Redacción Negocios Now
Los precios del petróleo se mantuvieron por encima de los 100 dólares por barril este lunes, mientras continúa intensificándose el conflicto en Medio Oriente, en lo que analistas ya consideran la mayor crisis energética desde la década de 1970.
Los futuros del crudo Brent, referencia internacional, se mantuvieron por encima de los 100 dólares por barril, mientras que el crudo estadounidense West Texas Intermediate cotizaba alrededor de los 96,50 dólares, después de haber superado brevemente el umbral de los 100 dólares la noche del domingo.
Durante el fin de semana, las acciones militares de ambos bandos apuntaron a una mayor escalada del conflicto. Estados Unidos lanzó ataques contra diversos activos militares en la isla de Kharg, el principal terminal de exportación petrolera de Irán, y advirtió que podría atacar directamente la infraestructura petrolera si la guerra continúa.
Al mismo tiempo, ataques con drones atribuidos a Irán el sábado y el lunes obligaron a detener las operaciones de carga de petróleo en el puerto de Fujairah, en los Emiratos Árabes Unidos, uno de los principales centros logísticos de la industria energética en el Golfo.
La situación también afecta al estratégico Estrecho de Ormuz, la vía marítima más importante del mundo para el transporte de petróleo, que permanece prácticamente cerrada, con solo unos pocos buques de gas licuado procedentes de India logrando cruzar durante el fin de semana.
El presidente Donald Trump instó a otros líderes internacionales a colaborar para reabrir la ruta marítima, aunque hasta ahora no se han anunciado compromisos concretos por parte de los aliados.
Las tensiones geopolíticas y la incertidumbre diplomática han impactado directamente en los mercados energéticos. Los costos de transporte y seguros para los buques que operan en la región han aumentado, lo que ha reforzado la presión alcista sobre los precios del petróleo.
Ante este panorama, economistas prevén que bancos centrales, como la Reserva Federal de Estados Unidos, el Banco Central Europeo y el Banco de Inglaterra, mantendrán sin cambios sus tasas de interés mientras evalúan cómo el encarecimiento de la energía puede afectar la inflación y el crecimiento económico.
En el caso de la Reserva Federal, se espera que los responsables de política monetaria adviertan que el aumento del precio del petróleo incrementa la incertidumbre sobre la evolución de la economía estadounidense. Las nuevas proyecciones podrían mostrar una inflación algo más alta, un crecimiento más moderado y un ligero aumento del desempleo.
Aunque los analistas siguen anticipando recortes de tasas más adelante este año, el reciente encarecimiento de la energía podría retrasar el inicio de esa flexibilización monetaria.