Detención de Moisés Sotelo sacude a la industria vinícola

En 2020, Sotelo recibió el premio de Excelencia en Viñedos del Oregon Wine Board y, en 2024, fundó su negocio dedicado al mantenimiento de viñedos.
Sotelo en uno de los viñedos que administra. Foto: GoFundMe.com

Redacción Negocios Now

Oregón, 19 de junio, 2025 – La reciente detención de Moisés Sotelo, un reconocido administrador de viñedos en Oregón, ha provocado indignación y preocupación en la comunidad vinícola del estado.

 Sotelo, quien ha vivido durante décadas en el valle de Willamette y es considerado un pilar del sector, fue arrestado el 12 de junio por agentes de inmigración en circunstancias que muchos califican de inhumanas.

Esa mañana, Sotelo se dirigía a su trabajo como de costumbre, pero su rutina se vio interrumpida cuando un vehículo comenzó a seguirlo al salir de su casa. Según testigos, fue interceptado por varios vehículos de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) cerca de la iglesia episcopal de San Miguel. Ahí fue esposado y trasladado a un centro de detención. Según su hija, Alondra Sotelo-García, lo vio encadenado de los pies, sin su cinturón, reloj ni anillo.

Sotelo no es un trabajador más en la industria: en 2020 recibió el premio de Excelencia en Viñedos del Oregon Wine Board y, en 2024, fundó su propio negocio dedicado al mantenimiento de viñedos. Ahora, su detención deja desamparados no solo a su familia, sino también a sus empleados, a las viñas con las que colabora y a la comunidad que lo aprecia.

El arresto ha generado una oleada de críticas. Anthony Van Nice, dueño de un viñedo local y amigo de Sotelo desde los años 90, dijo a The Guardian que está “decepcionado y disgustado” por el trato dado a los inmigrantes. “Nuestro país se construyó con el trabajo de los inmigrantes. Tratarlos como criminales y encerrarlos en centros de detención sin informar a sus familias es inhumano, es un tema de derechos humanos”, afirmó.

Las redadas de ICE se han intensificado en Oregón y en otros estados agrícolas de EE. UU., afectando gravemente a un sector donde se estima que al menos el 42 % de los trabajadores son indocumentados. El temor se ha extendido entre las comunidades, y muchos empleados evitan salir o presentarse a trabajar. Según Bubba King, comisionado del condado de Yamhill, “cuando gran parte de la fuerza laboral tiene miedo de ser detenida, todo se ve afectado”.

Victoria Reader, quien trabaja en el equipo de Sotelo, contó al propio diario que agentes enmascarados detuvieron a otro de sus compañeros días antes, sin identificarse ni explicar el motivo del arresto. “Amenazaron con acusarme de agredir a un oficial solo por hacer preguntas”, recordó.

ICE argumenta que Sotelo ingresó al país de forma irregular en 2006 y que tiene una condena por conducir bajo los efectos del alcohol, pero la familia sostiene que él llegó en los años 90, y la fiscalía local asegura no tener registro de ese supuesto delito. Lo cierto es que Sotelo ha sido trasladado sin previo aviso a centros de detención en Portland, Tacoma, y finalmente al desierto de Arizona, a más de 2,400 kilómetros de su hogar, sin que se notificara a sus familiares o abogados.

Mientras tanto, la comunidad vinícola ha mostrado un gran apoyo: una campaña en GoFundMe ya ha recaudado más de $105,000 para ayudar a la familia. Amigos y colegas destacan su generosidad y la guía que ha brindado a tantos trabajadores. Van Nice resumió la preocupación de muchos: “Moisés es conocido, por eso estamos luchando por él. Pero ¿qué pasa con los que no conocemos, los que se pierden en un sistema diseñado para hacerlos desaparecer?”.