Economía continúa siendo principal preocupación de los estadounidenses

Recientes datos muestran un país polarizado, con preocupaciones económicas persistentes y posiciones matizadas en inmigración, energía y política.

Redacción Negocios Now

Según una encuesta de enero del Pew Research Center, solo el 28 % de los adultos estadounidenses considera que las condiciones económicas nacionales son excelentes o buenas, mientras que un contundente 72 % las califica como regulares o malas. Esta percepción negativa persiste desde la pandemia y constituye el telón de fondo del panorama actual nacional.

El debate sobre los aranceles igualmente ocupa un lugar destacado en este contexto. Antes del reciente fallo de la Corte Suprema que cuestionó parte de la política arancelaria, seis de cada 10 estadounidenses desaprobaban los aumentos de tarifas impulsados por la Casa Blanca, frente a un 37 % que los respaldaba.

El rechazo era casi unánime entre demócratas (93 %), mientras que el 71 % de los republicanos apoyaba la estrategia comercial. La propuesta posterior de un arancel global del 15 % podría reavivar esta controversia.

En el plano doméstico, los costos cotidianos dominan las preocupaciones económicas. El 71 % de los adultos declara estar muy preocupado por el precio de la atención médica, mientras que el 66 % expresa la misma inquietud por los alimentos y bienes de consumo, y el 62 %, por la vivienda. Aunque las mayorías en ambos partidos comparten estas preocupaciones, los demócratas tienden a manifestar mayor intensidad.

El rol del Gobierno en la cobertura sanitaria también divide a la opinión pública. En una encuesta de noviembre, el 66 % sostuvo que el Gobierno federal tiene la responsabilidad de garantizar cobertura médica para todos. Sin embargo, existe división sobre el mecanismo: el 35 % prefiere un programa nacional único y el 31 % opta por un sistema mixto público-privado.

La inmigración es otro eje de fuerte contraste. Una amplia mayoría (72 %) considera inaceptable que agentes federales utilicen la apariencia o el idioma de una persona como motivo para verificar su estatus migratorio. Asimismo, el 61 % rechaza que los agentes oculten su identidad con cubiertas faciales.

No obstante, el 62 % respalda una fuerte presencia militar en la frontera con México, mientras que el 66 % se opone a suspender todas las solicitudes de asilo. Estos datos muestran un electorado que combina apoyo al control fronterizo con límites claros sobre métodos y políticas específicas.

En energía y medio ambiente, la opinión pública presenta matices. El 77 % favorece la expansión de la energía solar y el 68 % la eólica, aunque el respaldo ha disminuido respecto al primer mandato de Trump, principalmente entre republicanos.

La energía nuclear, en cambio, ha ganado terreno, alcanzando un 59 % de apoyo general. Sobre la desregulación ambiental, el 54 % cree que es posible reducir regulaciones y proteger la calidad del aire y el agua, mientras que el 45% lo considera inviable.

Finalmente, en política exterior, el 45 % opina que Estados Unidos no debería involucrarse demasiado en la gobernanza de Venezuela tras la operación que desplazó a Nicolás Maduro, mientras que el 32 % apoya una participación moderada. La opinión también está dividida respecto al acceso de empresas estadounidenses al petróleo venezolano.