Redacción Negocios Now
La Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO, por sus siglas en inglés) anunció que la deuda nacional de Estados Unidos seguirá creciendo a un ritmo acelerado, superando los $52 billones para el año fiscal 2035. Actualmente, el pasivo asciende a casi $37 billones, cifra que ya sobrepasa con creces el Producto Interno Bruto (PIB) del país, estimado en $30,3 billones al cierre del segundo trimestre de 2025. Esto sitúa la relación deuda/PIB en el 119,4 %.
De acuerdo con un reporte del Pew Research Center, el incremento se ve impulsado por un gasto federal que supera ampliamente los ingresos. Incluso, antes de la aprobación de la reciente legislación fiscal y de política interna impulsada por el presidente Donald Trump –apodada el “megabill”–, el Gobierno federal preveía un déficit de $1,9 billones para el año fiscal en curso. Según la CBO, esta ley añadirá otros $3,4 billones al déficit durante la próxima década.
La “megabill” elevó el techo de endeudamiento federal en cinco billones, hasta los $41,1 billones, pero esa cifra no será suficiente para frenar el aumento, advierte la CBO.
Tres olas de crecimiento de la deuda
El endeudamiento federal ha experimentado tres grandes picos en las últimas décadas: durante los años Reagan-Bush, en los 80 y principios de los 90; durante la crisis financiera de 2008 y la Gran Recesión, y con la pandemia de COVID-19, cuando la deuda alcanzó un récord del 132,8 % del PIB en el segundo trimestre de 2020.
Quién posee la deuda estadounidense
Los inversores privados son los principales acreedores, con alrededor de dos tercios de la deuda (unos $24,4 billones a marzo de 2025). El resto está en fondos fiduciarios y programas de jubilación federales ($7,3 billones) y en manos de la Reserva Federal ($4,6 billones).
Entre los mayores tenedores extranjeros destacan Japón ($1,1 billones), el Reino Unido ($809.400 millones) y China ($756.300 millones).
El peso creciente de los intereses
El pago de intereses de la deuda es ahora el tercer mayor gasto federal, solo por detrás de la Seguridad Social y la atención médica. En el año fiscal 2024, el Gobierno destinó $879.900 millones a este concepto, superando lo invertido en Medicare ($874.100 millones) y defensa nacional ($873.500 millones).
El aumento de las tasas de interés desde 2022 –cuando la Reserva Federal inició una política restrictiva para frenar la inflación– ha duplicado el costo promedio de la deuda, pasando de 1,556 % en enero de 2022 a 3,352 % en julio de 2025, su nivel más alto desde la Gran Recesión.
Si bien las tasas actuales están por debajo de las de las décadas de 1980 y 1990, la combinación de intereses más altos y un endeudamiento creciente plantea un desafío fiscal de gran envergadura para la próxima década.