Deportaciones masivas golpean al mercado de la vivienda 

En 2023, los inmigrantes representaron más del 23 % de la fuerza laboral de la construcción, y aproximadamente la mitad eran indocumentados.

Redacción Negocios Now

La fuerza laboral de la construcción depende de los inmigrantes, por lo que las deportaciones masivas se convierten en un obstáculo clave para resolver la crisis de vivienda en Estados Unidos, concluye un análisis actualizado del Urban Institute sobre la escasez de trabajadores en ese sector.

Después de años de construcción insuficiente de viviendas, el país enfrenta una escasez estimada en 3,7 millones de unidades, lo que ha disparado los precios de las casas y los alquileres a máximos históricos.

Sin embargo, uno de los mayores obstáculos para construir más viviendas es la escasez de trabajadores, lo que está ralentizando los proyectos y aumentando los costos laborales, plantea el informe. Cerca del 42 % de los trabajos del sector de la construcción están en el rubro residencial.

Los trabajadores inmigrantes han sido esenciales para cubrir esta escasez. En 2023 representaron más del 23% de la fuerza laboral de la construcción, y aproximadamente la mitad eran indocumentados, destaca el informe.

Los investigadores de UI confirmaron que los trabajadores indocumentados complementan, en lugar de sustituir, a los trabajadores nacidos en Estados Unidos, por lo que las deportaciones provocan pérdidas netas de empleos para los nacionales.

En un proyecto de construcción de viviendas, los trabajadores indocumentados se encargan frecuentemente de trabajos menos cualificados, como nano de obra general, pero si esos trabajos no se realizan, no hay demanda de trabajos cualificados que suelen realizar los nacidos en el país, como electricistas o plomeros.

Además, “no hay evidencia de que el reciente aumento del número de inmigrantes sea la causa de la actual tensión en el mercado inmobiliario, o investigación que demuestre que las deportaciones masivas liberarían viviendas y reducirían los costos”, dice.

Lo que sí es evidente, agrega, “es que las deportaciones perjudicarían los mercados inmobiliarios en estados con una alta cantidad de trabajadores nacidos en el extranjero”. En Texas y California hay más de 1.1 millones de trabajadores de la construcción inmigrantes, con o sin estatus legal

Esos trabajadores representan el 39% en California y el 37% en Texas de su fuerza laboral total en la construcción, seguidos en cantidad por los contratados en Florida, Nueva York y Nueva Jersey, estados donde uno de cada tres trabajadores de la construcción nació en el extranjero.

Mientras que en Nevada, Maryland, Connecticut, Georgia y Washington, D.C., la proporción es un inmigrante de cada cuatro trabajadores. Actualmente, son las regiones con  mayor riesgo de escasez de esta mano de obra.

Hasta julio pasado, grupos del sector informaron que había  248,000 puestos de trabajo en la construcción sin cubrir, a pesar del alto desempleo en algunas zonas. Estos grupos prevén que se requerirán cerca de 454,000 nuevos trabajadores, además de la contratación habitual, para satisfacer la demanda en 2025.

Durante el primer mandato de Trump, el programa Comunidades Seguras, que implementó una aplicación más estricta de la ley migratoria, provocó descensos duraderos en la mano de obra en la construcción de viviendas, así como un aumento en los precios de las mismas, agrega.

El UI menciona que, según el Centro de Estudios Migratorios, el 54% de los trabajadores de la construcción que nacieron en el extranjero son indocumentados. Por lo tanto, las deportaciones podrían causar que Estados Unidos pierda entre 1,7 y 1,8 millones de trabajadores de la construcción indocumentados.

Solo en Texas, el Consejo Americano de Inmigración estima que el 23% de todos los trabajadores de la construcción son indocumentados, lo que pone a esa industria en riesgo de perder hasta 337,000 trabajadores, refiere el análisis.

El temor se extiende más allá de los trabajadores indocumentados y aquellos con estatus legal que enfrentan una posible deportación, debido a que en el clima político actual hasta los no inmigrantes pueden temer la discriminación racial y los riesgos de aplicación de la ley para ellos y sus familias.

“Las deportaciones masivas de inmigrantes indocumentados propuesta por la administración Trump agravaría la escasez de trabajadores, profundizando la crisis de la vivienda nacional y socavando los objetivos de la administración de reducir el costo de las viviendas y ampliar su oferta”, advierte UI.