Donald Trump, diagnosticado con insuficiencia venosa crónica

Estudios estiman que entre un 10 y un 35 % de los adultos en EE. UU. pueden padecer esta condición, cuyo riesgo aumenta con la edad.

Redacción Negocios Now

La Casa Blanca informó este jueves que al presidente Donald Trump se le ha diagnosticado insuficiencia venosa crónica, una condición circulatoria que dificulta el retorno de la sangre al corazón, especialmente desde las extremidades inferiores.

La portavoz Karoline Leavitt comunicó que el diagnóstico ocurrió luego de que Trump presentara inflamación en las piernas y moretones visibles en una de sus manos.

Según el Dr. Sean P. Barbabella, médico personal del mandatario, Trump experimentó hinchazón leve en la parte baja de las piernas, lo que llevó a una evaluación médica completa. El especialista aseguró que la afección es benigna y bastante común en personas mayores de 70 años (Trump tiene actualmente 79). Estudios estiman que entre un 10 y un 35 % de los adultos en EE. UU. pueden padecer esta condición, cuyo riesgo aumenta con la edad.

¿Qué es la insuficiencia venosa crónica?

La insuficiencia venosa crónica ocurre cuando las venas, especialmente las de las piernas, no logran transportar eficazmente la sangre de vuelta al corazón. Esto puede provocar síntomas como inflamación, venas varicosas, molestias e incluso úlceras que tardan en cicatrizar.

De acuerdo con fuentes médicas, entre los factores de riesgo figuran la obesidad, el tabaquismo, el embarazo y permanecer de pie por periodos prolongados, algo que incrementa la presión en las venas de las piernas y puede deteriorar sus válvulas.

En cuanto al tratamiento, los médicos suelen iniciar con medidas conservadoras como usar medias de compresión, mantener las piernas elevadas varias veces al día, hacer ejercicio y controlar el peso. En casos más avanzados, se pueden aplicar procedimientos como la escleroterapia (inyección de sustancias que colapsan las venas afectadas) o tratamientos térmicos con láser para sellar las venas dañadas.

Además del diagnóstico venoso, la Casa Blanca explicó que Trump presentó hematomas en una de sus manos, los cuales fueron atribuidos al uso regular de aspirina (parte de su régimen para el cuidado cardíaco) y al contacto físico frecuente, como los apretones de manos.

Como parte de su chequeo general, Trump se sometió también a pruebas de sangre y a un ecocardiograma. Los resultados, según Barbabella, estuvieron dentro de los parámetros normales y no indicaron problemas cardíacos, renales, ni sistémicos. “El presidente Trump continúa gozando de excelente salud”, concluyó el médico.