas el total de personas que buscan protección humanitaria en el país.
Una caída que llega mientras crecen las necesidades globales
La reducción estadounidense ocurre en un momento en que millones de personas en distintas partes del mundo continúan desplazadas de sus hogares debido a conflictos, persecución y crisis humanitarias.
Estados Unidos ha sido históricamente uno de los principales países de reasentamiento de refugiados. Por ello, una disminución tan pronunciada en sus admisiones tiene consecuencias que van más allá de sus propias fronteras.
Para las personas que esperan ser reasentadas, la reducción puede significar procesos más prolongados o menos posibilidades de acceder al programa estadounidense.
El futuro del programa sigue siendo incierto
Con poco más de un mes para terminar el año fiscal, Estados Unidos todavía tiene margen para aumentar las admisiones, pero tendría que acelerar considerablemente el ritmo para acercarse al límite de 17,500 establecido por la administración Trump.
La tendencia actual, sin embargo, apunta a un programa mucho más reducido y con una composición diferente a la de años anteriores.
El cambio refleja una transformación significativa de la política migratoria durante el segundo mandato de Trump: no solo se han reducido las cantidades de refugiados admitidos, sino que también ha cambiado el perfil de quienes reciben prioridad para entrar legalmente al país bajo este programa.